martes, agosto 9, 2022
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El comité que investiga el asalto al Capitolio revela «evidencia sustancial» contra Trump en audiencia pública

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Univision Noticias

Exfuncionarios de la Administración Trump admitieron ante el país que no hubo fraude en las elecciones, mientras el comité reveló un video inédito del ataque del 6 de enero para probar que el expresidente incitó a grupos extremistas a dar un «golpe de estado».

El comité que investiga el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021 presentó este jueves por la noche nueva evidencia que busca demostrar que el expresidente Donald Trump estuvo al centro de la trama para invalidar la victoria electoral de Joe Biden. Un plan que, aseguran, fue urdiéndose desde antes de las elecciones en noviembre de 2020.

El panel del comité Selecto, conformado por siete demócratas y dos republicanos, espera que las audiencias televisadas muestren cuán vulnerada estuvo la democracia estadounidense el 6 de enero, para evitar que un ataque de este tipo se repita en el futuro.

Invocando el juramento que hacen los Congresistas de defender la Constitución en contra de «todos los enemigos, externos e internos», el presidente del comité Selecto, Bennie Thomson, dijo que fueron “enemigos internos de la Constitución quienes asaltaron y ocuparon el Capitolio” y quienes “trataron de frustrar la voluntad del pueblo, para detener la transferencia del poder” el 6 de enero de 2021.

Thompson afirmó que el expresidente Donald Trump había impulsado el asalto al Capitolio. Después de que perdió las elecciones de 2020, desafió los resultados electorales en las cortes y se involucró en “lo que se convirtió en una conspiración con varios pasos para anular las elecciones presidenciales”.

El comité tiene “evidencia sustancial” de que Trump “incitó” a los grupos extremistas para que aparecieran en Washington, D.C., dijo Thompson, quien calificó el 6 de enero como «la culminación de un intento de golpe de Estado».

La representante Liz Cheney, republicana por Wyoming, afirmó durante su alegato inicial que Trump se rehusó a condenar el ataque e intentó justificarlo y retrasar la respuesta de las autoridades.

“Durante varios meses, Donald Trump supervisó un sofisticado plan de siete etapas para anular las elecciones presidenciales y evitar la transferencia del poder presidencial. En estas audiencias, verán evidencia de cada elemento de este plan”, dijo Cheney.

En grabaciones compartidas por el comité Selecto, asesores y funcionarios de Trump, entre ellos el fiscal general William Barr, el asesor Jason Miller y Alex Cannon, reconocieron que no había fraude y que él había perdido. Trump despidió a Barr.

Luego, Cheney transmitió un video de Ivanka Trump, la hija del expresidente, quien aceptó las declaraciones de Barr sobre la ausencia de un fraude: «Respeto al fiscal general Barr, así que acepté lo que decía», dijo.

Cheney dijo que el 18 de diciembre de 2020 Trump se reunió con un grupo en la Casa Blanca, entre los que estaban el general Michael Flynn, Sidney Powell y su abogado Rudy Giuliani. Discutieron medidas dramáticas para anular la elección, como imponer la ley marcial, incautar las máquinas de votar y volver a realizar las elecciones. Al salir de la reunión, Trump tuiteó una invitación a asistir a su mitin del 6 de enero frente al Capitolio: «Vayan. Se pondrá salvaje.

Tras la presentación de Cheney, el comité Selecto compartió un video inédito del día en que la multitud asaltó al Capitolio, liderados por el grupo de extrema derecha Proud Boys, a quienes se les ve leyendo en las escalinatas del Congreso un tuit de Trump acusando al entonces vicepresidente, Mike Pence, por no haber anulado la certificación de la victoria de Biden.

En ese momento, la gente comienza a gritar: «¡Traigan a Pence!» y luego, «¡cuelguen a Pence!». Mientras otros comienzan a irrumpir violentamente en el edificio donde se encontraba el vicepresidente y decenas de legisladores.

Entre las entrevistas pregrabadas que presentó el comité Selecto, destacó el general Mark Milley diciendo que Pence le había llamado, no Trump, para ordenarle que ayudara a detener el ataque al Capitolio.

La testigo número uno que se llamó al estrado fue la agente de la Policía del Capitolio Caroline Edwards, quien fue la primera que resultó herida cuando los Proud Boys rompieron el cerco de las autoridades.

