Por Berkeley Lovelace Jr. — NBC News
Tirzepatide, el principio activo de los medicamentos Mounjaro y Zepbound, de la farmacéutica Eli Lilly, permite perder más peso que semaglutide, el de Ozempic y Wegovy, de Novo Nordisk, según sugiere un estudio publicado este lunes en la revista JAMA Internal Medicine que se considera la primera comparación directa entre los dos medicamentos de gran éxito para la pérdida de peso.
Dado que Zepbound fue aprobado para la pérdida de peso a final de 2023, parecía tener una ventaja sobre Wegovy. Los pacientes que tomaron la dosis más alta de Zepbound perdieron el 21% de su peso en 72 semanas, frente al 15% de los que tomaron Wegovy tras 68.
Pero era difícil hacer una comparación directa sin un estudio que analizara ambos fármacos, que forman parte de una nueva clase de medicamentos llamados GLP-1.
“Hemos hecho un seguimiento del uso de GLP-1 durante el último año y hemos observado aumentos realmente espectaculares, pero no se dispone de mucha información de comparaciones directas”, explicó Tricia Rodríguez, autora principal del estudio y principal científica de Truveta Research, una empresa de análisis sanitarios.
En el nuevo estudio, Rodríguez y sus colegas analizaron el historial médico de más de 41,000 adultos con sobrepeso u obesidad a los que se había recetado uno de los dos fármacos por primera vez. No se excluyó a los participantes si tenían diabetes de tipo 2. A más de 9,100 se les recetó tirzepatida y a más de 32,000, semaglutida.
Los investigadores analizaron la pérdida de peso de los pacientes al cabo de 3, 6 y 12 meses. Las personas que tomaron semaglutida perdieron, en promedio, el 3.6% de su peso al cabo de 3 meses, el 5.8% en 6 meses y el 8.3% en 12 meses. Los que tomaron tirzepatida perdieron un mayor porcentaje de peso al mes: el 5.9% al cabo de 3 meses; el 10.1% en 6 meses; y el 15.3% en un año.
“La mayoría de los pacientes que tomaron ambos medicamentos experimentaron una pérdida de peso clínicamente significativa, pero los que tomaron tirzepatida experimentaron una pérdida significativamente mayor”, señaló Rodríguez.
Los investigadores no observaron diferencias importantes entre los dos fármacos en cuanto al riesgo de efectos secundarios graves, como la gastroparesia, también conocida como parálisis estomacal.
La semaglutida y la tirzepatida actúan de forma similar. Los fármacos GLP-1 imitan una hormona que ayuda a reducir la ingesta de alimentos y el apetito. La tirzepatida también imita una segunda hormona, la GIP, que, además de reducir el apetito, se cree que mejora la forma en que el organismo descompone azúcar y grasa.
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Los investigadores aún tendrán que realizar un ensayo clínico aleatorizado y controlado para ver qué medicamento es realmente el mejor. El año pasado, Lilly inició un ensayo de fase 3 con 700 pacientes en el que se comparaban ambos medicamentos. Se espera que el ensayo finalice en noviembre, según ClinicalTrials.gov.
Un portavoz de Novo Nordisk señaló que el nuevo estudio tenía algunas “limitaciones clave”, como la inclusión de pacientes con diabetes de tipo 2, que suelen tener más dificultades para perder peso que las personas que no padecen esta enfermedad. Además, el estudio no proporcionó suficiente información sobre las dosis con las que empezaron y a las que progresaron los pacientes.
“Si bien la reducción del peso es un objetivo importante del tratamiento de la obesidad, también es vital tener en cuenta otras necesidades a la hora de elegir un tratamiento”, señaló el portavoz.
Eli Lilly no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Susan Spratt, endocrinóloga y directora médica de la Oficina de Gestión de la Salud de la Población de Duke Health, en Carolina del Norte, afirmó que, aunque el estudio deja claro que la tirzepatida es más eficaz, ambos fármacos siguen siendo buenas opciones para los pacientes porque permiten perder más peso que otros disponibles.
También señaló que se necesitan más estudios que comparen los efectos sobre otros resultados de salud además de pérdida de peso.
La semaglutida, por ejemplo, ha demostrado en ensayos reducir el riesgo de problemas cardiovasculares —como infarto de miocardio y accidente cerebrovascular— en personas con sobrepeso u obesidad, y el riesgo de complicaciones derivadas de enfermedades renales en personas con diabetes de tipo 2; la tirzepatida ha demostrado ser un posible tratamiento de la apnea obstructiva del sueño.
“Dicho esto, si el objetivo principal de alguien es la pérdida de peso, probablemente optaría por la tirzepatida”, contó Spratt.
Daniel Maselli, médico especialista en medicina de la obesidad de True You Weight Loss, una clínica de adelgazamiento de Atlanta, Georgia, señaló que el estudio respalda investigaciones anteriores que han indicado que la tirzepatida permite lograr una mayor pérdida de peso que la semaglutida.
Aunque es una información importante para los médicos, señaló que la pérdida de peso por sí sola no es el único factor que tiene en cuenta a la hora de recetar fármacos para adelgazar a pacientes.
También tiene en cuenta los objetivos del paciente, sus necesidades médicas, como mejorar su salud cardiaca, y su tolerancia a determinados medicamentos. Algunos pacientes, por ejemplo, no toleran bien la tirzepatida, pero pierden peso con la semaglutida.
“Este estudio ayudó a abordar el componente de la pérdida de peso, pero, como señalan los autores, fue limitado a la hora de discernir diferencias en la tolerancia, la seguridad o las mejoras en las complicaciones de la obesidad”, escribió en un correo electrónico.







































