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Faby Navarrete/ Tu Tiempo Digital

Hola a todos, con plenitud de gozo y llena de la paz que solo Dios nos puede dar, les saludo hoy. Pido al Señor que siga guiando sus pasos y que los llene de fortaleza para enfrentar cualquier situación adversa que les toque vivir.

Jesús dio a sus discípulos instrucciones específicas para que supieran lo que les esperaba y cómo deberían de comportarse. La tarea que les tocó era en verdad muy difícil, pero el Mesías sabía que ellos podrían con esa gran encomienda. Ellos tuvieron el mejor ejemplo de Jesús, quien recibió instrucciones precisas de su Padre y quien en todo momento se mostró obediente.

Ser portadores de la Palabra de Dios es un gran privilegio, pero a su vez, implica también una gran responsabilidad. Las cualidades de una persona que es usada como instrumento de Dios para llegar a otros, son muy importantes y difíciles de practicar. Pero con la ayuda de Dios se puede lograr. Es así como vamos con la cita que hoy estudiaremos:

Mateo 10: 16 “He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas”. En otra versión dice: sed astutos como serpientes e inofensivos como palomas.

Que importante es este mensaje, que siguen vigente para todos los que hoy somos seguidores de Jesús y queremos en verdad comportarnos diferente para llevar la luz de Dios a todos los corazones. Para lograr esto debemos ser justo así como nos dice este versículo, dóciles como ovejas aunque nos encontremos rodeados de lobos. Prudentes en todo momento para saber lo que debemos decir a cada persona, así como guardar silenciocuando sea necesario hacerlo. Astutos para saber lo que debemos decir sin titubear pues así se demuestra la confianza firme que tenemos en Dios y en su Palabra que es la que nos respalda en todo momento.

Muchas veces, al estar compartiendo sobre la Palabra de Dios, las personas se sienten como que las presionamos o se sienten intimidadas. A veces simplemente no quieren saber nada de eso y se muestran incluso groseros con nosotros. Es ahí cuando entra la astucia y la prudencia para saber que no a todos se les comparte el mensaje de Dios de la misma manera. Habrá muchas personas con las que no podremos hablar en específico de las Escrituras, pero que tomarán nuestra propia vida como ejemplo. Si nosotros logramos que a través de nuestro comportamiento y de los frutos que damos, ellos vean el amor de Dios, entonces lograremos que un día ellos también quieran saber cómo le hicimos para ser así.Por eso hay que portarse con integridad en todo momento y en todo lugar.

¿Cómo podemos ser sencillos como palomas?. La sencillez tiene que ver con la humildad que es una cualidad de la que ya hemos hablado en muchas ocasiones. Quien logra tener humildad de corazón, será una persona con la que todos querrán estar. Una persona apacible  y de carácter enseñable que aceptará con facilidad sus errores y que estará siempre en la mejor disposición de aprender de otros. Esta persona no se enojará si le dicen sus errores y sabrá quedarse callado para darle la razón a alguien más.

Los discípulos de Jesús pasaron por situaciones muy difíciles. Fueron vituperados, perseguidos, torturados, encarcelados y privados de su vida. Jesús les dijo que eso sucedería y que es entonces cuando debían mantener aún más firme su confianza en Dios y pedirle fortaleza y sabiduría.

El Señor nos manda este mensaje hoy a todos nosotros para que continuamos firmescaminando de su mano y busquemos en todo momento ser conciliadores de paz y mostrar a todos los que nos rodean, que el amor de Dios todo lo sana. No estamos solos, Dios nos dotará de todo lo necesario para que podamos dar siempre el mejor de los ejemplos en todas las áreas de nuestra vida. Es una lucha diaria que parece de repente imposible de lograr, pero si no desmayamos, a su tiempo, recogeremos la mejor cosecha.

No debemos temer lo que dirán los demás sobre nosotros. Sólo escuchemos con paciencia y tolerancia lo que nos digan los demás, pero sigamos actuando como Dios nos lo pide y como lo haría Jesús si estuviera en esa situación específica que estamos viviendo. Es muy reconfortante ver cómo a su debido tiempo, Dios les mostrará a todos que Él tenía la razón.

Es así como vamos al segundo versículo de hoy. Mateo 10:26 “Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse”.

Si alguien te está calumniando, es decir, levantando falsos en tu contra, no te apures porque quien se comporta con integridad en todo momento, será puesto en alto por Dios. No importa cuánto hayan enlodado tu reputación, el Señor se encargará de limpiar tu nombre. La verdad sale siempre a la luz. Aquellos que te calumniaron serán avergonzados. Tú mantén tu confianza en Dios y no pidas que quien te ofendió sea castigado, al contrario, perdónalo de inmediato. La justicia viene de Dios.

Sigamos siendo prudentes y astutos como serpientes y sencillos e inofensivos como las palomas. Mostremos integridad en todo momento y tratemos a todos con el mayor amor, compasión y humildad posibles para que el Señor les muestre su amor a través de nosotros. Recordemos que un día estuvimos en ese lugar y ahora nos toca dar de gracia lo que de gracia recibimos.

Les amo, les abrazo y primero Dios los veo muy pronto.

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