Noticias Telemundo
Por Lindsay Whitehurst y Chris Megerian – The Associated Press
Abogados y representantes legales de varios funcionarios federales estadounidenses presentaron este lunes una demanda contra el multimillonario Elon Musk diciendo que éste violó la ley cuando envió un correo electrónico en masa el fin de semana exigiendo a los servidores públicos explicar cuáles han sido sus logros y amenazando con que si no lo hacen serán despedidos.
La demanda, presentada ante un tribunal en California originalmente el 19 de febrero y a la que le añadieron la queja por el correo el domingo, intenta bloquear las olas de despidos masivos que ha estado impulsando Musk desde que fue designado por el presidente, Donald Trump, para liderar el así llamado Departamento de Eficiencia Gubernamental (apodado DOGE).
Musk primero dijo en redes que iba a exigir el tema del correo electrónico detallando el trabajo hecho, algo que según reportes ha exigido a las personas en sus propias empresas privadas, como SpaceX o Tesla.
El mensaje después fue enviado a nombre de la Oficina de Administración de Personal (OPM, en inglés), que funge como la agencia de recursos humanos para todo el Gobierno federal. El texto del correo dice que cada empleado debe detallar cinco cosas que hizo la semana pasada a más tardar la noche de este lunes.
Sin embargo, el correo originalmente no decía nada sobre que no responder resultaría en despidos. Fue Musk quien dio a entender que así sería después.
«No hay ninguna regla, política o programa de OPM que nunca, en la historia de Estados Unidos, haya pretendido como requisito que los trabajadores federales le envíen reportes a esa oficina», dice la demanda, presentada a nombre de varios sindicatos. La demanda indica que la amenaza de despidos «es uno de los mayores intentos de fraude relacionados a la contratación en la historia de este país».
[Crece la polémica sobre el papel de Elon Musk en la Administración de Donald Trump]
Musk, que con DOGE lidera una iniciativa para reformular al Gobierno federal y recortarlo, continuó con sus amenazas la mañana de este lunes, incluso cuando hay confusión en varias agencias y secretarías, entre ellas el FBI, pues les ha indicado a sus empleados que no tienen que contestar al correo.
«Quienes no se tomen en serio este mensaje pronto estarán avanzando su carrera pero en otro lado», dijo este lunes Musk mediante su red social, X (antes Twitter).
El multimillonario, que tiene un cargo nombrado como «empleado especial» que le ha permitido evitar pasar revisiones de antecedentes y examinaciones para descartar conflicto de interés como las que sí deben aprobar los demás funcionarios, también indicó este lunes que ya no se permitirá el trabajo remoto.
«Quienes no regresen a partir de esta semana a la oficina serán puestos en licencia paga», indicó Musk.
Varias agencias —hasta aquellas encabezadas por figuras leales a Trump como el FBI, el Departamento de Estado o el Pentágono— les dijeron a sus empleados el fin de semana que no debían contestar al correo pidiendo la lista de cinco cosas en las que han trabajado.
Legisladores tanto del Partido Republicano de Trump como del Partido Demócrata han comentado que el mandato que intenta imponer Musk muy probablemente es ilegal.
«Voy a ser honesto, habiendo trabajado más de 70 horas tan solo la semana pasada para avanzar las prioridades del Gobierno me insultó de manera personal recibir el correo en cuestión», dijo Sean Keveney, el abogado para el Departamento de Salud y Servicios Humanos, cuando aconsejó a los empleados de esa secretaría que no contestaran, según da cuenta el mensaje visto por The Associated Press.
Keveney dijo que lo que Musk demandaba mediante la OPM puede generar problemas de seguridad, y destacó que hay partes del trabajo hecho por los empleados de ese departamento que están protegidos por el privilegio de confidencialidad entre lo que se dice entre clientes y sus abogados.
«No he recibido ninguna garantía de que hay protecciones apropiadas en cuanto a lo que se responda en el correo», dijo Keveney en su mensaje, según The Associated Press.
Del FBI, el recién confirmado director Kash Patel (un aliado de Trump) dijo que los empleados deben hacer caso omiso del correo de Musk por el momento porque la agencia de investigaciones federales tiene sus propios protocolos para medir rendimiento y el trabajo hecho.
El subsecretario de Estado para gestiones Tibor Nagy igualmente dijo que la directiva de ese ministerio es el que se encargará de responder. «A ningún empleado se le obligará a reportar sus actividades por fuera de la cadena de mando del Departamento», dijo Nagy en un correo.
Hasta ahora miles de trabajadores del Gobierno federal ya han sido orillados de su empleo, ya sea por despidos o por una oferta de «renuncia pactada» que se lanzó en el primer mes de esta segunda presidencia de Trump.
No hay cifra oficial sobre cuántas personas han perdido su trabajo hasta el momento, pero una revisión de The Associated Press indica que se trata de cientos de miles de personas, muchas de las que trabajan en lugares fuera de Washington D.C.
Musk dijo que su exigencia es porque «hay un número importante de personas que se supone están trabajando en el Gobierno pero hacen tan poco que ni siquiera revisan su correo», sin ofrecer evidencia alguna de lo que estaba afirmando.
«En algunos casos creemos que hay personas que no existen cuyas identidades pertenecen a personas ya fallecidas y están siendo usadas para cobrar salarios. Es decir, se trata de fraude», opinó Trump, de nuevo sin ofrecer prueba alguna de lo que dijo.
Por lo mientras, miles de más empleados del Gobierno federal están preparándose para más recortes, como casi todas las personas que realizaban trabajos en la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID, en inglés), que Musk ordenó desmantelar.








