“Fui una estadounidense, de pie cara a cara frente a otros estadounidenses, preguntándome muchas veces cómo es que llegamos aquí”, dijo Edwards, refiriéndose al momento en el que enfrentó a los manifestantes violentos.

El documentalista Nick Quested, quien llevaba meses filmando al los Proud Boys y estuvo con ellos el día del asalto, fue el segundo en tomar la palabra.

Quested aseguró que vio a una multitud transformarse de «manifestantes, a alborotadores, a insurrectos».

El documentalista también grabó una reunión crucial entre el entonces presidente del grupo Henry Enrique Tarrio, y los líderes de otro grupo extremista, los Oath Keepers, que se llevó a cabo la noche antes del asalto en un estacionamiento público de Washington D.C.

Documentos judiciales muestran que miembros de los Proud Boys y Oath Keepers se plantearon desde noviembre recurrir a la violencia para mantener a Trump en el poder. Líderes de estos dos grupos ya han sido acusados de sedición por su ataque de estilo militar contra la sede del Congreso, una acusación extremademente inusual y grave en el sistema de justicia penal.

Imágenes que compartió el comité muestran el momento en el que supuestos miembros de los Proud Boys empujaron una barda, derribando a la oficial Edwards y dejándola inconsciente sobre el asfalto con una fractura de cráneo.

«Cuando recobré la conciencia, la adrenalina se apoderó de mí y corrí a ponerme de vuelta en la línea del frente en la terraza oeste», contó Edwards. Allí volvió a sufrir otra herida, mientras trataba de contener a la turba y ayudar a sus compañeros, lo que describió como una «escena de guerra». «Me estaba resbalando en sangre. Fue una carnicería absoluta», agregó.

Thompson le agradeció personalmente su valentía para defender a los congresistas de los asaltantes «y, más importantemente, a nuestra democracia».

A continuación, el comité presentó un video con entrevistas a personas que fueron sentenciadas por irrumpir en el Capitolio, en el que coincidieron que estaban allí en respuesta al llamado de Trump. Thompson dijo que ese sería el tema de la segunda audiencia pública, de seis en total.

¿Qué sucedió el 6 de enero?

Trump, quien entonces era presidente, fue derrotado en las urnas por Joe Biden el 3 de noviembre, aunque el conteo de los votos tomó algunos días más y la mayoría del Colegio Electoral votó a favor de Biden el 14 de diciembre.

Pero Trump no reconoció la derrota y le pidió a sus partidarios que “lucharan endemoniadamente” para impedir la certificación de la victoria de Biden, como se le llama al proceso en el que el Congreso cuenta los votos del Colegio Electoral y formalmente elige al nuevo presidente.

El ataque dejó más de 100 policías heridos y ensangrentados, muchos de los cuales fueron golpeados por los partidarios de Trump cuando cargaron hacia al Capitolio armados con tubos, bates e incluso aerosol para repeler osos.

Al menos nueve personas que estuvieron en el Capitolio ese día murieron durante o después del ataque, entre estas una mujer a la que le disparó la policía.

Videos de cámaras de seguridad de la sede del Congreso y los uniformes de los policías que se usaron como evidencia contra Trump durante su segundo juicio político en febrero de 2021 muestran cúan cerca estuvieron los manifestantes violentos de encontrar a los legisladores que se habían escondido y al entonces vicepresidente, Mike Pence.

Las imágenes de una cámara de seguridad mostraron a los asistentes de Pelosi atrincherados en una habitación mientras pedían ayuda a la policía por teléfono.

“Están golpeando las puertas, están buscando a la presidenta”, se escucha que uno de los asistentes susurra, para evitar que lo escucharan los manifestantes.

Pence y su familia fueron evacuados del Capitolio y solo se salvaron por pocos minutos de haberse encontrado de frente con la turba que afuera estaba pidiendo que se colgara al vicepresidente en una horca. Según el FBI, los atacantes tenían la intención de asesinar a cualquier legislador “que cayera en sus manos.

Fue el peor ataque que ha sufrido el Capitolio desde que los británicos lo incendiaron hace más de 200 años.

Desde entonces, el FBI ha acusado a más de 700 personas en relación con la insurrección, de las cuales aproximadamente una cuarta parte se han declarado culpables. Los jueces han impuesto sentencias a más de 70 acusados, y a más de 30 de ellos se les ha ordenado pasar tiempo en prisión por períodos que van desde unos pocos días hasta poco más de cinco años.

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