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Univision Noticias

Legisladores de Tennessee dieron luz verde a una propuesta que impondría un régimen similar a la pensión alimenticia que entregan los padres divorciados. Falta que la revise el gobernador.

Un proyecto de ley que fue aprobado en el Senado de Tennessee exigiría que un chofer ebrio convicto por homicidio en un accidente pague manutención a los hijos de la víctima hasta que cumplan 18 años.

También la asamblea estatal ratificó la propuesta legislativa SB 1834, que fue nombrada ‘Ley de Ethan, Haile y Bentley’ en honor a los hijos de un policía que fue atropellado fatalmente por una mujer que manejaba bajo la influencia del alcohol. Ahora falta que el gobernador Bill Lee revise la iniciativa y la ponga en vigencia.

La SB 1834 pide que cada hijo de una víctima reciba pensión alimenticia hasta que cumpla 18 años y se haya graduado de la preparatoria, un régimen similar al que deben acatar los padres divorciados y que en inglés se conoce como child support.

Establece, además, que la suma a pagar se determinaría basada en “el nivel de vida al que está acostumbrado el niño”, las “necesidades educativas” del menor, los ingresos del padre o tutor fallecido, su condición física y emocional, y si el Departamento de Servicios Infantiles tiene su custodia.

Si la persona convicta cumple una condena en la cárcel, comenzaría a hacer los pagos hasta un año después de su liberación y estos continuarían hasta que se salde cualquier deuda pendiente.

Los senadores de Tennessee aprobaron por unanimidad la SB 1834 el miércoles. Antes, el pleno de la Cámara de Representantes del estado le dio luz verde.

El caso que retoma esta propuesta legislativa es el del policía de Chattanooga Nicholas Galinger, de 38 años. El agente murió tras ser atropellado en febrero de 2019 por el auto de una mujer, Janet Hinds, que conducía en estado de ebriedad. Esa noche, Galinder revisaba una tapa de alcantarilla de la que fluía agua. Ella huyó, pero más tarde fue detenida.

A principios de febrero, Hinds, de 58 años, fue sentenciada a 11 años de cárcel luego de declararse culpable de homicidio imprudencial en un accidente vehicular causado por intoxicación y por huir de la escena.

El juez Don W. Poole dijo antes de dictar la sentencia que creía que Hinds era sincera en su arrepentimiento y que ella no tenía la intención de matar a nadie, pero que “bebió intencionalmente antes de meterse en el vehículo», informó el diario Chattanooga Times Free Press.

Los fiscales pedían una sentencia más severa, de 15 años de prisión, señalando que la mujer había conducido ebria en varias ocasiones.

Con lágrimas en los ojos, Hinds dijo en la corte que no había visto al policía antes de arrollarlo. “Sé que esta disculpa puede ser inadecuada para la familia Galinger”, expresó Hinds, según el mismo medio. “Nada, además de Dios, disminuirá el dolor que ustedes sienten, que siento yo”.

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