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Telemundo Noticias

La inmigración es un tema fundamental de la agenda política estadounidense, y se esperaba que centrara la campaña presidencial este año, pero la pandemia de coronavirus y la crisis económica resultante ha alterado la agenda de ambos candidatos. Tanto el presidente, Donald Trump, como el demócrata Joe Biden han hablado en cualquier caso de este asunto, especialmente en el último debate presidencial. También lo han hecho los aspirantes a la vicepresidencia, el republicano Mike Pence y la demócrata Kamala Harris.

Algunas de sus afirmaciones fueron falsas, engañosas o carecen de contexto. Así las verificamos con ayuda de la organización Politifact. “Sus hijos fueron arrancados de sus brazos y separados. Y ahora no pueden encontrar a más de 500 de estos padres. Esos niños están solos” Biden se refirió durante el último debate a la política de tolerancia cero, implementada por la Administración en 2018, y que separó a miles de niños migrantes de sus familias en la frontera. “Sus hijos fueron arrancados de sus brazos y separados. Y ahora no pueden encontrar a más de 500 de estos padres. Esos niños están solos. Sin ningún lugar a dónde ir.

Es criminal”, señaló Biden. Lo dicho por el candidato demócrata es verdadero. Los abogados designados para identificar a las familias migrantes que fueron separadas todavía no han localizado a los padres de 545 niños, y alrededor de dos tercios de esos padres fueron deportados sin sus hijos, según la Unión Americana de Libertades Civiles. Una corte le ordenó al Gobierno poner fin a la política de tolerancia cero, pero hay reportes de que cientos de menores fueron separados de sus familias después de ese fallo. “Tenemos más de 400 millas de muro nuevo” Trump aseguró en ese mismo debate que ha construido más de 400 millas de muro en la frontera con México. Pero eso es engañoso y necesita contexto.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza informó en septiembre que se han completado 307 millas de muro. Tres meses antes, el diario Los Angeles Times había informado que, de las 216 millas construidas a esa fecha desde que Trump asumió el cargo, solo tres fueron levantadas «en lugares donde antes no existían barreras». El resto fueron muros de reemplazo o secundarios a otros existentes. Politifact también verificó la información en mayo. “Menos del 1% de gente regresa [a las audiencias de asilo]. Tenemos que enviar a ICE y a la Patrulla Fronteriza para encontrarlos” Trump dijo durante el último debate que menos del 1% de los inmigrantes indocumentados regresa a sus audiencias en las cortes de inmigración tras ser liberados en Estados Unidos.

“Tenemos que enviar a ICE y a la patrulla fronteriza para encontrarlos”, añadió. “Odio decir esto, pero aquellos con el coeficiente intelectual más bajo tal vez regresan” concluyó. Es falso. De acuerdo al Centro de Información y Acceso de Registros Transaccionales (TRAC) de la Universidad de Syracuse, que durante años ha recopilado información estadística sobre inmigración, 99 de cada 100 solicitantes de asilo asistieron a todas sus audiencias. Datos de 2018 del Departamento de Justicia muestran que cerca del 75% de todos los indocumentados que tienen asuntos pendientes en cortes de inmigración se presentaron a sus audiencias ese año.

Por supuesto, aludir a la inteligencia de los inmigrantes no sólo es falso sino insultante. “Las últimas dos Administraciones deportaron el doble de personas que nosotros deportamos, el doble” Biden aseguró el 14 de febrero que durante los gobiernos de George W. Bush y Bill Clinton hubo el doble de deportaciones que con Barack Obama de presidente y él de vicepresidente. Esto es engañoso. Si bien es cierto que el número de personas devueltas a sus países basado en retornos en la frontera y órdenes formales de expulsión fue al menos el doble con Bush y Clinton; las deportaciones basadas únicamente en expulsiones formales fueron más altas con Obama. Biden se equivoca si sólo se mira el número de personas deportadas bajo una orden de expulsión, un proceso formal que puede implicar una orden judicial.

