Faby Navarrete/ Tu Tiempo Digital
Hola a todos, con mis ojos fijos en Jesús, les saludo en esta ocasión y deseo con todo mi corazón que Dios les conceda todos los anhelos de su corazón.
Mantener la vista fija en Jesús es algo que todos debemos hacer pero que pocos logran. Para mi es también un reto mantener mi confianza en todo momento, sobre todo en los momentos difíciles y donde al parecer no se puede ver una salida. Lo importante es que cuando sintamos que estamos por perder nuestra confianza, busquemos más de Dios y le pidamos que aumente nuestra Fe.
El Señor está ahí siempre dispuesto a ayudarnos porque es un Padre amoroso que lo único que pide es que lo busquemos de todo corazón para derramarnos de su paz. Una vez que su paz habita en nosotros, lograremos vivir cada situación de la mejor manera y obtendremos también una fuerza extraordinaria que ni nosotros mismo sabíamos que poseíamos. Es así como ese momento de espera o prueba, será más fácil de sobrellevar y pasará más rápido.
Otra cosa que no nos debe faltar durante el momento de espera, es el agradecimiento. En el momento que agradecemos por todo lo que tenemos, dejamos de preocuparnos por aquello que no tenemos todavía. Cada uno de nosotros tenemos al menos una razón por la cual estar agradecidos. Enfócate en lo que ya tienes y verás cómo en un abrir y cerrar de ojos recibirás aquello por lo que habías estado orando.
Esperar con paciencia es algo que Dios nos pide y lo cual es justo lo contrario a un dicho coloquial que dice: “el que espera desespera”. Los que esperan en Dios esperan con paciencia porque han comprendido que Dios envía sus bendiciones en el momento perfecto, ni antes ni después. Al Señor no se le olvida lo que le has pedido, sólo que Él sabe en qué momento te lo dará o si lo que pediste es lo que en verdad bendecirá tu vida. Leí algo acerca de las repuestas de Dios y creo que va muy acorde a este tema.
El sí de Dios te bendice, el no de Dios te protege y el momento de espera te prepara. Recibir aquello que has estado pidiendo es en verdad una bendición y además una confirmación muy importante de que tu corazón y el de Dios están enalineados. Si Dios te dice que no a lo que pediste ahí es cuando en verdad se pone a prueba tu Fidelidad porque tendrás que aceptar su Voluntad y saber que eso que pediste no era lo mejor para ti. Debes también estar agradecido por las cosas de las que Dios te libró al negarte eso que querías.
Ahora bien, el momento de preparación es crucial y debes vivirlo de la mejor manera. Es muy de humanos estar pidiendo cosas sin ponernos a pensar primero si eso que estamos pidiendo es algo que nosotros vamos a poder conservar. No se trata sólo de recibir bendiciones, sino de conservarlas. Dios quiere bendecirte infinitamente pero también quiere que perdure en tu vida esa bendición. Así que, durante el momento de espera, deja que Dios te transforme y que siga moldeando tu carácter.
Es así como nos vamos a la cita que hoy estudiaremos y que se encuentra en Hebreos 10:35 “No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón”. Mostrarle a Dios nuestra confianza es corresponder a su amor. Quien hace esto será altamente y ampliamente recompensado. Dios es el galardonador de aquellos que le buscan (Hebreos 11.6).
Después, continúa el siguiente versículo diciendo lo siguiente. Hebreos 10:36 “porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la Voluntad de Dios, obtengáis la promesa”.
Seamos pacientes durante la espera y aceptemos la voluntad de Dios. Es así como veremos un derramar de bendiciones en nuestra vida. Dios nos quiere ver realizados en todos los aspectos de nuestra vida.
Así que, no retrocedamos, no perdamos nuestra Fe y confianza en Dios. Mantengamos la Fe en alto para que nuestra alma persevere y para que veamos como todas esas promesas que Dios nos ha prometido, llegan a nuestra vida.
Les amo, les abrazo y primero Dios los veo muy pronto.











































