Publicidad

Univision Noticias

Cuando Estados Unidos está a punto de autorizar la tercera vacuna para luchar contra la pandemia, algunos se preguntan: ¿Cuál es la diferencia entre ellas y cuánto logran combatir la enfermedad? ¿Cuáles son las ventajas de una u otra y qué avances han mostrado? Aquí te lo contamos todo.

Cuando Estados Unidos acaba de sobrepasar las 500,000 muertes por el covid-19, las miradas se centran en las vacunaciones para ayudar a detener la pandemia; más aún, cuando se espera que en los próximos días la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) decida si dará luz verde al uso de emergencia de la nueva vacuna de Johnson & Johnson, que sería entonces la tercera autorizada en el país.

La vacuna de Johnson & Johnson mostró en los ensayos clínicos una eficacia general de 66% para evitar la enfermedad del covid-19 de moderada a severa, después de 28 días de ser inyectada. En Estados Unidos, concretamente, esta protección aumentó a 72% y se incrementó hasta 85.9% cuando se trata de evitar la enfermedad grave.

Por enfermedad grave o severa del covid-19 se entiende, según los CDC, aquella que hace que la persona necesite ser atendida en un hospital o ser ingresada en una unidad de cuidados intensivos (UCI), estar conectada a un respirador o la que le causa la muerte.

SON LAS QUE HACEN FALTA PARA ESTAR PROTEGIDOS

Las dos vacunas que ya se están administrando en Estados Unidos fueron diseñadas y estudiadas para ser aplicadas en multidosis. Entre la primera y la segunda dosis de la vacuna de Pfizer deben pasar tres semanas (21 días), mientras que con la de Moderna hace falta esperar un mes (28 días) entre ambas dosis.

Otras vacunas también necesitan la inyección de más de una dosis, como la de la hepatitis B, la polio, el virus del papiloma humano o el tétanos.

“La segunda dosis se administra para potenciar la respuesta inmune a la primera dosis de la vacuna y hacer la respuesta inmune de ‘mejor calidad”, afirma Joaquin (Quim) Madrenas, director científico del Instituto Lundquist, un centro de investigación con sede en Los Ángeles.

“El objetivo de las vacunas es estimular una respuesta inmune protectora contra una determinada infección y así prevenir que se produzca la infección cuando uno se expone al agente infeccioso que la causa. En otras palabras, la vacuna induce memoria inmunológica que se caracteriza por una respuesta protectora (anticuerpos que bloquean al virus) que es más eficaz e intensa cuando el individuo se expone al agente infeccioso, en este caso el SARS-CoV-2 [el nuevo coronavirus]”, explica Madrenas a El Detector.

Las vacunas desarrolladas por Pfizer-BioNTech y Moderna – que son las que se están usando hasta ahora en Estados Unidos tras contar con la autorización de uso de emergencia de la FDA -, así como la de Johnson & Johnson, protegen de la enfermedad del covid-19, aunque todavía se desconoce si una persona vacunada puede transmitir el virus.

Pese a que la eficacia de la vacuna de Johnson & Johnson está por debajo de la de Pfizer y Moderna, tiene su ventaja: sólo necesita una sola dosis – y no dos – para dar protección. Además, fue probada después de que ya habían surgido nuevas variantes más contagiosas del nuevo coronavirus y eso permitió que en los ensayos clínicos se verificara su eficacia frente a la variante sudafricana, que fue de 64%.

ES LA EFICACIA DE LA VACUNA DE MODERNA 14 DÍAS DESPUÉS DE LAS DOS DOSIS

La vacuna de Moderna mostró, durante los ensayos clínicos, una eficacia de 94.1% para prevenir el covid-19, incluyendo las formas severas de la enfermedad, en personas mayores de 18 años después de 14 días de ser completada la serie de dos dosis, señala el estudio publicado enThe New England Journal of Medicine.

En el estudio se indica, por un lado, que “es alentador el hallazgo de menos casos de infección sintomática por SARS-CoV-2 [el nuevo coronavirus] después de una sola dosis” y, por otro, que el seguimiento realizado fue breve.

En un documento de la FDA del 17 de diciembre de 2020 se apunta que, según un análisis adicional, la eficacia de una dosis de Moderna era de 80.2%, pero se advierte que la interpretación de este resultado se ve limitada porque la muestra era pequeña y no aleatoria, además de que se le hizo seguimiento por corto tiempo.

“Parece haber alguna protección contra la enfermedad del covid-19 tras una dosis; sin embargo, estos datos no proveen información suficiente sobre la protección a largo plazo más allá de los 28 días después de una sola dosis”, destaca.

