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El niño Jesús, la virgen María y José están tras las rejas en una controversial representación de la Sagrada Familia como inmigrantes separados en la frontera sur de Estados Unidos

La Iglesia Metodista Unida de Claremont (UMC por sus siglas en inglés) transformó su tradicional pesebre en un símbolo de la separación familiar, al enjaular las estatuas de la virgen María, José y el niño Jesús.

La réplica es una protesta sobre la situación de cientos de familias que llegan a la frontera sur de Estados Unidos y termina en un pesadilla para padres y niños que tras ser detenidos por la Patrulla Fronteriza son separados y enviados a distintos centros de detención alrededor del país.

La imagen del pesebre fue publicada en las redes sociales por la ministra de la iglesia Karen Clark Ristine con una descripción al pie de la foto:

“Conmovida hasta las lágrimas por la natividad de Claremont UMC. Dentro de la iglesia, la Sagrada Familia se reúne» dice.

«Imagina a José y María separados en la frontera y al niño Jesús, no mayor de dos años, separado de su madre y colocado detrás de las vallas de un centro de detención de la Patrulla Fronteriza, como los más de 5,500 niños migrantes han sido separados de sus padres durante los últimos tres años», escribe la ministra de la congregación religiosa.

Según datos del gobierno, al menos 69,550 niños migrantes estuvieron bajo custodia del gobierno de EEUU durante el año 2018.

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