Publicidad

Fabiola Navarrete/ Tu Tiempo Digital

Hola que tal más que bendecida me encuentro por estar una vez más aquí compartiendo mensajes de bendición de parte de nuestro Padre Celestial. En esta ocasión hablaremos sobre la piedad y el contentamiento.

Estas dos cosas deben permanecer siempre en nosotros pero desafortunadamente, cada vez menos personas las practican. En 1 Timoteo Capítulo 6 nos habla sobre esto. Al principio de este capítulo nos habla de cómo hay personas que desvían lo que es la Palabra de Dios, es decir, no practican la sana doctrina que como ya bien sabemos, consiste en enseñar lo que está escrito en la Biblia de la manera más exacta y literal. No se trata de buscar interpretaciones que de alguna manera se dirijan hacia intereses propios. De hecho ahí mismo en ese Capítulo nos dice que hay muchos hombres corruptos de entendimiento que están privados de la verdad y que usan la piedad como ganancia.

Después de hablar sobre lo anterior, viene el subtítulo “Piedad y contentamiento”. La piedad es ese sentimiento de compasión y misericordia que se provoca en nosotros cuando vemos a otra persona sufriendo. Esto debe ser algo natural en nosotros, sin embargo, cada vez se va perdiendo más. Es sinónimo de compasión y misericordia. Es también conocido como empatía o como coloquialmente se dice: “ponerse en los zapatos del otro”.

El contentamiento es un estado constante de alegría, de gozo, de júbilo, de plenitud. Debe permanecer siempre en nosotros. Dios nos dice que debemos permanecer en contentamiento. Va de la mano del agradecimiento porque una persona que vive así es alguien que siempre está agradeciendo por todo lo que tiene a su alrededor.  En  los versículos 6 y 7 dice: “Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento. Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar”.

Debemos vivir siempre preocupados por los demás y practicar así la piedad, alejarnos del egoísmo y ser de bendición para otros. Vivir agradecidos por todo lo que tenemos y no enfocarnos en lo que no tenemos. Dejemos de buscar acumular cosas materiales porque nada de lo que tenemos en este mundo no lo vamos a llevar. Todo esto es pasajero, pero aquel que hace la voluntad de Dios permanecerá para siempre (1 Juan 2:17).

Para ser aún más específico este mensaje, en el versículo 8 dice “Así que teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto”. Estas palabras me recuerdan mucho el pasaje de Mateo 6 a partir del versículo 26. Aquí Jesús nos dice que no estemos ansiosos ni afanados sobre lo que vamos a comer o a vestir, porque aún las aves de cielo que no siembran, ni siegan ni pueden acumular comida en graneros, ellos reciben alimento todo los días de parte de nuestro Padre. Los lirios son vestidos con los colores más hermosos, más hermosos aun que los que usó el mismo rey Salomón cuando estuvo en toda su gloria y esplendor.  Si Dios hace eso por las plantas y los animales qué no hará por sus hijos. Debemos vivir agradecidos y buscando siempre el reino de Dios y su justicia porque todo lo demás será añadido (Mateo 6:33).

En el versículo 10 dice “Porque raíz de todos los males es el amor al dinero”. El dinero no es malo en sí, se necesita para conseguir muchas cosas, pero quien vive preocupado por ganar y ganar más y se siente inseguro cuando no tiene suficiente dinero ahorrado esa si es una persona que está apartándose del camino de Dios y que tendrá muchos problemas en su vida, pues su felicidad y confianza radica en el amor que le tiene al dinero. El amor se lo debemos tener a Dios y a nuestro prójimo y sobre todo a aquellos que más lo necesitan.

Les amo, les abrazo y primero Dios los veo muy pronto.

Publicidad

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.