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En ausencia de Donald Trump, el primer debate republicano, que convocó a otros ocho candidatos, evidenció el liderazgo que sigue teniendo el expresidente, quien va primero en las encuestas por una ventaja promedio de más de 40 puntos.
Los ocho candidatos que asistieron al evento en Milwaukee ignoraron o esquivaron por mucho el fantasma del expresidente, aunque la realidad es que estaban disputándose el segundo lugar. En el debate no ocurrió nada que pueda destronar a Trump.
Sin embargo, unos ganaron más que otros. Incluso hubo al menos un claro perdedor: el gobernador de Florida, Ron DeSantis, a quien el encuentro no parece que vaya a ayudarle a revertir su progresiva caída en las encuestas.
Este es el balance que dejó la noche:
Vivek Ramaswamy se robó el show
El empresario Vivek Ramaswamy ha sido el fenómeno electoral de estas primarias. Empresario, milenial, sin experiencia en política y defensor de Trump, ha pasado de ser prácticamente un desconocido a pisarle los talones a Ron DeSantis en las encuestas, que lo ubican en tercer lugar.
En el debate, Ramaswamy se robó el show. El empresario de 38 años y raíces indias se convirtió en foco de controversia, lanzando acusaciones sin base contra sus rivales y mostrándose a sí mismo como el único candidato que no responde a una agenda manejada por intereses poco claros.
Ramaswamy ganó, tanto por tiempo de exposición como por lograr convertirse en el centro de las críticas de otros candidatos más experimentados y representativos de esa casta política contra la que él arremete, como el exgobernador de Nueva Jersey Chris Christie o el exvicepresidente Mike Pence, lo cual legitima y fortalece su candidatura.
El milenial logró acaparar la atención y tuvo el mayor tiempo en cámara de la noche, aunque haya sido a base de acusaciones, falsas teorías o polémicas alegaciones como llamar «engaño» al cambio climático.
Ramaswamy juega con las mismas cartas de Trump y se conecta con una audiencia que sigue mostrándose afín al estilo del expresidente.
Varios medios calificaron su postura en el debate como irritante, impertinente e incendiaria, sin embargo, estas cualidades parecen satisfacer a una buena parte de las bases jóvenes republicanas.
Se habló más de Ramaswamy y sus polémicas declaraciones, que del gobernador de Florida, Ron DeSantis, y las suyas, y esto es una victoria.
Nikki Haley, la voz más ‘centrada’ de la noche
La exgobernadora de Carolina del Sur y exembajadora de EEUU en las Naciones Unidas, Nikki Haley, fue para muchos la sorpresa de la noche.
También de origen indio, Haley se mostró más lúcida y equilibrada, criticó duramente a algunos de sus rivales y tuvo lo que muchos han calificado de «coraje» para reconocer que el Partido Republicano también han aumentado la deuda pública y no solo los demócratas.
«La verdad es que Biden no nos hizo esto. Nuestros republicanos también nos hicieron esto… Tienes a Ron DeSantis, Tim Scott, Mike Pence, todos votaron para aumentar la deuda. Donald Trump añadió 8 billones de dólares a nuestra deuda», dijo Haley, generando una gran reacción en el público, entre aplausos y abucheos.
Haley también se diferenció en un tema que pareció ser de los pocos puntos en común de los candidatos: el aborto. Si bien la exgobernadora defendió su posición conservadora antiaborto, dijo que no hay apoyos suficientes, ni en el Congreso ni entre las bases, para prohibir el procedimiento médico a nivel federal, una propuesta que reivindican algunos de sus competidores. Habló del tema de forma más humana y menos punitiva.
Haley se mostró lejos de las posiciones de extrema derecha que proliferan en su partido al hacer un llamado al consenso, desde el aborto hasta otros temas importantes sobre la mesa como el cambio climático. En este último aspecto fue comedida, y mientras criticaba las políticas climáticas de Biden, también reconocía que el cambio climático es una realidad.
La candidata repitió su lema de campaña que aboga por un cambio generacional en el liderazgo político del país.
Aunque posiblemente haya ganado apoyos, es difícil que remonte del quinto o sexto lugar en las encuestas en los que se ha movido.








