Por tanto, los porcentajes sobre la primera dosis no se pueden leer aisladamente y es imprescindible la aplicación de la segunda dosis para poder protegerse contra el coronavirus.

DESPUÉS DE LA SEGUNDA DOSIS DE PFIZER EMPIEZA LA MÁXIMA PROTECCIÓN

En los ensayos clínicos, la vacuna de Pfizer mostró una eficacia de 95% para prevenir la enfermedad del covid-19 siete días después de ser inyectada la segunda dosis a personas mayores de 16 años, como se apunta en el estudio publicado enThe New England Journal of Medicine.

Aunque en el estudio se aclara que este no fue diseñado para evaluar la eficacia de la primera dosis, se indica que “en el intervalo entre la primera y la segunda dosis, la eficacia de la vacuna frente al covid-19 fue de 52%”. Este porcentaje ha sido mencionado por el propio vicepresidente sénior de Investigación Clínica y Desarrollo de Vacunas de Pfizer, William C. Gruber, pero añadiendo que con la segunda dosis aumenta a 95% y es cuando da máxima protección, según reseñó The New York Times.

Es que como entre la primera y la segunda dosis de Pfizer deben transcurrir tres semanas, ese fue el tiempo de seguimiento que se hizo a la primera dosis pues luego a las personas se les puso la segunda.

Un par de epidemiólogos en Canadá, Danuta M. Skowronski y Gaston De Serres, han afirmado en una carta publicada el 17 de febrero en The New England Journal of Medicine que la eficacia de la primera dosis de la vacuna de Pfizer llegaría a 92.6%, según ellos concluyen a partir de una revisión de la documentación que la compañía había enviado a la FDA. En su texto sugieren que podría postergarse la segunda dosis.

Por su parte, los autores del estudio original sobre la vacuna de Pfizer respondieron en la misma revista ratificando que “regímenes alternativos de dosificación de la vacuna” (como sería, por ejemplo, cambiar el tiempo entre una y otra dosis) no han sido evaluados y que, en todo caso, corresponde a las autoridades sanitarias cualquier decisión al respecto.

ES EL PLAZO MÁXIMO RECOMENDADO PARA PONERSE LA SEGUNDA DOSIS, SEGÚN LOS CDC

“Los datos en las presentaciones de las empresas sobre la primera dosis son comúnmente malinterpretados”, alertan el comisionado de la FDA, Stephen M. Hahn, y el director del Centro de Evaluación e Investigación Biológica, Peter Marks, en una declaración del 4 de enero de 2021 sobre el seguimiento de los programas de dosificación de las vacunas.

Ellos explican que de los estudios no se puede concluir nada definitivo sobre la protección de la primera dosis a partir de los porcentajes ofrecidos pues el seguimiento a los participantes fue realizado por un período breve. “Si las personas no saben realmente qué tan protectora es una vacuna, existe el potencial de daño porque pueden suponer que están totalmente protegidos cuando no lo están y, por consiguiente, alterar su comportamiento para correr riesgos innecesarios”, explican.

Aprovecharon para reafirmar que la eficacia de las dos vacunas se ubica alrededor de 95% después de completado el protocolo de dos dosis.

Los CDC también han advertido sobre la información limitada sobre la eficacia de una sola dosis e insisten en la importancia de que la segunda dosis sea inyectada cumpliendo con los intervalos entre las dosis recomendados para cada vacuna.

En una actualización del 10 de febrero de 2021, los CDC señalan que en caso de no ser posible, “la segunda dosis de las vacunas contra el covid-19 de Pfizer y Moderna se pueden administrar hasta seis semanas (42 días) después de la primera dosis. En la actualidad, existe información limitada sobre la eficacia de las vacunas de ARNm [tecnología que utilizan Pfizer y Moderna] contra el covid-19 administradas más allá de esta ventana”.

También indican que se siguen considerando válidas las segundas dosis inyectadas hasta cuatro días antes de lo que es recomendado.

HAY QUE MANTENER INCLUSO DESPUÉS DE SER VACUNADOS

“Los datos disponibles demuestran que las vacunas contra el covid-19 son eficaces en prevenir la enfermedad severa. No obstante, no se sabe si un individuo vacunado puede aún transmitir el virus o no, a pesar de que no padezca síntomas clínicos de enfermedad», señala Joaquin Madrenas, profesor de Medicina de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), a El Detector.

«Datos preliminares sugieren que las vacunas contra el covid-19 podrían también ser eficaces en disminuir la transmisión, pero la evidencia no es definitiva”, agrega.

Todavía no hay evidencia concluyente sobre hasta qué punto un individuo que ha sido vacunado puede ser portador del virus y transmitirlo, ni hay información sobre la duración o la protección que dan las vacunas en las condiciones del mundo real (los datos hasta el momento provienen sólo de los ensayos clínicos).

