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Telemundo Noticias

La policía publicó una foto del sospechoso de las 10 muertes en el local nocturno mientras buscaba su vehículo, que fue localizado en Torrance. Al ser parado por agentes, se suicidó.
El presunto autor del tiroteo en un club de baile de Monterey Park, en Los Ángeles (California), que el sábado por la noche causó la muerte a cinco mujeres y cinco hombres (que aún no han sido identificados) y heridas a otras 10 personas (algunas de las cuales se encuentran hospitalizadas en estado crítico) mientras esta comunidad de mayoría asiática celebraba el Año Nuevo Lunar, puso fin a su vida horas después, en la mañana del domingo (hora de la costa Oeste) al verse interceptado por la policía en una parada de tráfico cuando manejaba una camioneta blanca que los agentes habían vinculado con su rastro criminal.

La policía del vecindario angelino de Torrance localizó el vehículo a un individuo cuya descripción coincidía con la del sospechoso; cuando los policías intentaron abordar al hombre, escucharon un disparo en el interior del vehículo; cuando al fin pudieron acceder al interior, después de que equipos especiales comprobaran que no había explosivos ni productos químicos, hallaron al hombre muerto,

El sheriff del condado de Los Ángeles, Robert Luna, indicó primero que el hombre muerto en el auto era «posiblemente» el sospechoso, y la policía lo confirmó después durante una conferencia de prensa.

El hombre ha sido identificado como Huu Can Tran, de 72 años. Actuó sólo, según indicó la policía, que da por cerrado el incidente.

La camioneta estaba vinculada con otro incidente ocurrido en el suburbio de Alhambra, a dos millas de Monterey Park, 17 minutos después del tiroteo: un hombre entró en otro club nocturno con un arma de fuego pero otras personas se la quitaron; el hombre pudo escapar, sin embargo, pero la policía se lanzó a la búsqueda de la camioneta blanca vinculada a su huida, estimando que podía tratarse del mismo individuo que había ejecutado el tiroteo mortal.

Luna describió al sospechoso como un hombre con rasgos asiáticos y publicó una imagen del individuo pero sin facilitar su identidad.

Uno de los crímenes “más horribles” en L.A.

Los agentes de policía de Monterey Park acudieron a las 10.21 de la noche (hora de la costa Oeste) en respuesta a un aviso de tiroteo, y al llegar observaron numerosas víctimas en el estacionamiento del club de baile. Entraron “sin dudarlo” al club, según el sheriff, y encontraron dentro “numerosas víctimas”. Los 10 heridos fueron trasladados a hospitales, en estado desde estable hasta crítico.

El sheriff prometió dedicar “todos los recursos” a capturar al sospechoso de “uno de los crímenes más terribles en el condado”. “Debemos sacar a esta persona de las calles lo antes posible”, dijo.

La policía no indicó cuántos disparos hizo el asesino ni qué arma usó, pero deslizó que no se trataba de un rifle de asalto. «No sabemos si es un crimen de odio ajustado a lo que dice la ley”, pero “todas las opciones están sobre la mesa”, aseguró Luna.

Uno de los crímenes “más horribles” en L.A.

Los agentes de policía de Monterey Park acudieron a las 10.21 de la noche (hora de la costa Oeste) en respuesta a un aviso de tiroteo, y al llegar observaron numerosas víctimas en el estacionamiento del club de baile. Entraron “sin dudarlo” al club, según el sheriff, y encontraron dentro “numerosas víctimas”. Los 10 heridos fueron trasladados a hospitales, en estado desde estable hasta crítico.

El sheriff prometió dedicar “todos los recursos” a capturar al sospechoso de “uno de los crímenes más terribles en el condado”. “Debemos sacar a esta persona de las calles lo antes posible”, dijo.

La policía no indicó cuántos disparos hizo el asesino ni qué arma usó, pero deslizó que no se trataba de un rifle de asalto. «No sabemos si es un crimen de odio ajustado a lo que dice la ley”, pero “todas las opciones están sobre la mesa”, aseguró Luna.

Edwin Chen, un repartidor de 47 años, contó al periódico Los Ángeles Times que corrió desde Woodland Hills a Monterey Park cerca de las 12:30 de la madrugada, después de escuchar las noticias. Chen aseguró que creció en la zona, que una decena de sus familiares y amigos viven allí y que le entristecía que esto ocurriera justo cuando la comunidad estaba celebrando el Año Nuevo Lunar.

“Se supone que es una época feliz”, lamentó apesadumbrado.

Seung Won Choi, dueño del restaurante de parrilladas de mariscos Clam House al otro lado de la calle donde ocurrió el tiroteo, contó a ese diario que en la noche del sábado tres personas entraron corriendo a su restaurante y le dijeron que cerrara la puerta con llave: en la zona había un hombre con una arma automática.

También le dijeron a Choi que el atacante tenía varias rondas de municiones, y que había recargado su arma, según el citado diario.

El gobernador de California, Gavin Newsom, escribió en la red social Twitter que la ciudad de Monterey Park “debería haber tenido una noche de celebración alegre” y en su lugar sufrió un “acto horrible y despiadado de violencia armada”. “Nuestros corazones están de luto a medida que conocemos más sobre los devastadores actos de anoche”, añadió.

“Nuestros corazones están con aquellos que perdieron a sus seres queridos esta noche en Monterey Park”, dijo por su parte el controlador de la ciudad de Los Ángeles, Kenneth Mejía, el primer asiático-estadounidense en ocupar un cargo municipal en la urbe.

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