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Raúl Rodríguez, quien trabajaba desde el año 2000 en la Patrulla Fronteriza, quiso hacer unos trámites de ciudadanía para un hermano, pero las autoridades hallaron un certificado de nacimiento que prueba que es mexicano. Él dice que no sabía de su existencia, que siempre creyó que era estadounidense y que sus padres no le habían dicho la verdad.

“Cada vez que veo a un policía, o a un agente fronterizo me pongo nervioso. Estas son personas con las que trabajé, y ahora tengo que temerles» dice Raúl Rodríguez, quien fue agente de la Patrulla Fronteriza por 19 años.Crédito: Getty

(Univision) Raúl Rodríguez —un agente de la Patrulla Fronteriza— jamás imaginó que tras casi 20 años de procesar a miles de inmigrantes que cruzaban de forma irregular la frontera entre México y Estados Unidos, pudiera enfrentarse a su propia deportación.

el año 2000, envió documentos personales al Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) para solicitar la ciudadanía estadounidense de su hermano, informa una nota publicada en KRGV.

Pero funcionarios de la Oficina del Inspector General encontraron que el certificado de nacimiento de Rodríguez mostraba que había nacido en México.

El agente fronterizo negó tener conocimiento sobre la existencia del documento. Dijo que jamás lo había visto y siempre creyó que había nacido en Estados Unidos. «Me preguntaron ‘¿Lo has visto alguna vez?’. Dije que no. Nunca lo he visto antes. Tengo casi 50 años y nunca lo he visto”, afirmó Rodríguez.

Se inició una investigación criminal en su contra. Rodríguez se puso en contacto con su padre en México y le consultó sobre su origen. “Al principio, mi padre estaba un poco indeciso y no quería responder preguntas, pero finalmente le dije: ‘Necesito saber la verdad’. Y me dijo que yo había nacido en México. Fue devastador, porque sabía lo que iba a pasar después de eso ”.

Pese a que Rodríguez obtuvo permiso temporal para quedarse en el país por no tener conocimiento sobre su verdadero origen, fue despedido de la Patrulla Fronteriza. Desde entonces, él y su familia han tenido problemas financieros. De hecho, su casa fue refinanciada.

El exagente fronterizo espera por una respuesta de las autoridades sobre su estatus de residente y junto con su abogado, sometió una moción de reconsideración y planifica impugnar el fallo en la corte si no tiene éxito.

“Cada vez que veo a un policía, o a un agente fronterizo me pongo nervioso. Estas son personas con las que trabajé, y ahora tengo que temerles”, confiesa Rodríguez.

USCIS dijo que no puede hacer un comentario sobre el caso que está en curso

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