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Univision Noticias

Durante meses investigadores se han estado preguntando qué podría estar detrás de los más de mil casos de una aguda y rara hepatitis pediátrica reportados en 35 países. Dos estudios de Reino Unido finalmente arrojan respuestas y sugieren que los confinamientos por la pandemia han podido jugar un factor.

Científicos parecen haber hallado una explicación para los casos de una rara y aguda hepatitis en niños que ha causado preocupación en el mundo.

Dos estudios realizados en Reino Unido coinciden en que los casos de la misteriosa hepatitis infantil posiblemente estén asociados a dos virus comunes en la infancia.

Más de mil niños en 35 países han enfermado con la misteriosa hepatitis de causa desconocida desde que fue identificada por primera vez en abril de este año en el Reino Unido, aunque poco después se detectaron algunos que se remontaban a otoño del 2021.

Al menos 46 han requerido trasplante de hígado y 22 fallecieron, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

En EEUU, hasta el 20 de julio se han reportado 355 posibles casos de la misteriosa hepatitis infantil que están bajo investigación y no necesariamente han sido confirmados, indican los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades en su página web. Hasta finales de junio, 20 de esos niños habían requerido trasplantes de hígado y 11 habían muerto.

Confinamientos por el coronavirus pueden haber jugado un factor en brote de misteriosa hepatitis pediátrica

Ahora dos preprints de la Universidad de Glasgow (Escocia) y el Hospital de Great Ormond Street (Londres) en el Reino Unido indican que la mayoría de los niños que enfermaron dieron positivo para un virus muy común en la infancia, el adenovirus asociado 2 (AAV2), que no suele causar enfermedad y requiere de la ayuda de otro virus para replicarse.

Creen que la coinfección con ese virus y otro como el adenovirus 41, que suele causar resfriados y malestar estomacal y rara vez ocasiona hepatitis; o, en menor medida con el virus herpes HHV6, podría estar generando los casos de misteriosa hepatitis en niños que no desarrollaron suficiente inmunidad a ellos debido a los cierres por la pandemia del coronavirus, lo que podría explicar estas reacciones más severas.

El AAV2 estuvo presente en 96% de las 37 muestras de hígado y sangre analizadas durante los estudios.

“Durante el período de confinamiento, cuando los niños no se mezclaban, no se transmitían virus entre sí. No desarrollaban inmunidad a las infecciones comunes que normalmente encontrarían», explica a la BBC Judith Breuer, médico del Great Ormond Street Hospital y autora principal de uno de los estudios.

«Cuando se levantaron las restricciones, los niños comenzaron a mezclarse, los virus comenzaron a circular libremente, y de repente se vieron expuestos con esta falta de inmunidad previa a toda una batería de nuevas infecciones», agrega.

Los investigadores consideran que también podría haber cierta susceptibilidad genética pues, en los respectivos estudios, 4 de cada 5 niños que requirieron un trasplante de hígado en Escocia, y 8 de cada 9 con la misteriosa hepatitis en Londres, tenían una mutación genética específica asociada con una respuesta inmune agresiva.

“El hecho de que estos niños tuvieran esta composición genética inmunológica en particular… suponemos que los hizo susceptibles a una nueva reacción exagerada a uno o ambos virus”, dijo Breuer en entrevista con StatNews.

Para pediatras como Alasdair Munro, especializado en enfermedades infecciosas, “todo parece encajar y será interesante ver si más estudios confirman esto como la causa”, escribió en su cuenta de Twitter.

Las investigaciones en cuestión también descartan que el covid-19 haya sido un factor -como se creyó en algún punto-, pues el aumento de casos no se corresponde con los picos de contagios, no hubo evidencia de SASRS-CoV-2 en el hígado de los niños afectados y la proporción de niños con anticuerpos era similar a la de la población general, explica la agencia de noticia Reuters.

Un estudio anterior de los CDC a partir de los datos epidemiológicos disponibles determinó que en el país en realidad no había habido un aumento en las hepatitis pediátricas de causa desconocida o en los trasplantes de hígado en niños, o incluso de contagios por adenovirus 41 en el último año en EEUU, en comparación con los reportados antes de la pandemia. Tal y como explica el reportaje de StatNews, esto no quiere decir que estos virus no hayan sido la causa.

Se espera que investigaciones adicionales y la discusión sobre los resultados de ambos pre-prints del Reino Unido, que todavía no han sido publicados oficialmente en una revista científica, aporten mayor claridad.

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