El Gobierno de Biden aseguró que habría abogados para los solicitantes de asilo. Pero la mayoría no tiene uno.
Hace tres meses inició una nueva política para acelerar los procesos de asilo en la frontera. Hay cientos de solicitantes no han tenido la prometida asesoría legal, ni siquiera por teléfono, aseguran grupos de defensa de migrantes.
SAN DIEGO (AP) — Cuando el Gobierno de Biden se preparaba para hacer controles rápidos de solicitudes de asilo en los centros de detención de la Patrulla Fronteriza en mayo pasado, las autoridades prometieron se garantizaría a los inmigrantes acceso a asesoría legal, algo que sería una diferencia clave con respecto a lo que ocurría con al Administración del expresidente Donald Trump.
Han pasado casi tres meses, y se han hecho miles de controles de solicitudes, y la promesa de acceso de abogados parece en gran medida incumplida, según informes de grupos de defensa y entrevistas con personas directamente involucradas, algunas de las cuales hablaron con The Associated Press de forma anónima porque no estaban autorizadas para discutir el tema públicamente.
Un grupo de abogados involucrados estima que quizás 100 inmigrantes han obtenido representación formal, y solo cientos más han recibido asesoramiento informal a través de llamadas telefónicas únicas antes de los procesamientos de sus solicitudes, que se hacen de forma acelerada bajo un nuevo modelo que llegó junto con el fin del Título 42.
Jones Day, una de las firmas de abogados más grandes del mundo, se ha asociado con la Administración de Biden para brindar asesoramiento legal gratuito a los inmigrantes. Su banco telefónico manejó 460 consultas telefónicas informales, cada una con una duración típica de dos horas, hasta el 21 de junio, según una de las personas que habló con AP bajo condición de anonimato. Jones Day solo tenía dos clientes formales, dijo la persona.
Otros cuatro grupos de defensa que ofrecen asesoramiento gratuito y cuyos nombres están publicados en el sitio web del sistema judicial de inmigración han manejado muchas menos consultas telefónicas, en parte porque comenzaron mucho más tarde, se indicó. Los representantes de esos cuatro grupos se negaron a comentar o no respondieron a las solicitudes de la AP.
Eso representa una mera fracción de los miles de solicitudes de asilo que fueron procesadas de forma acelerada desde principios de abril, aunque no se pudo determinar un porcentaje preciso. Los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, en inglés) cuyos oficiales de asilo realizan las entrevistas, no respondieron preguntas de AP sobre cómo estaba funcionando el sistema de representación con abogados.
Una revisión en menos de 72 horas
Las autoridades estadounidenses tienen como objetivo completar las revisiones de los pedidos de asilo en 72 horas, el límite para mantener a alguien detenido, según las reglas de la Patrulla Fronteriza. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) dijo que el cronograma acelerado está destinado a “brindar alivio más rápidamente a quienes son elegibles y eliminar más rápidamente a quienes no lo son”. AP ha solicitado repetidamente visitar un centro de detección para comprender mejor el proceso.
Durante las revisiones, en las que se realizan las “entrevistas de miedo creíble”, los migrantes deben convencer a un oficial de asilo de que tienen una “posibilidad significativa” de convencer a su vez a un juez de que temen volver a sus países de origen porque enfrentan persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, opinión política o pertenencia a un grupo social. Si aprueban, generalmente son liberados en EE. UU. mientras su caso pasa por el sistema.
Cada vez menos migrantes logran el asilo
El porcentaje de personas que pasaron las pruebas de asilo cayó al 52 % durante la segunda quincena de mayo a medida que se aceleraba el proceso, frente al 77 % de la segunda quincena de marzo, justo antes de que comenzara.
Las cifras del Gobierno no dan ninguna explicación y no dicen cuántos controles acelerados se realizaron bajo la custodia de la Patrulla Fronteriza sin acceso a asesoría legal. Los funcionarios de la Administración han atribuido las tasas de aprobación más bajas en parte a una nueva política que limita severamente el asilo para las personas que viajan a través de otro país, como México, para llegar a la frontera con Estados Unidos.
Una demanda presentada el mes pasado en una corte federal en Washington busca poner fin a la política de que se hagan los controles acelerados bajo custodia de la Patrulla Fronteriza, señalando que los solicitantes tienen tan solo 24 horas para encontrar abogados después de viajes a menudo angustiosos. La demanda sostiene que “prácticamente no deja tiempo ni capacidad para que los no ciudadanos consulten con nadie o se preparen de manera significativa para estas entrevistas que son usualmente cuestión de vida o muerte”.
Incluso los migrantes que pasan son reacios a hablar de sus experiencias mientras continúan con los casos de asilo. El senador estadounidense Alex Padilla, demócrata de California, dijo en un comunicado que los informes sobre la falta de acceso de abogados a las instalaciones de la Patrulla Fronteriza son “preocupantes y decepcionantes”.
La Administración de Biden no dirá cuántas de las revisiones ha realizado en las instalaciones de la Patrulla Fronteriza, que prohíben las visitas de abogados en persona, aunque fácilmente son miles. El Departamento de Seguridad Nacional dijo el 5 de junio que los oficiales de asilo realizaron más de 11,500 controles en la frontera en las primeras tres semanas después de que terminaron las restricciones del Título 42, aunque algunos pueden haber sido en los centros de Inmigración y Control de Aduanas, que permiten visitas de abogados.








































