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Univision Noticias

El cuerpo del joven sargento, que había denunciado una agresión sexual, fue encontrado este martes colgando de un árbol a unas 40 millas de la base militar. Según el informe policial, por el momento no hay evidencias de que se trate de un asesinato.

Elder Fernandes, el joven soldado desaparecido hace más de una semana de la base de Fort Hood, Texas, fue encontrado muerto a unas 40 millas de la instalación militar, según informaron las autoridades y su familia, que conoció la noticia la noche de este martes.

Una persona que caminaba cerca de las vías del tren en Temple, Texas, vio el cuerpo de Elder colgando de un árbol sobre las 5:40 de la tarde. Los investigadores lo identificaron porque cerca del cuerpo se encontró una mochila negra con su licencia de conducir, declaró Natalie Khawam, la abogada de la familia que también siguió el caso de Vanessa Guillén. Según la policía, aún no se ha realizado una confirmación forense.

“Nuestros pensamientos y oraciones están con la familia Fernandes durante este tiempo desafiante”, dijo el jefe de policía de Temple, Shawn Reynolds.

La madre y la tía de Fernandes, que fueron a Texas a buscarlo, se dirigían a la ciudad al este de Fort Hood en donde fue encontrado, informó la abogada.

«Nuestra peor pesadilla ha sucedido. Uno de los nuestros, el sargento Elder Fernandes, fue encontrado muerto hoy”, escribió Khawam en Twitter. «Estamos asqueados por esta tragedia que ha sucedido demasiadas veces. Estamos desconsolados por la familia del Elder Fernandes», añadió.

“No nos detendremos hasta que averigüemos qué le sucedió a Elder. Exigimos una investigación del Congreso a Fort Hood. ¡Debemos proteger a nuestros soldados!», escribió la abogada la red social.

De acuerdo con el informe policial, hasta el momento no hay indicios que apunten a que su muerte fue un asesinato, informó USA Today.

«Necesito respuestas», dice la madre de Elder

Cuando Ailina Fernandes voló a Texas la semana pasada, preocupada por su hijo, no tenía idea de todo lo que le había ocurrido. La madre del joven sargento no sabía que su hijo había denunciado una agresión sexual por parte de un oficial superior, ni que el joven de 23 años había sido traumatizado y acosado y había adoptado conductas suicidas. Tampoco conocía que lo habían reasignado a una nueva unidad dentro de su brigada, por cuestiones de seguridad.

La madre solo sabía que su hijo estaba hospitalizado desde el 11 de agosto, pero no sabía por qué. Elder no había querido contarle nada. Le había dicho que necesitaba «aclarar su mente» y que la llamaría cuando le dieran el alta; pero eso nunca ocurrió.

En una entrevista con el diario The Boston Globe este mismo martes, pocas horas antes de que encontraran el cuerpo de su hijo, Ailina Fernandes contó que había hablado con su hijo por última vez el 16 de agosto y que desde entonces no había tenido más noticias suyas, por lo cual llamó a la base y supo que le habían dado el alta el 17 y no lo habían vuelto a ver desde que un sargento lo había llevado hasta su casa, fuera de la base.

Al día siguiente, Elder no se presentó en su puesto de trabajo en Fort Hood. Fue entones cuando su madre decidió que tenía que saber qué estaba pasando y se compró un billete de Boston a Texas, para ir a ver a su hijo.

«No puedo volver a Boston sin mi hijo», dijo Ailina Fernandes a ese diario. “Necesito respuestas. No puedo reanudar mi vida sin saberlas».

Tras la desaparición de Elder, la Base de Fort Hood había comunicado que al parecer el sargento había huído por su cuenta y voluntad propia.

Continúan las muertes de soldados de Fort Hood

Elder Fernandes es el décimo soldado que ha desaparecido de la base en un año. Cinco de esos casos han sido considerados homicidios sin resolver, de acuerdo con la organización sin fines de lucro ‘Missing People in America’.

Y lo más preocupante: Elder es el segundo soldado en desaparecer desde abril vinculado a denuncias por agresiones sexuales. El caso anterior fue el de Vanessa Guillén, que también terminó de forma trágica.

Además, los restos de dos soldados desaparecidos fueron descubiertos fuera de la base el 21 de junio y el 1 de julio respectivamente.

A raíz del caso de Vanessa Guillén, que estremeció al país, una soldado que prestó sus servicios en Fort Hood por más de un año contó a Univision Noticias que el acoso sexual es frecuente dentro de la base militar.

«Yo tuve varias amigas que fueron víctimas del acoso persistente de sus superiores. También conozco la historia de una soldado que fue violada dentro de esta base y cuyas denuncias jamás trascendieron», indicó la soldado retirada, que pidió no revelar su identidad.

«La culpa es de ellos»

Antes de conocer la terrible noticia esta noche, la familia de Elder aseguraba que su hijo nunca se haría daño a sí mismo y que no huiría sin decirles nada.

Tras conocer la muerte de su hijo, su madre aseguró al Boston Globe que «si Elder se lastimó, es culpa del Ejército».

“Si el Ejército hizo enloquecer a Elder hasta llevarlo a hacer algo así, entonces la culpa es de ellos, porque ese no es el Elder que conozco”, dijo al periódico vía telefónica.

Elder nació en Cabo Verde, su padre también era un agente de la ley. La familia se trasladó a Massachussets y Elder se convirtió en un especialista químico, biológico, radiológico y nuclear y se alistó en el Ejército en 2016.

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