El Instituto de Políticas Migratorias publicó en enero de 2017 un informe sobre los registros de aplicación de la ley de inmigración de Obama, Bush y Clinton. El grupo recopiló datos del Departamento de Seguridad Nacional, quien contabilizó alrededor de 5,3 millones de deportaciones durante la Administración de Obama, alrededor de 10,3 millones con Bush y unos 12,3 millones con Clinton. Esos números son la suma de las expulsiones y devoluciones desde las fronteras. “Está hablando de derribar el muro” Trump aseguró que su adversario derribaría el muro fronterizo con México. “El plan de Biden elimina las fronteras de Estados Unidos en medio de una pandemia. Incluso está hablando de derribar el muro. ¿Qué tal?”, dijo el 27 de agosto desde la Casa Blanca.

Es falso. Biden no planea eliminar las fronteras y no ha dicho que derrumbará el muro que la Administración Trump está ampliando y reforzando. Lo que sí ha dicho Biden es que no continuará la construcción del muro, pues a su juicio, Trump ha hecho un mal uso de los recursos al concentrarse en el muro. En la propuesta del candidato demócrata se asegura que casi la mitad de la gente indocumentada que se encuentra en el país entró con una visa que luego se venció, no que cruzó la frontera de manera ilegal. «Es la primera vez que los solicitantes de asilo deben hacer su solicitud desde un tercer país» «Esta es la primera vez que han tenido que buscar asilo en un tercer país. Es indignante. Es indignante. Está mal», dijo Biden al ser consultado en agosto sobre los solicitantes de asilo en campamentos en México.

Lo que dice Biden es verdadero, pero falta contexto. La política conocida como Permanece en México ha llevado a miñes de inmigrantes a establecer campamentos temporales en ciudades fronterizas de ese país una vez que solicitaron asilo en Estados Unidos. Expertos aseguran que no hay precedentes sobre el traslado de personas fuera del país después de iniciar una solicitud de asilo. En este contexto, México es el tercer país seguro. Sin embargo, las personas no son enviadas al país vecino para solicitar asilo allí, sino para esperar una decisión sobre su caso en EE UU. En 2002, Estados Unidos y Canadá firmaron un acuerdo de tercer país seguro.

Una diferencia clave entre ese acuerdo de la era de George W. Bush y el programa de Trump de permanecer en México es que, bajo el acuerdo de 2002, las personas que solicitan asilo en Estados Unidos no eran enviadas a Canadá mientras el caso de Estados Unidos se procesaba. «Algunos [dreamers] son criminales muy duros y curtidos» Trump aseguró que entre los dreamers hay criminales: «Muchas de las personas en DACA, que ya no son muy jóvenes, están lejos de ser ángeles. Algunos son criminales muy duros y curtidos». Esta afirmación de noviembre de 2019 es falsa, según verificó Politifact. Los inmigrantes no son elegibles para dicho programa si han sido condenadas por un delito grave, un delito menor significativo o tres o más delitos menores.

Para calificar al programa tampoco pueden ser considerados una amenaza a la seguridad nacional o a la seguridad pública. Politifact verificó el historial de arrestos de los solicitantes enviados por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración. Ninguno de los datos aportados muestra inmigrantes con delitos importantes que gocen de la protección de DACA. La pandemia es la culpable por los cambios en DACA Trump culpó el 16 de octubre a la pandemia por los cambios que su Gobierno le ha hecho a DACA. Lo que no dijo fue que sus intentos por acabar con el programa comenzaron en su primer año de mandato. “Lo que sucedió fue que, debido a la pandemia, mucho cambió en el frente de inmigración”, dijo Trump. “México está altamente infectado, como sabes, y hemos hecho que sea muy, muy difícil venir, debido a la pandemia y a otras razones, y al crimen”, explicó el presidente cuando la presentadora comentó que durante su Gobierno se ha reducido el programa DACA, debido a que no se aceptan nuevas solicitudes y los beneficiarios deben renovar su estatus cada año, en vez de cada dos años. La afirmación del presidente es incorrecta.

Restringir o acabar DACA no está ligado a la pandemia. Fue en 2017 cuando el entonces fiscal general, Jeff Sessions, anunció que se derogaría el programa. Si DACA sigue en vigor, aunque limitado, es porque la Corte Suprema ha anulado la orden de la Administración para ponerle fin. «No encerramos a la gente en jaulas. No separamos familias» Si bien es cierto que las políticas de inmigración de Trump son diferentes, es falso que durante la Administración de Obama no hubiera habido detenciones de inmigrantes en recintos lamentables, como dijo Biden en el debate presidencial del 12 de septiembre. «No encerramos a la gente en jaulas. No separamos familias. No hicimos todas esas cosas”, afirmó. Los críticos de la política de tolerancia cero de Trump, que dio lugar a separaciones familiares, circularon una foto que mostraba a niños boca abajo en el suelo en un recinto con cadenas durante el mandato de Trump.

