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Milenio Noticias

Tuvieron que pasar tres años para que la Unidad de Inteligencia Financiera encontrara una alerta sólida en contra del ex presidente Enrique Peña Nieto. El divorcio y el inicio de una nueva vida en España fue el tropezón: transferencias irregulares y manejo de dinero en efectivo que le permitían vivir fuera de México.

Peña Nieto era un objetivo primordial más que para el gobierno federal, para el titular de la UIF, Santiago Nieto, quien rastreó al ex mandatario desde el primer día. Buscó en los últimos ocho años, como lo permite el sistema financiero pero no detectó anomalía alguna.

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