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Univision Noticias
Trabajadores de la fábrica de velas de Mayfield, Kentucky, que quedó totalmente arrasada tras el paso mortal de un tornado, han declarado que le pidieron a los gerentes irse a casa ante la alerta de tornados, pero que en respuesta los amenazaron con ser despedidos si abandonaban sus puestos.
Varios empleados de la fábrica de Consumer Products dijeron a NBC News que se refugiaron en baños y pasillos cuando escucharon por primera vez las sirenas de advertencia de tornados, pero al rato, asumiendo erróneamente que el peligro había pasado, los supervisores les pidieron regresar al trabajo. Poco después, tras el embate de un poderoso tornado que dejó la fábrica reducida a una masa de escombros, ocho trabajadores murieron.
Inicialmente se creía que la cifra de muertes en el lugar sería mucho más alta, ya que las fotos mostraban un lugar completamente devastado, pero este lunes el portavoz de la empresa dijo que los otros 102 trabajadores que se encontraban allí esa noche estaban vivos y ya habían sido contactados. Desde su cama de hospital, en donde se recupera de las heridas sufridas la noche del tornado, McKayla Emery, de 21 años, contó que, pensando que había pasado lo peor, ella prefirió quedarse para hacer horas extra y ganar dinero adicional, aunque no está claro que se le ofreciera un pago adicional a los que optaron por quedarse voluntariamente. Otros, en cambio, pidieron irse pero los supervisores les dijeron que eso probablemente pondría en peligro sus trabajos, según los empleados. Emery recuerda habérselo escuchado a los gerentes «con sus propios oídos», como advertencia a algunos que querían irse a casa: «Si te vas, es más que probable que te despidan», dijeron. Otra empleada, Haley Conder, de 29 años, asegura que al menos 15 personas pidieron irse a casa después de que sonara la primera alarma. «Pedí irme y me dijeron que me despedirían», dijo a NBC News Elijah Johnson, de 20 años. Según el joven, él y al menos otros 15 colegas se habían mostrado preocupados y habían pedido irse pero se les negó la evacuación. «A pesar de cómo está el tiempo, ¿todavía me vas a despedir?», dijo haberle preguntado a su manager, que según él le respondió que sí.
Los jefes habían pasado lista para averiguar si alguien ya se había ido, afirmó. De acuerdo con el reporte de NBC News, entre la primera alarma por tornados y la llegada del destructivo fenómeno natural pasaron de tres a cuatro horas. Tras la primera advertencia los 110 trabajadores del turno nocturno debieron haber sido enviados a casa, pero eso no ocurrió. Desde la empresa, su portavoz, Bob Ferguson, niega tales afirmaciones: «Es absolutamente falso. Hemos implementado una política desde que comenzó el covid. Los empleados pueden irse en cualquier momento que quieran irse y pueden regresar al día siguiente», declaró al diario The Guardian.
Según Ferguson, los managers no amenazaron a los empleados con el despido y la empresa siguió los protocolos de emergencia de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias y de la Administración de Salud y Seguridad Ocupacional. El gobernador de Kentucky, Andy Beshear dijo a la prensa que la División de Cumplimiento de Seguridad y Salud Ocupacional de Kentucky llevaría a cabo una exhaustiva investigación de lo ocurrido en la fábrica de Mayfield. La cifra de personas fallecidas en Kentucky tras el paso de una serie de tornados aumentó a 74, según informó el lunes por la tarde el gobernador Beshear, aunque advirtió que el número podría aumentar, ya que » tenemos varios de nuestros pueblos en escombros».
El organismo de control de seguridad laboral de EEUU está investigando las circunstancias en que ocurrieron los hechos en este almacén de Amazon y tiene un plazo de seis meses para mostrar sus resultados, emitir citaciones y proponer sanciones pertinentes, en caso de encontrase violaciones de los protocolos de seguridad, informó Scott Allen, director regional para asuntos públicos del Departamento de Trabajo de EEUU, citado por Reuters. En un hilo de Twitter, la organización More Perfect Union, que pertenece a la Fundación ‘More Perfecto Union’, sin fines de lucro, denunció «detalles horribles» que se han conocido tras la tragedia en la instalación de Amazon en Illinois y cita el caso de Larry Virden, quien le escribió a su novia, poco antes de morir aplastado en el lugar que «Amazon no nos dejará irnos».
En el tuit de More Perfect Union aparece una captura de pantalla de la conversación de WhatsApp en la que Virden, padre de cuatro hijos, habla con su pareja, explicándole la situación. Según la organización, solo 7 de las 190 personas que trabajaban en el almacén eran personal contratado a tiempo completo. «La dependencia de Amazon de los contratistas les permite evitar la responsabilidad por accidentes y socavar la organización sindical», añade el tuit.
Los trabajadores de Amazon también están denunciando la prohibición de la empresa de que las personas lleven sus teléfonos móviles al trabajo, lo cual les impide recibir actualizaciones o ponerse en contacto con otras personas o servicios ante cualquier emergencia. Jeff Bezos, fundador de Amazon, ha recibido innumerables críticas por su reacción tardía tras la tragedia.
Según Bussiness Insider, antes de publicar sobre lo ocurrido en una de sus instalaciones, en la que hubo pérdida de vidas humanas, el multimillonario posteó otra foto en Instagram reunido con una tripulación de su compañía de viajes al espacio exterior, Blue Origin. «La noticia de Edwardsville es trágica.
Estamos desconsolados por la pérdida de nuestros compañeros de equipo allí, y nuestros pensamientos y oraciones están con sus familias y seres queridos. Todo Edwardsville debe saber que el equipo de Amazon está comprometido a apoyarlos y estará a su lado durante esta crisis. Extendemos nuestro más profundo agradecimiento a todos los increíbles socorristas que han trabajado tan incansablemente en el sitio», tuitéo Bezos horas después.
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