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Univision Noticias

La policía cree que Solomón Peña, fanático de Trump, contrató a un grupo de criminales tras negarse a aceptar su derrota en las elecciones a la Cámara de Representantes de noviembre.

Por Dennis Romero – NBC News

Un excandidato republicano que perdió en las elecciones del pasado noviembre a la Cámara de Representantes por Nuevo México, y al que la policía describió como un “negacionista” del resultado democrático, fue arrestado este lunes por su presunta implicación en varios tiroteos en casas de líderes demócratas locales y estatales.

Solomón Peña está acusado de conspirar y pagar a cuatro hombres para ejecutar cuatro tiroteos sin causar heridos en las residencias de dos comisionados del condado de Bernalillo y dos legisladores estatales, según informó la policía de Albuquerque.

Las autoridades locales consideran que el móvil de los ataques pudo ser la ira que le generó perder la elección de noviembre. El portavoz de la policía, Gilbert Gallegos, explicó en una conferencia de prensa que Peña argumentó en su día que su derrota se debió a un fraude electoral, aunque sin aportar pruebas para respaldar su acusación.

El republicano perdió ante el demócrata Miguel P. García, que obtuvo el 74% de los votos (5,679 frente a 2,033); recurrió sin éxito ante tres comisionados del condado y un senador estatal, algunos de cuyos domicilios fueron blanco de los tiroteos, dijo Gallegos.

“Se quejaba de que su elección estaba amañada», indicó el portavoz policial, «como dijo el alcalde, es un negacionista de las elecciones: no quiere aceptar los resultados».

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Una de sus reuniones con líderes locales y estatales acabó en una «discusión”, según Gallegos, y «poco después se produjeron los tiroteos”.

Peña es un gran defensor del expresidente Donald Trump, quien alegó fraude electoral en su derrota en las presidenciales de 2020, una acusación que carece de fundamento. Fue fotografiado durante su campaña el año pasado vistiendo una sudadera roja con el lema Make America Great Again que popularizó el expresidente.

El alcalde de Albuquerque, el demócrata Tim Keller, describió los ataques como producto del extremismo político.“Este radicalismo es una amenaza para nuestra ciudad, estado y nación”, escribió el lunes en la red social Twitter. “Seguiremos oponiéndonos al odio en todas sus formas y detendremos la violencia política”, añadió.

Los investigadores alegan que Peña pagó a otros cuatro hombres en efectivo y les envió mensajes de texto con direcciones donde quería que se produjeran los tiroteos, según la policía de Albuquerque.

Una de las claves de la investigación fue la parada de tráfico que hizo el 3 de enero el Nissan Maxima de Peña, conducido por un hombre llamado José Trujillo, quien fue arrestado por una orden de detención por un delito grave, dijo la policía.

El arresto desencadenó «un registro de inventario” del vehículo, que permitió decomisar más de 800 pastillas de fentanilo en el auto.

Fueron halladas dos pistolas en el interior del Nissan, una de las cuales parecía estar relacionada con los disparos efectuados frente a la casa de la senadora estatal Linda López unos 40 minutos antes del control de tráfico, situado a unas cuatro millas.

Una de las pistolas coincide con la descripción de un arma que Peña llevó a uno de los cuatro tiroteos, según el comunicado. El arma no funcionó correctamente y el republicano dejó que uno de los hombres que contrató siguiera adelante con el plan, de acuerdo con la versión de la policía. “Otro tirador disparó más de una docena de veces con otra pistola”, dijo la policía en su declaración del lunes.

Un casquillo encontrado en el auto coincidía con los de la escena de otro tiroteo frente a la casa del nuevo presidente de la Cámara de Representantes estatal, Javier Martínez, el 8 de diciembre.

Las autoridades hallaron otro casquillo en un auto diferentes que había sido reportado como robado y que fue usado por uno de los agresores supuestamente contratados por Peña. Coincidió con un informe balístico del 4 de diciembre sobre disparos fuera de la casa del comisionado del condado de Bernalillo, Adriann Barboa.

El 11 de diciembre tuvo lugar otro tiroteo frente al domicilio de la entonces comisionada del condado de Bernalillo, Debbie O’Malley, en el que se registraron más de una docena de disparos, un incidente en el que Peña está implicado, dijo la policía.

La policía todavía no ha podido relacionar otros dos tiroteos, aunque inicialmente se pensó que estaba involucrado: el del 10 de diciembre en la antigua oficina de campaña de Raúl Torrez, elegido fiscal general de Nuevo México; y el del 5 de enero frente al despacho de abogados en el centro de la ciudad del recién nombrado senador estatal Moe Maestas.

La policía anunció el 9 de enero la detención de otro sospechoso en el caso y dijo que se había apoderado de un arma posiblemente usada en uno de los tiroteos. Las autoridades precisaron el lunes que aparte de Peña, hay cuatro personas implicadas, y que se producirán más detenciones.

“Se cree que él es el cerebro detrás de esto”, dijo el jefe de policía, Harold Medina, sobre Peña, quien fue arrestado por un equipo de fuerzas especiales SWAT el lunes en su casa de Albuquerque.

Peña explicó en un correo electrónico enviado durante la campaña electoral que nació en California pero completó la escuela secundaria en Nuevo México, estuvo destacado en Okinawa, Japón, con la Marina, y es dueño de un negocio. En 2021 se graduó en Ciencias Políticas en la Universidad de Nuevo México en 2021.

En el sitio web de su campaña, Peña prometía un futuro más seguro para el estado. “Lucharé para brindar oportunidades a la próxima generación, mantener abierta la economía local y detener a quienes desean el mal a los nuevo mexicanos, de cualquier manera”, dijo.

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