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Univision noticias

1 de cada 4 estadounidenses posterga la atención de enfermedades serias por razones económicas, según grevela un reporte de la encuestadora Gallup. La cifra marca un récord histórico y se suma a la creciente evidencia de que los costos de salud en la llamada “primera potencia mundial” son demasiado altos. La expectativa de vida ha experimentado un sostenido descenso.

Buscar o no ayuda médica por no saber cuánto terminarás pagando es una diatriba que enfrentan millones de estadounidenses, y ésta adquiere otra dimensión cuando se trata de personas que deben someterse a costosos tratamientos contra enfermedades serias.

Tengan o no seguro, muchas deciden postergarlo: 1 de cada 4, según revela una encuesta reciente de Gallup. Allí también se observa que el porcentaje de quienes lo hacen es mayor en hogares con un ingreso inferior a 40,000 dólares anuales al año: 36% frente a 25% de la población general.

“Racionar” el acceso a la salud con frecuencia empeora sus pronósticos y muchas hasta pierden la vida por no poder recibir tratamiento oportuno. Fue lo que le ocurrió a Anamaria Markle, de New Jersey, quien fue diagnosticada con cáncer de ovario estadio tres en 2017, y es uno de los estremecedores casos que recoge un reportaje del diario británico The Guardian sobre el tema.

Luego de perder su trabajo y, en consecuencia, el seguro, decidió dejar el tratamiento de quimioterapia debido a sus deudas médicas. Falleció a los 52 años. “Mi mamá estaba constantemente calculando el costo de los tratamientos mientras estaba en declive (…) No ha tenido que tomar esa decisión basada en costos financieros”, declaró su hija, Laura Valderrama, a The Guardian.

Historias como esas abundan y ya otros estudios han advertido sobre las perversiones del sistema de salud estadounidense y los altos costos del acceso a los servicios. Pero lo que más preocupa es que, a juzgar por la encuesta de Gallup, hubo un importante repunte en el último año: el porcentaje de personas que aseguran que un pariente detuvo un tratamiento médico de una enfermedad severa por el costo en el año anterior pasó de 19% a 25%, una cifra nunca antes vista.

Cuando se incluyó por primera vez esa pregunta en la encuesta, en 1991, la cifra estaba en 11%, y aunque ya para 2006 había escalado a 19%, el 25% de 2017 marca un récord.

De hecho, desde 2001 Gallup ha detectado un aumento promedio de 50% entre los estadounidenses que dicen que ellos o un familiar no pudieron recibir atención medica debido a los costos. Esto, en el país desarrollado con más gastos en salud en el mundo y el más próspero del planeta, viene enfrentando un sostenido descenso en la expectativa de vida.

El índice de no asegurados es el más alto de los últimos cuatro años, pero las deudas médicas no sólo afectan a este grupo. Incluso quienes cuentan con pólizas de salud, se frenan de ir al doctor u hospitales por temas monetarios, indica el reporte de Gallup. A veces los deducibles son demasiado altos y en otros casos es impredecible saber cuánto terminarán pagandohasta por sencillos procedimientos.

El precio de servicios médicos comunes es más elevado en EEUU que en cualquier otro lado, revela un reporte publicado por la Federación Internacional de Planes de Seguro. Una angioplastia, por ejemplo, cuesta 32,000 dólares en EEUU en contraste con 6,400 en Holanda o 7,400 dólares en Suiza. Una resonancia magnética cuesta 1,420 dólares, más del doble de lo que cuesta en el Reino Unido (450 dólares).

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