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Quiero expresar mi profunda indignación y angustia por las recientes redadas de ICE en operaciones agrícolas en Carpinteria. Estas acciones fueron innecesarias, dañinas y fundamentalmente inconsistentes con los valores que compartimos como comunidad.
Los trabajadores a los que se dirigen estas redadas no son extraños, son nuestros vecinos. Son las personas que siembran, tienden y cosechan los cultivos que sostienen nuestra economía local. Son padres, miembros de la comunidad y trabajadores esenciales que merecen dignidad y respeto, no miedo, intimidación o detención.
La manera en que se llevaron a cabo estas redadas —sin previo aviso, transparencia o coordinación con los funcionarios locales— infligió un trauma duradero a las familias y las comunidades. Los niños fueron dejados en el limbo. Los negocios fueron interrumpidos. Se sacudió la confianza en las fuerzas del orden y las instituciones del gobierno.
El temor desatado por estas acciones no se limita a aquellos directamente dirigidos. Los inmigrantes de toda nuestra región, ya sean indocumentados, naturalizados o residentes legales, ahora viven con el terror constante de que ellos o sus seres queridos puedan ser detenidos, interrogados o detenidos a punta de pistola por agentes enmascarados que exigen papeles. Estos no son los Estados Unidos en los que creemos. Nadie debería tener que vivir con miedo simplemente por el lugar donde nacieron o por su aspecto.
Me solidarizo fuerte con los campesinos de Carpinteria, sus familias y los cultivadores que dependen de ellos. Me he puesto en contacto con las autoridades federales para exigir respuestas y rendición de cuentas, y seguiré trabajando con los líderes estatales y locales para asegurar que estas tácticas injustas y dañinas nunca se repitan en nuestra región.
Estoy profundamente agradecido a las organizaciones sin fines de lucro y a las organizaciones comunitarias de toda la Costa Central, como el Centro de Defensa Legal de Inmigrantes y 805Undocufund, por su apoyo inquebrantable a las familias afectadas en toda la región.
Esta comunidad siempre ha defendido la inclusión, la decencia y la compasión. Estas redadas no reflejan quiénes somos, y debemos dejarlo claro.

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