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Telemundo Noticias

Unas 600 familias de inmigrantes han sido retenidas en las últimas semanas por la Patrulla Fronteriza debajo del Puente Internacional Anzalduas en Mission, Texas, y han tenido que pernoctar en la tierra, con poco acceso a comida o atención médica, según denunciaron al diario Los Ángeles Times varios de los solicitantes de asilo tras ser liberados. Entre ellos hay recién nacidos y embarazadas que han tenido que dormir por días sin un colchón y a la intemperie. La hondureña Karen Coello, quien llegó a la frontera con su hija de 5 años, relató que permaneció debajo del puente fronterizo durante tres días antes de que la liberasen hacia un refugio local. “Les preguntamos por qué permanecimos allí durante tanto tiempo”, dijo Coello, de 24 años, «todo lo que nos respondieron fue: ‘Ese es su problema». Otra inmigrante hondureña, Carla Montoya Sierra, de 29 años, denunció que no se le permitió abandonar el puente desde el sábado hasta el lunes por la noche.

Montoja contó que su hijo de 6 años y ella aún estaban mojados tras cruzar el río en una balsa cuando los agentes los dejaron debajo del puente. Sus compañeros migrantes, relató, les prestaron abrigos. Pero cuando la temperatura bajó por la noche, se resfriaron y comenzaron a toser. Montoya asegura que pidió a los agentes que la ayudaran, pero estos «dijeron que no estaban obligados a hacer nada porque fue nuestra elección venir de nuestros países». Las autoridades de inmigración niegan que esta sea la norma, mientras la Administración presidida por Joe Biden enfrenta un escrutinio creciente sobre las condiciones de los miles de menores no acompañados que han llegado en las últimas semanas a la fontera sur y han sido admitidos para su procesamiento en Estados Unidos. Un portavoz de la Patrulla Fronteriza respondió al citado diario sobre las denuncias de los migrantes que han pasado días durmiento debajo del Puente Internacional Anzalduas: «Nadie debería estar allí más de 24 horas. Realmente no queremos que pasen la noche allí».

El portavoz dijo que, en ocasiones, los refugios están cerrados y sugirió que mientras tanto los oficiales no tienen otro lugar donde albergar a las familias. «Nuestro objetivo es sacarlos cada día cuando llega la noche», dijo. Y agregó que el sitio bajo el puente fronterizo fue creado para que los agentes puedan expulsar fácilmente a los migrantes elegibles a México. Los niños no acompañados por adultos no son llevados allí, sostuvo. El Gobierno ha admitido que la situación en la frontera supone un reto, pero se ha negado a calificar como «crisis» el hecho de que hasta esta semana hay más de 17,000 niños bajo custodia, muchos en condiciones de hacinamiento. La Administración de Biden ha intentado durante semanas evitar que el público vea imágenes como las que surgieron este lunes del centro de detención en Donna, Texas, que muestran a niños inmigrantes bajo custodia en la frontera durmiendo en esteras bajo mantas de aluminio, separados en grupos por mamparas de plástico.

Alejandro Mayorkas, secretario de Seguridad Nacional, ha reconocido la gravedad del problema y las deficiencia del sistema migratorio para dar acogida al creciente flujo, pero ha insistido en que está bajo control y que no revivirá la práctica de la era Trump de expulsar inmediatamente a adolescentes y niños a sus países de origen. En su primera conferencia de prensa desde que asumió la presidencia, Joe Biden recalcó este jueves que negocia con el Gobierno de México para que reciba a todas las familias migrantes que llegan a la frontera, excepto a los menores no acompañados, muchos de los que cuentan con familiares o patrocinadores en Estados Unidos. «México se está negando a recibirlas [las familias] de vuelta. Están diciendo que no las recibirán. No a todas. Estamos negociando con el presidente», dijo. «Creo que vamos a ver un cambio. Todas deberían poder regresar. Y las únicas personas que no vamos a dejar sentadas del otro lado del río Grande sin ayuda son los niños», agregó.

El presidente, quien ha prometido consistentemente ofrecerles a los migrantes un trato «humano», culpó a la Administración de Donald Trump de “desmantelar todos los elementos” que permitían lidiar con la llegada de migrantes. En concreto, dijo que su antecesor republicano recortó la capacidad de camas en la frontera y redujo los fondos al Departamento de Seguridad Nacional, lo que está derivando en un mayor tiempo de estancia de los migrantes bajo custodia. “Lo que estamos haciendo ahora es tratar de reconstruir el sistema para que podamos ser capaces de responder a lo que está pasando hoy”, concluyó.

Asylum seeking migrant families from Central America line up to be transported from a make shift U.S. Customs and Border Protection processing center under the Anzalduas International Bridge after crossing the Rio Grande river into the United States from Mexico in Granjeno, Texas, U.S., March 24, 2021. Picture taken with a drone. REUTERS/Adrees Latif
FILE PHOTO: Asylum seeking migrant families and unaccompanied minors from Central America take refuge in a makeshift U.S. Customs and Border Protection processing center under the Anzalduas International Bridge after crossing the Rio Grande river into the United States from Mexico in Granjeno, Texas, U.S., March 12, 2021. REUTERS/Adrees Latif/File Photo
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