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Hola a todos que bendición estar aquí de nuevo con ustedes. Cada mañana cuando me despierto y después de dar gracias a Dios por abrir mis ojos, le digo a mi Padre: “Gracias Señor, porque tus misericordias son nuevas cada mañana. El fin de semana pasado tuve la oportunidad de volver a leer este versículo que se encuentra en el libro de Lamentaciones.

Este libro es un libro pequeño de tan sólo 5 capítulos y aquí encontramos textos donde se puede reflejar mucho dolor y desolación. Son expresiones del Profeta Jeremías, quien fue conocido como “El profeta del corazón quebrantado”. En estos 5 poemas nos muestra su alma al desnudo. Lo que él transmite aquí es esa gran tristeza que estaba experimentando el pueblo de Israel, luego de que Jerusalén había sido destruida y se encontraban en el exilio. Sin embargo, en este mismo libro encontramos palabras muy reconfortantes donde Jeremías expresa esa gran confianza que tiene en Dios, quien nunca los ha abandonado y cuya compasión es inagotable.

Los versículos que leeremos están en Lamentaciones capítulos 3 versículos del 22 al 25. Y dice así: “El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad! Por tanto, digo: “El Señor es todo lo que tengo, ¡En él esperaré! Bueno es el Señor con quienes en él confían, con todos los que lo buscan!

El día de hoy y a pesar de todo lo que está aconteciendo en el mundo, aun viendo a tantas personas morir, tenemos muchas cosas por las cuales estar agradecidos. Dios nunca nos abandona y es por eso que debemos estar atentos a todo eso que nos rodea y que nos debe hacer sentir afortunados.

Vivir insatisfechos significa vivir con nuestra atención puesta en lo que no tenemos y cuando eso pasa, las bendiciones de Dios nos pasan de largo. Estamos en un constantes aplazamiento de la supuesta “felicidad”. Repetimos constantemente: “cuando tenga dinero, seré feliz, cuando me case, cuando tenga hijos, etc”. Al hacer eso no valoramos lo que hoy tenemos y si nos descuidamos, incluso podemos perder lo que sí tenemos.

La insatisfacción se manifiesta en través de la queja. Vivamos agradecidos por todo cuanto tenemos y así permaneceremos en ese estado de contentamiento que Dios anhela para nosotros. Para ilustrar mejor esto les contaré una algo que nos compartió un hombre de Dios a quien respeto mucho. Nos dijo que cuando la espina de una rosa nos pincha el dedo, lo primero que decimos suele ser: “¿por qué Dios puso espinas en las rosas?” cuando lo que deberíamos decir es: “Gracias Padre por haber puesto rosas en las espinas”.

Cuando Dios nos dice que sus bondades se renuevan cada mañana habla de sus bendiciones, sus misericordias. Si el día de ayer te pasaron cosas que te desanimaron no te preocupes porque al llegar el nuevo día Dios te mostrará su amor y te sorprenderá. Es más si ayer recibiste muchas bendiciones, hoy recibirás muchas más porque el amor de nuestro Padre es inagotable.

La parte donde dice. “El Señor es todo lo que tengo” es tan hermosa. Si sabemos que Dios es todo lo que tenemos, nos sentiremos completos. En otras versiones dice “mi porción es Dios” aquí porción hace referencia a heredad, premio o galardón. Eso es justamente Dios, nuestro premio y nunca debemos de olvidarlo.

Los invito a seguir asombrándose cada día por ese actuar impresionante de Dios sobre nuestras vidas. Vivamos atentos a todo eso que él nos manda cada día.

Recuerden que tenemos un Dios que es nuestro Consejero, Dios Fuerte, Príncipe de Paz, Padre Eterno y además un Dios Admirable!!!

Los amo mucho y primero Dios los veo muy pronto.

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