Faby Navarrete/ Tu Tiempo Digital
Hola a todos, con un alma reconfortada por nuestro Padre Dios y con un corazón agradecido les saludo en esta ocasión. Pido al Señor que siga derramando de su paz sobre todos ustedes y que, asimismo, extienda su brazo de favor sobre cada uno de ustedes.
Ha sido para mí de gran bendición recordar los mensajes que Dios nos dejó en su Palabra donde nos habla sobre la confianza que debemos depositar en Él al saber que tenemos un Dios Todopoderoso que tiene el control de todo y que será quien nos dará la salida de cualquier problema.
Son varios los mensajes que nos hablan sobre este tema, sin embargo, en esta ocasión, nos enfocaremos en el Libro de Hageo Capítulo 2. Este mensaje Dios se lo transmitió a Zorababel, gobernante de Judá, en los tiempos del rey Darío. El profeta encargado de comunicar este mensaje fue Hageo.
El momento en el que se encontraba el pueblo de Judá era un momento de escasez eincertidumbre ya que ellos sentían que estaban haciendo lo correcto. Se esforzaban mucho para lograr lo que deseaban y creían que estaban también cumpliendo con las leyes de Dios. Sin embargo, sentían que no avanzaban, que no prosperaban cómo debían. Es entonces cuando llega este mensaje en donde Dios les revela que ellos debían reflexionar mejor sobre lo que estaban haciendo.
Hageo 2: 5-6 “Pues así ha dicho el Señor de los Ejércitos Celestiales, Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto”.
Este mensaje está hoy dirigido a todos nosotros porque estoy segura que muchos de nosotros nos hemos sentido así también. Trabajamos mucho y sólo vemos cómo el dinero así como llega se va. Al pasar esto buscamos más trabajo para poder ganar más y es un cuento de nunca acabar. La ansiedad y/o stress se apodera cada vez más de nosotros.
Comemos y sentimos que nos estamos satisfechos porque el vacío que queremos llenar no se llena con comida. Igualmente pasa con la bebida, hay personas que beben alcohol para evadir su realidad pero cuando están sobrios se sienten aún peor y mejor vuelven a tomar. De la misma manera pasa con las adicciones a drogas u otro tipo de cosas. Hay otro tipo de personas que se deprimen y se van de compras. Se llenan de cosas que ni necesitan y la tristeza no se le quita. El vació que tenemos sólo Jesús lo puede llenar.
Como ya hemos dicho en otras ocasiones, Dios no quiere que pasemos escasez, Él quiere que prosperemos en todo (3 Juan 1:2). Para lograr esto, hay que dejar que sea él quien guíe nuestros pasos y no tomar decisiones sólo basados en nuestra propia prudencia o por obtener un fin monetario. Así también hay que ser siempre agradecidos con lo que tenemos. Porque como bien dice Dios en su Palabra, el que me es fiel en lo poco, en lo mucho lo pondré (Mateo 25:23).
Podrás tener mucho dinero en tu cuenta bancaria, muchos bienes materiales e incluso podrás viajar a muchos lugares, pero si tu corazón sigue con ese vacío que solo Dios puede llenar, nada de todo esto te dará la verdadera plenitud de gozo que sólo el Señor nos puede dar.
Para lograr esto lo único que tienes que hacer es entregarle tu vida a Dios, dejar que sea su Voluntad la que se cumpla en tu vida y darle a Él todo la Gloria por todo lo que eres y por todo lo que tienes. Así como te esmeras en trabajar, así mismo te debes esmerar en cumplir la Palabra de Dios, en alimentar tu espíritu y en compartir ese amor que Él te ha dado con todos aquellos que aún no le conocen.
En aquel tiempo, cuando este mensaje fue dado, el pueblo de Judá comprendió que debían dejar de ser tan egoístas, que en lugar de irse cada quien a sus casas, debían trabajar también, todos juntos, en la casa de Dios para poder ser prosperados. Es así como el Señor les da este otro mensaje que es igual de importante que el anterior.
Hageo 2: 8-9 “Mía es la plata, mío es el oro, dice el Señor de los Ejércitos Celestiales. La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho el Señor de los Ejércitos Celestiales; y daré paz en este lugar, dice el Señor de los Ejércitos Celestiales”.
Dios es el dueño de todo así que nada debe preocuparnos porque Él todo lo moverá a nuestro favor. Si hoy tienes una muy buena vida, prepárate para tener una vida aún mejor. Si estás pasando por un momento difícil, verás que, en el tiempo perfecto de Dios, tendrás todo aquello por lo que has estado orando, es más, tendrás algo aún mejor que eso, porque Nuestro Padre nos da mejores cosas de las que nosotros le pedimos. Su Fidelidad es Infinita y nunca dejará de sorprendernos.
Les amo, les abrazo y primero Dios los veo muy pronto.











