Sin embargo, la foto era de 2014, cuando Obama era presidente. Jeh Johnson, exsecretario de Seguridad Nacional con Obama, ha reconocido en entrevistas con los medios de comunicación que algunos niños terminaron en esos recintos en el pasado Gobierno. Según la ley, los niños tienen que ser transferidos en un plazo de 72 horas al departamento de Salud y Servicios Humanos. «Pero durante ese período de 72 horas a veces se cuadruplica el número de niños que se puede tener en la infraestructura y hay que encontrar rápidamente lugares donde poner a los niños. No puedes dejar a los niños de 7 años en las calles de McAllen o El Paso.

Así que se construyeron estas instalaciones, que creo que era un gran almacén, y se pusieron esos tabiques de cadenas para poder separar a las mujeres de los hombres, y a los niños de los adultos, hasta que son liberados o transferidos al HHS. ¿Es ideal? Por supuesto que no», dijo Johnson. «Biden está a favor de las fronteras abiertas, ciudades santuario, abogados gratis y atención médica para los inmigrantes ilegales» El vicepresidente, Mike Pence, aseguró durante la Convención Republicana, celebrada en agosto, que Biden estaba a favor “de las fronteras abiertas, ciudades santuario, abogados gratis y atención médica para los inmigrantes ilegales.» Esta afirmación es a la vez verdadera y falsa Biden ha expresado que de ser elegido “no habrá construcción de otra milla de muro”, que es algo distinto a tener “fronteras abiertas”. Promete un “control efectivo de la frontera» para «asegurarla», al tiempo que garantiza la dignidad de los inmigrantes y mantiene su derecho legal a solicitar asilo.

Sobre las ciudades santuario, Biden dijo durante un debate de las primarias demócratas, que en el caso de que policías locales arresten inmigrantes ilegales, éstos “no” debían ser entregados a los funcionarios de inmigración. El plan de Biden no especifica nada sobre “abogados gratuitos”, pero si dice que duplicaría el número de jueces de inmigración, personal de la corte e intérpretes que trabajan en casos de inmigración. Además, «aumentaría drásticamente los recursos del Gobierno de los Estados Unidos» para apoyar a los que esperan sus casos de asilo. Sobre la atención médica a los inmigrantes, Biden apoya la ampliación del acceso a la salud, incluso para aquellos migrantes que están ilegales en el país, pero no sería «gratuita». «No estaba de acuerdo con mi presidente, porque la política era permitir la deportación de personas que, según la propia definición del ICE, no eran criminales» La senadora de California y candidata a la vicepresidencia, Kamala Harris, afirmó durante un debate que, como fiscal general de ese estado, ella «estuvo en desacuerdo» con el uso del programa de Comunidades Seguras de Obama, que consistía asociar a las autoridades locales y federales para deportar a personas ilegales. «No estaba de acuerdo con mi presidente, porque la política era permitir la deportación de personas que, según la propia definición del ICE, no eran criminales.

Así pues, como fiscal general y principal oficial de la ley del estado de California, emití una orden a los sheriffs de mi estado que no tenían que cumplir con las detenciones y que, en su lugar, debían tomar decisiones basadas en los mejores intereses de la seguridad pública de su comunidad», dijo. Hay algunas pruebas que demuestran que es cierto que Harris no estuvo de acuerdo con las Comunidades Seguras. En 2014, a través de un comunicado informó a la policía local y a los departamentos del sheriff que no tenían que cumplir con las solicitudes de detención del ICE. «Las detenciones federales de inmigración son voluntarias y este boletín apoya la Ley de Confianza y la discreción de los líderes de la aplicación de la ley para utilizar los recursos de la manera que mejor sirva a sus comunidades», decía el documento. El comunicado de Harris decía que dos años antes, en 2012, emitió otro «boletín informativo» a los organismos policiales que aclaraba que las detenciones federales por motivos de inmigración «no son obligatorias, sino que se trata de meras peticiones ejecutables a discreción del organismo estatal y local». El decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de California en Davis, Kevin R. Johnson, dijo que la acción de Harris fue significativa: «Permitió a las policía locales no detener a delincuentes de bajo nivel».

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