Publicidad

Fabiola Navarrete/Tu TIempo Digital

Hola a todos, con un corazón totalmente dispuesto a recibir y transmitir un mensaje de vida me encuentro hoy y pido al Señor que su Espíritu Santo descienda en este momento para que sea él guiando en todo momento mis palabras.

En esta ocasión hablaremos sobre la Prosperidad. Cuando escuchamos esta palabra se nos viene a la mente dinero, fama, éxito, y abundancia de bienes materiales. De hecho, su significado en el Diccionario Oxford es: desarrollo favorable especialmente en el aspecto económico y social.

En la biblia encontramos cerca de 25 versículos donde se menciona la palabra prosperidad o bien sus sinónimos, éxito o abundancia. Sin embargo, por falta de tiempo, sólo mencionaremos 5 de ellos empezando por Deuteronomio 29:9 “Así que ustedes deben cumplir con las palabas de este pacto, y ponerlas por obra, para que prosperen en todo lo que hagan”. Aquí Dios, a través de Moisés, le daba eta mensaje a su pueblo, pero hoy en día nosotros debemos seguir cumpliendo con este mandato. Como ya hemos dicho en repetidas ocasiones, la biblia es el mejor manual de vida que tenemos.

La prosperidad que Dios nos da no se limita al plano económico o social. Dios nos quiere ver rodeados de bendiciones infinitas en todas y cada uno de los aspectos de nuestra vida. ¿De qué nos sirve el dinero o los bienes materiales si no gozamos de salud o si no tenemos seres queridos con quien compartir todo eso?. Justo ahora podemos ver con toda esta situación tan lamentable que está sucediendo en Ucrania, que todo lo material se puede perder de un momento a otro. Los ucranianos están perdiendo su vida misma y eso es lo más trágico. Hoy más que nunca todos los que no estamos pasando por nada de esto debemos agradecer todo lo que hoy tenemos. Respirar y tener un corazón que late aún, es hoy ya un privilegio.

Es cada vez más común ver a más personas que han sido engañadas por el mundo y sus vanidades. Sin darse cuenta, se dejaron envolver por todas estas mentiras que nos dicen sobre el dinero y lo mucho que sirve. Es más, se dice muy comúnmente que “el dinero todo lo resuelve”. No hay nada más triste que ver a personas o familias enteras que fincan su felicidad en este amor al dinero.

Ahora pasemos a otro versículo que es uno de mis favoritos y que se encuentra en Josué 1:7” Esfuérzate y sé valiente. Actúa de acuerdo con las leyes que te dio mi siervo Moisés. Nunca te apartes de ellas, ni a la derecha, ni a la izquierda, y así tendrás éxito en todo lo que emprendas”. Queda aquí muy claramente indicado que hay que seguir caminando rectos y que aunque de un lado o del otro nos aparezcan tentaciones, no debemos permitir que nuestro andar se desvíe.

En Crónicas 31: 20-21 se encuentra la historia del Rey Ezequías. Este rey hizo todo lo bueno, lo recto y lo verdadero delante del Señor su Dios. Lo hizo de todo corazón y de acuerdo con la ley y los mandamientos y fue prosperado. Es muy alentador ver que personas tan humanas e imperfectas como nosotros, lograron ser recompensado por mantener su corazón alineado al del Señor y por caminar rectos.

En Salmos 1:3 dice: “Aquellos que se deleitan en la ley de Dios serán como un árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace prosperará”. Ese es el árbol que todos debemos aspirar a ser, pues así, sin importar las tempestades que se presenten, nos mantendremos firmes y será a través de  nuestro fruto que demostraremos que en verdad Dios vive en nosotros.

Termino con las alentadoras palabras que encontramos en Salmos 112: 1-2: “!Alabado sea el Señor! !Qué felices son los que temen al Señor y se deleitan en obedecer sus mandatos!. Sus hijos tendrán éxito en todas partes; toda una generación de justos será bendita”.  Después en el mismo salmo versículo 7 dice: “Ellos no tienen miedo de malas noticias, confían plenamente en que el Señor los cuidará”.

Vamos a seguir confiando en esta hermosa promesa que Dios nos ha dado. Nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos seguirán recogiendo la buena cosecha de todo lo que hoy estamos sembrando. Vamos a transmitirles ese amor y respeto al Señor para que sean hombres y mujeres que le temen a Dios y que  se deleitan en sus mandamientos. De esta manera, la cadena de bendiciones y prosperidad será infinita y abarcará hasta 1000 de nuestras generaciones.

Les amo, les abrazo, y primero Dios los veo muy pronto.

Publicidad

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.