Por Chris Megerian y Farnoush Amiri – The Associated Press
El presidente, Donald Trump, resucitó su política de prohibición de viajes de su primer mandato, tras firmar este miércoles por la noche una orden que impide la entrada en Estados Unidos a personas procedentes de una docena de países.
Entre los países afectados se encuentran Afganistán, Birmania, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen.
Además de la prohibición, que entrará en vigor a las 12:01 am del lunes, se endurecerán las restricciones a los visitantes procedentes de Burundi, Cuba, Laos, Sierra Leona, Togo, Turkmenistán y Venezuela.
La orden de Trump precisa que «he decidido restringir y limitar parcialmente la entrada de ciudadanos de los siguientes siete países: Burundi, Cuba, Laos, Sierra Leona, Togo, Turkmenistán y Venezuela. Estas restricciones distinguen entre la entrada de inmigrantes y no inmigrantes, pero se aplican a ambos».
«Debo actuar para proteger la seguridad nacional y los intereses nacionales de los Estados Unidos y de su pueblo», amplió Trump en el documento.
La lista es el resultado de una orden ejecutiva emitida por Trump el 20 de enero en la que se exigía a los Departamentos de Estado y de Seguridad Nacional, así como al entonces director de Inteligencia Nacional, que elaboraran un informe sobre las «actitudes hostiles» hacia Estados Unidos y sobre si la entrada de ciudadanos de determinados países representaba un riesgo para la seguridad nacional.
Durante su primer mandato, Trump emitió una orden ejecutiva en enero de 2017 por la que se prohibía la entrada en Estados Unidos a los ciudadanos de siete países de mayoría musulmana: Irak, Siria, Irán, Sudán, Libia, Somalia y Yemen.
Fue uno de los momentos más caóticos y confusos de su joven presidencia. Los viajeros de esos países no pudieron embarcar en sus vuelos a Estados Unidos o fueron detenidos en los aeropuertos estadounidenses tras aterrizar. Entre ellos había estudiantes y profesores, así como empresarios, turistas y personas que visitaban a amigos y familiares.
La orden, a menudo denominada «prohibición musulmana» o «prohibición de viajar», fue modificada en medio de impugnaciones legales, hasta que en 2018 la Corte Suprema confirmó una versión.
La prohibición afectó a diversas categorías de viajeros e inmigrantes de Irán, Somalia, Yemen, Siria y Libia, además de a norcoreanos y algunos funcionarios del Gobierno venezolano y sus familias.
Trump y otras figuras defendieron la prohibición inicial por motivos de seguridad nacional, y argumentaron que su objetivo era proteger al país y que no se basaba en prejuicios contra los musulmanes. Sin embargo, el presidente había pedido una prohibición explícita de los musulmanes durante su primera campaña presidencial.








































