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Univision Noticias

La TSA, por su parte, explica que si viaja después del 3 de mayo de 2023 y no tiene una identificación Real ID, esa agencia acepta otros documentos tales como:

  • Pasaporte estadounidense
  • Tarjeta pasaporte estadounidense
  • Tarjetas de viajero de confianza del DHS (Global Entry, NEXUS, SENTRI, FAST)
  • Identificación del Departamento de Defensa de Estados Unidos, incluyendo dependientes
  • ‘Green card’ o tarjeta verde
  • Tarjeta de cruce fronterizo
  • Licencia de conducir mejorada emitida por el estado
  • Una identificación con foto aceptable emitida por una nación tribal/tribu india reconocida a nivel federal
  • Tarjeta PIV HSPD-12
  • Pasaporte emitido por un gobierno extranjero
  • Licencia de conducir provincial canadiense o tarjeta de Asuntos Indígenas y del Norte de Canadá
  • Credencial de identificación de trabajador del transporte
  • Tarjeta de Autorización de Empleo de la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS)
  • Credencial de marino mercante de Estados Unidos
  • Tarjeta de Identificación de Salud para Veteranos (VHIC)

El diario The New York Times, citando datos del Departamento de Estado (DOS), reportó que solo el 37% de los estadounidenses tiene pasaporte, por lo que si planea abordar un avión después del 3 de mayo de 2023 y no quiere batallar con documentación alternativa, no tiene otra opción que actualizar su licencia de conducir bajo las reglas del Real ID.

¿Puedo cruzar la frontera con el Real ID?

No, dice el DHS. Las tarjetas Real ID son licencias de conducir o manejar con información biométrica de seguridad y no sirven para cruzar a México o viajar a otros países. Para eso se necesita un pasaporte o una tarjeta pasaporte.

«Las tarjetas Real ID tampoco sirven para hacer viajes en crucero fuera de Estados Unidos», precisa el reglamento.

Por qué el rechazo al Real ID

Los detractores de la medida, entre ellos la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), advierten que, una vez implementada por completo a partir del 3 de mayo de 2023, “la ley facilitaría el seguimiento de los datos de las personas y colocaría al gobierno federal en el centro de la vida de cada ciudadano”.

“Al convertir definitivamente las licencias de conducir en una forma de documento de identidad nacional, el Real ID tendría un impacto tremendamente destructivo en la privacidad”, agrega el grupo de derechos civiles.

“También impone importantes cargas administrativas y gastos a los gobiernos estatales, y significaría tarifas más altas, colas más largas, visitas repetidas al DMV (Registro de Vehículos y Motores) y pesadillas burocráticas para las personas”, acota.

El DHS niega los señalamientos. Dice que el Real ID es “un conjunto nacional de normas, no una tarjeta de identidad nacional”. Y agrega que el documento no crea una base de datos federal sobre información de licencias de conducir.

“Cada jurisdicción continúa emitiendo su propia licencia única, manteniendo sus propios registros y controlando quién obtiene acceso a esos registros y bajo qué circunstancias. El propósito de Real ID es hacer que nuestros documentos de identidad sean más coherentes y seguros”, indica.

Más allá de las licencias

El Real ID, además de crear una nueva forma de identificación, estableció, entre otros:

  • Que la licencia de manejar solo será otorgada a extranjeros con estadía legal en Estados Unidos
  • Autorizó a cazarecompensas a perseguir y arrestar a inmigrantes indocumentados en cualquier parte de Estados Unidos
  • Permitió la deportación de inmigrantes antes de que concluyan los procesos de apelación
  • Eliminó la suspensión discrecional (personas que llevan muchos años en Estados Unidos, cometieron un delito y prueban que se han rehabilitado, podrán ser deportadas)
  • Estableció procedimientos de expulsión acelerada
  • Autorizó a funcionarios federales de inmigración para que actúen como jueces y expulsen a extranjeros cuando buscan ser admitidas en Estados Unidos
  • Limitó, por primera vez desde la Guerra Civil, toda revisión judicial de asuntos migratorios
  • Las decisiones de los agentes y de los jueces de inmigración no podrán ser apeladas
  • Restringió el recurso de hábeas corpus y eliminó las suspensiones temporales
  • Limitó, por primera vez desde la Guerra Civil, toda revisión judicial. La medida afecta a personas con recursos legítimos de sus órdenes de detención o deportación
  • Facultó a los agentes del servicio de inmigración para que rechacen peticiones de asilo y sometan al extranjero a una deportación acelerada, procedimiento que evita que el fallo sea apelado ante un tribunal de inmigración.
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