Por esto, las autoridades sanitarias en Estados Unidos destacan que aunque la persona haya sido vacunada es necesario que continúe con las medidas de prevención para ayudar a detener la pandemia.

El uso de mascarillas, mantener una distancia de al menos seis pies (1.8 metros) con otra persona, el lavado frecuente de manos y evitar las multitudes, así como los espacios con poca ventilación, son las recomendaciones de los CDC que siguen vigentes incluso para quienes ya están vacunados.

DE LAS PERSONAS VACUNADAS EN ISRAEL CON PFIZER ENFERMÓ DE COVID-19

Más allá de la eficacia demostrada (medida en los ensayos clínicos bajo condiciones controladas) de las vacunas de Pfizer y Moderna, los CDC en Estados Unidos están evaluando su efectividad, es decir, la capacidad para prevenir la enfermedad en condiciones reales.

Por lo pronto, Israel es el país que ha vacunado a una mayor proporción de su población, de acuerdo con el proyecto Our World in Data (Nuestro Mundo en Datos) de la Universidad de Oxford. Allí ya han empezado a difundir los primeros resultados de su campaña de vacunación.

Clalit Health Services, uno de los grandes proveedores de servicios de salud de Israel, reveló los resultados iniciales de un estudio sobre la efectividad de la vacuna de Pfizer realizado con 1.2 millones de personas (600,000 que fueron vacunadas y 600,000 que no lo fueron). Entre la población vacunada, hubo 94% menos casos de covid-19 sintomáticos y 92% menos casos de enfermedad grave, reseño The Jerusalem Post.

Otro de los principales prestadores de servicios médicos de ese país, Maccabi Healthcare Services, dio a conocer sus datos preliminares hasta el 11 de febrero. De acuerdo con estos, la efectividad de la vacuna de Pfizer alcanza 93%.

Además, menos de 0.1% de los vacunados con las dos dosis contrajo el covid-19. Estos presentaron síntomas leves o fueron asintomáticos. “Una semana después de que 523,000 personas recibieron su segunda dosis, sólo 544 resultaron infectadas”, publicóThe Jerusalem Post. De los contagiados, únicamente 15 necesitaron ser hospitalizados.

Un estudio publicado el 18 de febrero en la revista The Lancet y realizado entre más de 7,200 personas que laboran en el Sheba Medical Center, de Israel, mostró una reducción de 75% en la aparición de infecciones por coronavirus y de 85% de casos de covid-19 sintomático entre 15 y 28 días después de haberles sido inyectada la primera dosis de la vacuna de Pfizer.

Sin embargo, una de sus autoras, Gili Regev-Yochay, reconoció las limitaciones de este estudio, que es observacional y que fue hecho en una población mayoritariamente menor de 65 años y sana (la conformada por los empleados de la institución).

Eran Kopel, epidemiólogo y experto en medicina preventiva de la Universidad de Tel Aviv, destacó también que estos datos están centrados en un único hospital y en un grupo relativamente pequeño de personas, por lo que “uno no puede sacar conclusionesepidemiológicas definitivas”, según reseñó Reuters.

DE PERSONAS EN ESTADOS UNIDOS HAN RECIBIDO AL MENOS UNA DOSIS DE LAS VACUNAS

El gobierno de Joe Biden se propuso la meta de poner 100 millones de dosis de vacunas contra el covid-19 en sus primeros 100 días en el poder. Con el anuncio, el pasado 11 de febrero, de la compra adicional de 200 millones de dosis, el presidente de Estados Unidos aseguró que para finales de julio habrá vacunas suficientes para todos los estadounidenses.

Pero ¿cómo vamos? Hasta el 23 de febrero, 44.5 millones de personas en el país recibieron al menos una dosis y 18.8 millones las dos dosis necesarias para poder estar protegidos, de acuerdo con la información que manejan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Durante el primer mes de gobierno de Biden, el ritmo de vacunaciones ha ido aumentando hasta llegar a un pico de más de 2.2 millones de dosis administradas el día 12 de febrero. El promedio semanal ha llegado a superar 1.5 millones de inyecciones al día, lo que facilita que la meta de los 100 millones en 100 días pueda alcanzarse, aunque durante la ola de frío que afectó recientemente buena parte del país hubo una disminución en el número de vacunaciones.

Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y asesor de la Casa Blanca desde el inicio de la pandemia, dijo en una entrevista para la cadena de televisión NBC que estima que para abril podrá empezar a ser vacunada la población general (no sólo grupos prioritarios como, por ejemplo, los mayores de 65 años).

Publicidad

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.