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Fuente Telemundo

La Administración presidida por el demócrata Joe Biden, que toma posesión el 20 de enero, se enfocará en disminuir los tiempos de espera para obtener la ciudadanía estadounidense y en otorgar green cards inmediatas a los beneficiarios del programa DACA y a inmigrantes indocumentados protegidos por otros programas como el TPS, según declaró este martes la vicepresidenta electa, Kamala Harris, en una entrevista televisiva. Para afrontar esas medidas, Harris dijo que el nuevo Gobierno «tiene planeado» presentar al Congreso un proyecto de reforma migratoria con el que también pretende reforzar la plantilla de jueces de inmigración para agilizar las audiencias de los solicitantes de asilo.

Harris no precisó la fecha en que su Gobierno presentará ese proyecto de ley, aunque Biden se comprometió a promover una reforma migratoria integral en sus primeros cien días en el poder. Las promesas de Biden durante la campaña electoral allanarían el camino para que los alrededor de 11 millones de indocumentados, según datos de The Brookings Institution, que residen en Estados Unidos logren convertirse en ciudadanos, tras un proceso de años en el que primero tienen que alcanzar el estatus de residentes legales permanentes. «Es una manera más inteligente y humana de abordar la inmigración», señaló Harris sobre sus planes a la cadena Univisión.

La vicepresidenta electa, de origen indio y jamaicano, se refirió también a la situación de los jóvenes inmigrantes indocumentados conocidos como dreamers, beneficiarios del programa DACA, que llegaron al país de forma ilegal de la mano de sus padres cuando eran niños. Promete que se les extenderán las «protecciones», al igual que a los inmigrantes que viven amparados por los Tratados de Protección Temporal (TPS, por su sigla en inglés), quienes podrían obtener automáticamente la residencia permanente. Harris subrayó que el nuevo Gobierno va a «reconocer y agradecer a los más de 200,000 dreamers que han sido trabajadores fundamentales durante la pandemia de COVID-19».

También dejó claro que la voluntad del nuevo Gobierno será asegurarse de que «las personas reciban vacunas independientemente de su estado migratorio». Estados Unidos, el país más afectado del mundo por la pandemia del coronavirus, ha registrado ya más de 23 millones de contagios confirmados y más de 384,000 muertes, cuando siguen incrementándose los casos en todo el país, según datos de NBC News, cadena hermana de Telemundo.

El proyecto del plan de reforma migratoria prometido por Biden apostaría por mantener unidas a las familias migrantes en la frontera, «no dividirlas», además de asegurarse, agregó Harris, de que los «niños que lleguen a la frontera tengan asesoría legal» y «sean tratados de manera justa». Harris recordó que en 2013, antes del Gobierno de Trump, había republicanos dispuestos a sacar adelante un plan de reforma migratoria integral que luego fue desestimado por la Cámara de Representantes. Por ello, confía en que el «enfoque» de su Gobierno tenga «cierto apoyo bipartidista», aunque «no será fácil», reconoció.

La exsenadora por California se refirió también a la implementación de una política de asilo que contemple una «asesoría legal de las personas que buscan refugio» en el país y la disposición de recursos para el denominado Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, Honduras y El Salvador) y México, con fondos que ayuden al desarrollo de la paz. Un grupo de activistas por los derechos de inmigración planea reunirse con líderes religiosos en Delaware el miércoles para exigir un encuentro con Biden y asegurarse de que cumpla «sus promesas de campaña y actuar de inmediato para proteger a las familias desde el momento en que asuma el cargo la semana que viene», según la web informativa Politico.

Los inmigrantes, organizados por los grupos RAICES y la Red de Justicia de Inmigrantes, aún no han recibido respuesta a sus solicitudes de reunión con el equipo de transición, en la que esperan presionar para que Biden vaya más allá de sus promesas de una moratoria temporal de deportaciones y la rápida reversión de algunas reglas y órdenes ejecutivas de la administración Trump. «Revertir las políticas antinmigrantes de Trump es un comienzo, pero no puede ser el final del plan de inmigración de Biden», dijeron la pastora Chelsea Spyres y el reverendo Edwin Estevez, quien dirige la Iglesia Metodista Unida Grace y la Iglesia Riverfront en Wilmington.

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