Publicidad

Univision Noticias-

La familia del inmigrante salvadoreño Luis Asencio-Cordero lleva casi ocho años librando una dura batalla judicial para revocar una resolución administrativa del Departamento de Estado que negó un trámite de visa porque, según sostiene su esposa, el hombre tiene tatuajes de su época de estudiante que ahora los asocian con una conocida pandilla.

La Corte Suprema de Justicia decidirá este viernes si revisa o no el caso de un inmigrante casado con una ciudadana estadounidense al que le negaron un trámite para obtener la residencia legal permanente ( green card o tarjeta verde). Su defensa afirma que se le negó por sus tatuajes.

El caso se conoce por medio de la demanda entablada en enero de 2017 contra del Departamento de Estado (DOS) por Sandra Muñoz, una ciudadana estadounidense de 53 años y abogada de derechos civiles en Los Ángeles, California, y su esposo, Luis Asencio-Cordero, de 46 años, originario de El Salvador.

Muñoz ha vivido en Los Ángeles toda su vida y Asencio-Cordero vivió en Estados Unidos desde 2005 hasta 2015. El sitio Think Immigration explica que en 2010 la pareja contrajo matrimonio. Y que Luis también tiene una hija ciudadana estadounidense y carece de antecedentes penales.

Además, documentos judiciales explican que Luis ha estado separado de su familia desde 2015, cuando viajó a El Salvador para una entrevista en el consulado de los Estados Unidos, como paso final en su solicitud de residencia legal permanente (LPR, green card o tarjeta verde) y recibir una visa de inmigrante para regresar a Estados Unidos y recibir la tarjeta verde. Pero las autoridades consulares le negaron la visa y no le permitieron regresar.

Los esposos y su familia pensaron que el proceso consular, la última etapa del ajuste de estatus, realizado a través de un formulario I-130, demoraría unos cuantos días y retornaría a Los Ángeles con una visa de inmigrante y la residencia permanente. Pero después de la entrevista consular, el gobierno de Estados Unidos le rechazó el trámite y negó su admisión a Estados Unidos.

Apelaron la decisión del consulado

Tras negarles la visa, el matrimonio apeló la decisión y el 5 de octubre de 2022 un panel de jueces de la Corte de Apelaciones del 9º Circuito reconoció los derechos de los ciudadanos estadounidenses que piden visa para familiares inmediatos.

En la sentencia, el tribunal dictaminó (caso Sandra Muñoz v. Departamento de Estado n.21-55365), que los ciudadanos estadounidenses cónyuges de solicitantes de visa “tienen derecho al debido proceso” y se les debe dar una razón fáctica por la cual el gobierno “negó la visa de su cónyuge, y que la razón debe proporcionarse en tiempo y forma”, explicó en esa ocasión el sitio Think Immigration.

Agregó que, en el caso de que el gobierno no apelara el fallo, pondría fin al hermetismo que rodeaba este tipo de casos y conocer todos los detalles tomados en cuenta por el consulado estadounidense en El Salvador para negar a Asencio-Cordero la visa de inmigrante y que pudiera regresar a Estados Unidos para recibir la residencia legal permanente por matrimonio.

Cuando una embajada o consulado de Estados Unidos niega una solicitud de visa, los funcionarios no están obligados a dar una explicación detallada respecto a la decisión. “En la mayoría de los casos no hay razón por la cual se niega el trámite, no dan explicaciones”, dice Alex Gálvez, un abogado de inmigración que ejerce en Los Ángeles, California.

Los tatuajes de Asencio-Cordero

Un reporte del diario Los Angeles Times detalla que los tatuajes de la Virgen de Guadalupe, máscaras de teatro, un par de dados y naipes Ace, recuerdos de los días de escuela secundaria de Asencio-Cordero, fueron la causa de la decisión del consulado para negarle la visa de inmigrante en 2017.

Pero para los funcionarios del gobierno que realizaron un registro corporal, los tatuajes mostraban que era miembro de la pandilla MS-13, agrega.

El mismo diario afirma que la pareja supo que el gobierno federal asumió dicha pertenencia a la banda criminal en 2018, según documentos judiciales.

Los jueces de la Corte Suprema de Justicia deben decidir si aceptan a trámite el caso. De no hacerlo, la decisión de la Corte de Apelaciones de octubre de 2022 se mantendría y los abogados de Asensio-Cordero estiman que probablemente recibirá la visa y podrá regresar a Estados Unidos a esperar la green card tras casi ocho años.

El fallo de este caso podría tener un marcado impacto en otros similares donde a inmigrantes con tatuajes parecidos a los de Asencio-Cordero les hayan negado un trámite de beneficio migratorio, como el ajuste de estatus.

Publicidad

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.