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Univision Noticias

Esta subvariante de ómicron, apodada variante «sigilosa» o «furtiva» es todavía más transmisible que la variante BA.1 y está creciendo rápidamente en algunos países europeos y asiáticos.

Aunque el apodo de la variante que más recientemente se ha sumado a la familia ómicron resulte inquietante, los datos preliminares no parecen indicar que esta variante «sigilosa» sea, en realidad, más peligrosa. Sí hay signos de su elevada transmisibilidad, pero no hay pruebas que indiquen que las vacunas sean menos efectivas contra ella.

Como hemos visto en otras ocasiones a lo largo de estos dos vertiginosos años de pandemia, hay que ser cautelosos porque los hallazgos científicos están sujetos a constantes modificaciones, y no ha habido tiempo todavía para investigaciones sólidas en torno a BA.2, el nombre técnico de la subvariante.

¿Puede detectarse esta subvariante en PCR y tests caseros?

Algunas personas han afirmado que la BA.2 es una «variante oculta» que no se detecta en las pruebas, pero, de hecho, se detecta tanto por PCR como por pruebas de flujo lateral (rápidas) como todas las demás variantes.

Las pruebas de PCR para el SARS-CoV-2 buscan tres secuencias cortas específicas del virus y dan un resultado positivo si se detectan al menos dos. Una de las secuencias suele formar parte del gen de la proteína de la espiga, o gen S. La BA.1 ómicron, al igual que algunas variantes anteriores, tiene mutaciones que hacen que no se detecte la secuencia del gen S, aunque la prueba de PCR seguirá siendo positiva. Esto se denomina «abandono del gen S».

La BA.2 no provoca pérdida del gen S, por lo que no podía distinguirse de la delta mediante la prueba PCR, de ahí la denominación errónea de «sigilosa». Sin embargo, ahora que delta ha desaparecido en gran medida en la mayoría de los lugares, una proporción decreciente de abandonos de genes S revela la propagación de BA.2, por lo que es cualquier cosa menos sigilosa, según explica New Scientist.

Al igual que con otras variantes, una infección por BA.2 puede detectarse mediante pruebas caseras de coronavirus, aunque no pueden indicar qué variante es la responsable, dicen los expertos. Y hay que tener en cuenta, además, que los tests caseros no son para nada infalibles.

¿Es esta la única mutación de ómicron?

Además de BA.1 y BA.2, la OMS incluye otras dos subvariantes bajo el paraguas de ómicron: BA.1.1.529 y BA.3. Todas están estrechamente relacionadas genéticamente, pero cada una presenta mutaciones que podrían alterar su comportamiento.

Trevor Bedford, virólogo del Fred Hutchinson Cancer Center y uno de los especialistas que ha rastreado la evolución del coronavirus, escribió en su cuenta de Twitter el pasado viernes que la subvariante BA.2 representa aproximadamente el 82% de los casos en Dinamarca, el 9% en el Reino Unido y el 8% en EEUU.

A nivel mundial, la variante BA.1 representaba el 98,8% de los casos secuenciados enviados a la base de datos pública de seguimiento de virus GISAID hasta el 25 de enero. Sin embargo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), varios países han notificado un aumento reciente de la subvariante BA.2.

Más infecciosa, pero no más grave
Datos preliminares de Dinamarca indican que BA.2 puede ser hasta un 50% más transmisible que BA.1, aunque también señalan que es probable que no cause una enfermedad más grave.Un estudio realizado entre el 27 de diciembre de 2021 y el 11 de enero de 2022 en Reino Unido también halló que la transmisión en los hogares entre personas con la subvariante BA.2 era mayor (de un 13.4%) comparada a otros casos de ómicron (un 10.3%). Es demasiado pronto, no obstante, para aventurar hipótesis sólidas en este sentido.

¿Continúa la vacuna ofreciendo protección?
Esta seguramente sea la pregunta más relevante, y hay optimismo en torno a la respuesta. A pesar de que parece que es todavía más infecciosa que BA.1, hasta el momento no parece que sea más probable que eluda la protección de la vacuna.
Si me he contagiado con la variante BA.1, ¿estoy protegido frente a la BA.2?
Una cuestión crítica es saber si las personas infectadas en la oleada de BA.1 estarían protegidas de BA.2. Esto ha sido motivo de preocupación en Dinamarca, donde algunos lugares en los que se registró un elevado número de casos de infecciones por BA.1 informaron de un aumento de los casos de BA.2, dijo Egon Ozer, experto en enfermedades infecciosas de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern de Chicago. Si una infección previa por BA.1 no protege contra BA.2, «esto podría ser una especie de ola de dos jorobas«, dijo Ozer en declaraciones a Reuters. «Es demasiado pronto para saber si eso ocurrirá».La buena noticia, dijo este experto, es que las vacunas y los refuerzos todavía «mantienen a la gente fuera del hospital y evitan que la gente muera».

Otros expertos son más optimistas al respecto. «Me sorprendería que el BA.2 causara grandes olas en lugares que acaban de tener el BA.1», dijo Jesse Bloom, del Fred Hutchinson Cancer Research Center en Seattle a New Scientist.

Sin embargo, los países que hasta ahora han logrado evitar en gran medida la propagación del coronavirus SARS-CoV-2, como Japón, podrían tener aún más dificultades para suprimir el BA.2 que el BA.1. En otras palabras, algunos países podrían tener oleadas de BA.2, dijo este experto.

¿Dónde se concentra esta variante “sigilosa”?
El profesor Seshadri Vasan, investigador de la vacuna covid-19 de la Agencia Científica de Australia, el CSIRO, dijo que el 90% de las secuencias procedían de tres países: Dinamarca (8,357), India (711) y el Reino Unido (607).
¿Cuáles son los síntomas de la nueva variante?

Los síntomas que presentan las personas infectadas con esta nueva variante parecen ser muy similares a los del ómicron anterior: dolor de garganta y de cabeza, congestión nasal, tos seca, dolor muscular, cansancio o fiebre.

¿Qué ocurrirá con esta variante en el futuro?
Una vez más, nos encontramos con la dificultad de hacer predicciones en torno a este escurridizo virus. «Estoy bastante seguro de que se volverá dominante en EEUU», dijo Nathan Grubaugh, epidemiólogo de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Yale, en declaraciones a The New York Times. «Pero todavía no sé lo que eso significaría para la pandemia», agregó. 

Expertos consultados por este diario señalan que es posible que BA.2 provoque un pequeño bache en el camino hacia el descenso, o que simplemente frene la caída. Las investigaciones en marcha sobre BA.1 quizá ayuden a los científicos a afinar sus proyecciones.

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