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Univision Noticias

La efectividad de la vacunación para bloquear la entrada del coronavirus en el cuerpo sigue siendo un tema de estudio, sobre todo a medida que aparecen variantes más contagiosas. Científicos de las Universidades Yale y de Carolina del Norte concluyeron que las vacunas hechas con ARN mensajero han generado respuestas inmunitarias más prolongadas.

La vacunación contra el covid-19 sigue demostrando su efectividad no solo para prevenir hospitalizaciones y muertes, sino ante el riesgo de reinfecciones. Un estudio publicado por la revista oficial de la Academia Nacional de las Ciencias (la PNAS) muestra que las inyecciones que han generado una respuesta más prolongada han sido las de Pfizer-BioTech y Moderna, ambas elaboradas con ARN mensajero. Sin embargo, en todos los casos el refuerzo sigue siendo necesario, incluso tiempo después de una infección.

«Los niveles máximos de anticuerpos provocados por las vacunas de ARN mensajero (…) están por encima de los generados por la infección natural y se espera que brinden una protección más duradera contra las infecciones recurrentes», se lee en la publicación que fue realizada por científicios de las universidades de Yale y Carolina del Norte. Mientras, las vacunas de Oxford-AstraZeneca y Johnson & Johnson brindan una inmunidad más baja y de más corto plazo contra la infección avanzada.

Y para cerrar la ventana a una reinfección, reduciendo la probabilidad a no más de 5%, recomiendan la vacunación para aquellos que estuvieron enfermos cinco meses después de curarse. En el caso de Pfizer-BioNTech y Moderna, quienes están completamente vacunados y no estuvieron enfermos sugieren el refuerzo después de un año de completada la dosis. Para quienes fueron vacunados con la inyección de Johnson & Johnson/Janssen, el refuerzo debe ocurrir a los cuatro meses y medio; y si fue la dosis de Oxford-AstraZeneca, deben buscar el refuerzo a los cinco meses.

«Nuestros análisis revelan una expectativa típica de niveles máximos de anticuerpos después de cualquiera de las dos vacunas completas de ARNm (…) y de cualquiera de las dos vacunas de vectores virales. Se prevé que todos los anticuerpos generados por la infección natural y la vacunación disminuyan, lo que se asocia con una pérdida significativa de la protección y un aumento de las probabilidades de infección futura», aseguran.

Para este estudio, los científicos compararon los datos sobre la respuesta de las vacunas entre el 1 de julio de 2021 y el 31 de enero de 2022. Con ellos demostraron, explican, que las terceras dosis podrían ayudar al cuerpo a tener una mayor respuesta inmunitaria que la que confieren las primeras dosis completas.

Los investigadores precisan que, sin embargo, la respuesta es diferente en las personas inmunocomprometidas. La protección de las vacunas en estos casos puede disminuir hasta un «punto de riesgo significativo» en un periodo más corto ya sea después de una infección o de la vacunación: «En consecuencia, es apropiado un refuerzo acelerado para aquellos individuos con menor respuesta a la vacuna (…) Entre los ancianos o aquellos con morbilidades específicas, se requiere la administración más temprana de dosis de refuerzo para prevenir futuras infecciones».

La dinámica de los estudios, dicen, va al ritmo en que muta el virus. Pero los científicos insisten en que la inmunidad que proporcionan las vacunas es mayor a la que resulta de una infección natural: «Una mayor durabilidad de la eficacia de neutralización retrasaría la aparición de variantes de escape».

A partir de julio, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) alertaron de que el sublinaje BA.5 de ómicron ya representa 65% de los casos de coronavirus en Estados Unidos. Esta variante se detectó por primera vez en enero. Al igual que su ‘hermana’ BA.4, la BA.5 es especialmente hábil a la hora de evadir la protección inmunitaria proporcionada por la vacunación o la infección previa.

Por eso, las autoridades han alertado de que aquellos infectados en las primeras oleadas realmente no tienen una buena protección inmunitaria contra esta última variante. Aseguran que la vacunación aumenta la respuesta.

Aunque el aumento de los casos ha provocado más hospitalizaciones en algunos países, las muertes no han aumentado de forma drástica. Esto se debe en gran medida a que las vacunas siguen protegiendo contra la enfermedad grave y la muerte, aunque no completamente contra la infección. Los fabricantes y reguladores están estudiando vacunas modificadas que atacan directamente a las nuevas variantes de ómicronPfizer dijo que podría tener una lista para octubre.

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