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FUENTE TELEMUNDO

La vicepresidenta, Kamala Harris, se reúne este martes con un grupo de mujeres beneficiarias de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), coincidiendo con el noveno aniversario de la creación de este programa que protege de la deportación a los ciudadanos que entraron a Estados Unidos siendo niños de forma ilegal de la mano de sus padres (conocidos popularmente como dreamers).
El Senado celebra hoy además una sesión sobre un proyecto de ley que busca dar estatus legal permanente a estos jóvenes y que ya ha sido aprobado por la Cámara de Representantes con apoyo bipartidista.
El programa DACA fue creado por el expresidente Barack Obama en 2012 y actualmente ampara a unas 650,000 personas, a las que protege de la deportación y concede permiso de trabajo.
Un juez federal de Texas debe pronunciarse sin embargo sobre la legalidad del programa, después de que nueve estados argumentaran en diciembre del año pasado que es inconstitucional.
DACA sufrió un revés el 5 de septiembre de 2017, cuando el Gobierno de Donald Trump anunció su derogación. La Corte Suprema, sin embargo, determinó el 18 de junio de 2020 que la decisión del expresidente había sido “arbitraria y caprichosa”, además de violar la Ley de Procedimientos Administrativos del Gobierno.
Trump reinstauró el programa, pero sin aceptar nuevas aplicaciones y reduciendo la vigencia del permiso de trabajo y el amparo a un año, entre otras limitaciones. Una corte de Nueva York, sin embargo, ordenó en noviembre pasado al Gobierno restablecerlo por completo.
Algunos defensores de DACA han manifestado su preocupación ante la posibilidad de que a la Administración de Joe Biden se le esté acabando el tiempo para hallar una solución a este tema debido a la estrecha mayoría de los demócratas en el Congreso, que lleva más de tres décadas sin aprobar una reforma migratoria integral.
La vicepresidenta Harris aprovechará la reunión para pedir al Senado que dé luz verde a dos proyectos de ley aprobados por la Cámara de Representantes con apoyo bipartidista a principios de este año.
El primero es la Ley del Sueño y la Promesa Americana, que daría residencia permanente de 10 años a los beneficiarios de DACA, tras los cuales podrían solicitar la ciudadanía estadounidense.
Esta ley también propone incluir a los beneficiarios del TPS, o estatus de protección temporal, que ampara a unas 320.000 personas de países como Honduras, El Salvador, Haití, Nicaragua, Sin embargo, el proyecto aprobado por la Cámara no llegó a incluir a los venezolanos recientemente amparados por ese programa.
El segundo es la Ley de Modernización de la Fuerza Laboral Agrícola, que permitiría a más de un millón de trabajadores agrícolas indocumentados solicitar un estatus legal.
El presidente llegó a la Casa Blanca con la promesa de deshacer los cuatro años de duras políticas migratorias de su antecesor.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por su sigla en inglés) anunció el lunes que creará un proceso que podría permitir a decenas de miles de solicitantes de visas U, reservado para víctimas de ciertos crímenes que han sufrido abuso físico o mental y brindan ayuda a las agencias de orden público, recibir permisos de trabajo si se considera que sus peticiones se hicieron de buena fe y sin la intención de defraudar al sistema de inmigración.
La vicepresidenta viajó a Guatemala y México la semana pasada para mantener conversaciones diplomáticas sobre seguridad fronteriza y abordar las causas que impulsan la llegada de miles de personas desde Centroamérica, una estrategia que la administración considera clave para resolver la migración irregular.

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