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La NASA difundió un estudio de un equipo multidisciplinario según el cual se han obtenido azúcares esenciales de algunos meteoritos. Si la teoría es acertada, podría indicar el origen extraterrestre de la vida en la Tierra. Un equipo internacional de científicos ha detectado en meteoritos la presencia de azúcares «bioesenciales» y otros compuestos biológicamente importantes que podrían dar pistas sobre el origen extraterrestre de estas sustancias, según un comunicado de prensa difundido este martes por la NASA. otros azúcares como la arabinosa y la xilosa en dos meteoritos diferentes, de acuerdo con la investigación publicada en la revista Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

Los asteroides, objetos rocosos cercanos a la Tierra que orbitan alrededor del sol, son los cuerpos padres de la mayoría de los meteoritos. Y la teoría específica que las reacciones químicas dentro de los asteroides pueden crear algunos de los elementos esenciales para la vida.

De este modo, siempre que los supuestos teóricos están acertados, el bombardeo de meteoritos sobre el planeta hace millones de años pudo haber ayudado al origen de la vida. «Otros componentes importantes de la vida se han encontrado en meteoritos anteriormente, incluidos aminoácidos (componentes de proteínas) y nucleobases (componentes de ADN y ARN), pero los azúcares han sido una pieza faltante entre los principales componentes de la vida», expresó Yoshihihiro Furukawa de la Universidad Tohoku, en Sendai, Japón, autor principal del estudio. «La investigación proporciona la primera evidencia directa de ribosa en el espacio y la llegada del azúcar a la Tierra. El azúcar extraterrestre pudo haber contribuido a la formación de ARN en la Tierra prebiótica, lo que posiblemente llevó al origen de la vida», dijo Furukawa

Esta azúcar «podría haber almacenado a la vez información y catalizado reacciones en la vida primitiva de la Tierra», agregó los expertos, citados en el estudio.

«Es notable que una molécula tan frágil como la ribosa pueda ser detectada en un material tan antiguo», dijo Jason Dworkin, coautor del estudio en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland.

El equipo de Fukurama estudió tres meteoritos, pero principalmente el Murchison, de casi 220 libras (100 kilogramos) que cayó en Victoria, Australia, en 1969.

Dado que la Tierra está inundada de vida, el equipo no descartó la posibilidad de que los azúcares en los meteoritos simplemente probados de la contaminación por la vida terrestre. Pero múltiples líneas de evidencia indican que la hipótesis era muy poco probable, explica la nota de la NASA. «El fragmento de meteorito de Murchison investigado en este estudio y fue analizado en busca de parámetros y se determina que este fragmento de meteorito de Murchison experimentaba una contaminación terrestre mínima», asegura el estudio.

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