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Fabiola Navarrete/ Tu Tiempo Digital

Hola a todos, con plenitud de gozo y paz en mi corazón les saludo hoy. Pido al Señor que los guarde en todos sus caminos y les siga mostrando su amor y fidelidad.

Hoy hablaremos sobre dos consejos muy buenos y prácticos que encontramos en el Libro de Proverbios Capítulo 12. Los dos versículos que leeremos nos  hablan sobre la mentira y la congoja en el corazón del hombre.

En repetidas ocasiones hemos mencionado que a Dios no le agradan las mentiras ni tampoco el omitir cosas. De hecho, omitir que es ocultar algo, puede causar aún más daño que la mentira. Así tal cual nos dice Proverbios 12:22 “Los labios mentirosos son abominación para el Señor. Pero los que hacen verdad son su contentamiento”.

Una persona que piensa que es mejor decir una mentira u ocultar algo que lastimar a alguien, causará un mayor daño cuando la verdad salga a la luz. Lo digo con todo conocimiento de causa porque a mí me ha tocado enterarme de cosas muy dolorosas y difíciles de aceptar que me fueron ocultadas en su momento y otras que fueron mentiras. Aquí se daña algo muy importante que es la confianza.

La confianza toma mucho tiempo ganársela pero se puede perder en un segundo. Decir una verdad a medias es mentir, extender la verdad es mentir, adaptar la verdad a mis necesidades también es mentir. Las mentiras “piadosas” no existen. No se puede hablar de piedad cuando el dolor que se causará puede ser muchas veces un daño irreparable. Una persona puede tener un buen corazón y perdonar a quien le mintió, pero de eso a que vuelva a confiar en esa persona y le ofrezca una nueva oportunidad en su vida hay una gran diferencia.  Las personas que se acostumbran a mentir son personas manipuladoras porque usan la verdad a su conveniencia para lograr que otros piensen y hagan lo que ellos quieren.

Pido al Señor que ayude a todas esas personas que son esclavos de la mentira, omisión y manipulación y que sean liberados por la sangre de Cristo. En cuanto a nosotros, si mentimos solo de vez en cuando, dejemos de hacerlo porque no es bien visto por Dios. En la versión de la Nueva Traducción Viviente de Proverbios 12:22 dice “Dios no soporta a los mentirosos pero ama a la gente sincera”. Una verdad que se dice a tiempo dolerá mucho menos que la mentira que tarde o temprano será descubierta.

Ahora vamos con Proverbios 12:25 que dice “La congoja en el corazón del hombre lo abate; Mas la buena palabra lo alegra”. Congoja significa pena intensa e incontenible que se exterioriza con llanto. Es sinónimo de sollozo, angustia y agobio.

Todos hemos sentido este dolor intenso en nuestro corazón, o bien en nuestro estómago quizás que es el segundo corazón. Yo lo siento en el vientre bajo. Es un dolor que no deseamos que nadie sienta pero que estoy segura todos hemos experimentado porque de una u otra manera alguien nos ha lastimado, o bien, nosotros hemos causado ese dolor a alguien.

Si tú hoy te sientes acongojado te digo que confíes en el Señor y vayas a sus brazos porque si se lo pides de todo corazón, Él quitará ese dolor de tu cuerpo. Así también, el escuchar palabras alentadoras nos ayudará a quitar esa angustia de nuestro cuerpo, y que mejores mensajes que los que encontramos en la Palabra de Dios.

Es cierto que recibir palabras de aliento o incluso un fuerte abrazo de un ser querido es muy conveniente en un momento así, pero la única solución duradera a este dolor será el abrazo de Nuestro Padre Celestial y el recordar todas esas promesas que Él nos dejó en la Biblia. Busca estar en la presencia de Dios y recuerda todos esos versículos en donde Dios te recuerda que nunca te dejará y que de todo Él te librará.

Recuerda que El Señor es quien va delante de ti, Él estará contigo siempre, no te dejará ni te desamparará. Así que no temas ni te acongojes.

Les amo, les abrazo y primero Dios los veo muy pronto.

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