Publicidad

Univision Noticias

El proyecto podría favorecer a parte de las 900,000 personas expulsadas por la anterior Administración al seguir, según las autoridades migratorias, unos protocolos excesivamente duros.

El Gobierno de Joe Biden planea revisar miles de casos de personas que aseguran haber sido deportadas de forma injusta en los últimos años, según informaron funcionarios de immigración a la web de investigación The Marshall Project.

De esta forma, una pequeña porción de las más de 900,000 deportaciones ejecutadas durante el mandato de Donald Trump podrían ser revertidas. Muchas de ellas siguieron protocolos excesivamente duros, indicaron las citadas fuentes.

La intención del Gobierno es establecer un sistema que reconsidere los casos de inmigrantes que fueron expulsados del país a pesar de tener fuertes vínculos con Estados Unidos.

Expertos legales consultados por la web informativa señalaron sin embargo que sería muy inusual en el marco de la legislación migratoria abrir un proceso que permitiera retornar a un número significativo de personas deportadas.

Hasta ahora, dar marcha atrás en una deportación ha implicado librar una dura batalla legal, y las devoluciones han sido poco frecuentes.

Pero el Departamento de Seguridad Nacional se comprometió «a revisar los casos de ciudadanos cuyas expulsiones bajo la anterior Administración no estuvieron a la altura de nuestros más altos valores», explicó la vocera de la agencia, Marsha Espinosa.

Los funcionarios de inmigración revisarán los casos mediante «un enfoque riguroso y sistemático«, para que las personas deportadas puedan presentar sus reclamaciones.

Esta revisión afectaría entre otros a familiares de militares y veteranos, y a jóvenes dreamers excluidos de la protección que ofrece el programa DACA debido a los esfuerzos del Gobierno de Trump por eliminarlo.

También tienen la intención de analizar los reclamos de personas que alegan haber sido deportadas como represalia por luchar contra sus expulsiones o por protestar públicamente contra las políticas de inmigración del anterior Gobierno.

Una de las personas que ya se ha beneficiado del giro político del Gobierno de Biden con respecto a la inmigración fue Alejandra Juárez. Su caso conmovió a la sociedad cuando fue deportada a México en 2018 a pesar de estar casada con un veterano de guerra de Irak. El pasado 8 de mayo pudo reunirse de nuevo con su familia en Florida.

Jason Rochester, un conductor de camiones de Georgia, ya comenzó el proceso para reclamar el retorno de su esposa, Cecilia, según explicó.

Ambos decidieron que Cecilia se marchara voluntariamente a su país, México, en 2018 con la intención de obtener los papeles para entrar legalmente en Estados Unidos.

Sin embargo, sus esfuerzos fueron en vano y hasta el momento no ha podido regresar. Desde entonces ha viajado regularmente a México junto a su hijo, nacido en Estados Unidos, para visitar a Cecilia.

A migrant wears a face mask to protect against COVID-19 while walking off a U.S. Customs and Border Protection bus at the McAllen-Hidalgo International Bridge while deported to Mexico, Saturday, March 20, 2021, in Hidalgo, Texas. A surge of migrants on the Southwest border has the Biden administration on the defensive. The head of Homeland Security acknowledged the severity of the problem Tuesday but insisted it’s under control and said he won’t revive a Trump-era practice of immediately expelling teens and children. An official says U.S. authorities encountered nearly double the number children traveling alone across the Mexican border in one day this week than on an average day last month. (AP Photo/Julio Cortez)
Publicidad

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.