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Univision Noticias

Se estima que 30 millones de estadounidenses podrían beneficiarse de estos dispositivos que amplifican los sonidos para personas con problemas de audición, pero actualmente apenas 1 de cada 5 los usa en gran parte por los costos asociados a su compra. Una nueva regulación de la FDA elimina gran parte de esos obstáculos.

A partir de mediados de octubre, personas con pérdida auditiva de leve a moderada podrán adquirir aparatos para el oído sin tantas trabas como las que había hasta ahora.

Gracias a una nueva regulación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) anunciada este martes, estos dispositivos que amplifican los sonidos y, en consecuencia, mejoran notablemente la calidad de vida de personas con cierto grado de sordera, serán de venta libre.

Es decir: no habrá que tener un récipe médico o someterse a evaluaciones específicas para adquirirlos.

Estarán disponibles, con aval de seguridad y efectividad, sin mayores restricciones en Internet y tiendas, lo que -se espera- abarate los costos para estos pacientes.

No son pocos: se estima que 30 millones de adultos estadounidenses podrían beneficiarse de aparatos para el oído, pero apenas 1 de cada 5 los usa actualmente en gran parte por barreras económicas.

Cobertura de los seguros para el oído es muy pobre

Los estadounidenses ahora pagan unos 5,000 dólares en promedio por obtener un aparato para el oído (lo que incluye el precio de la evaluación auditiva y el del dispositivo), pues la cobertura de los seguros médicos es bastante limitada y Medicare ni siquiera cubre el costo del aparato como tal, explica un reportaje de Associated Press.

Durante años, expertos médicos y consumidores abogaron por que se facilitara el acceso a ellos, algo que finalmente se materializa con la culminación de la nueva regulación de la FDA, que venía gestándose por decisión del Congreso desde el 2017.

En un mundo cada vez más dominado por el uso de audífonos o ear buds, la pérdida auditiva se ha convertido en un problema creciente.

La Organización Mundial de la Salud estima que para 2050, 900 millones de personas en el mundo sufrirán de pérdida auditiva discapacitante, un 93% más que hoy en día, lo que en parte responde al uso indebido y extendido de dispositivos personales de audio.

La pérdida auditiva también con frecuencia se presenta en adultos mayorees. Los Institutos Nacionales de la Salud estiman que 1 de cada 3 personas entre 65 y 74 años padece algún grado de sordera.

No escuchar bien puede afectar notablemente las interacciones sociales y causar problemas adicionales como depresión o aislamiento.

Una vez que los nervios auditivos mueren, no hay mucho que los médicos puedan hacer. La única solución en esos casos son aparatos que ayuden a escuchar mejor.

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