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Univision Noticias

El Índice de Precios al Consumidor, uno de los indicadores de referencia para medir la inflación, aumentó en mayo un 1%. Eso eleva la medición de inflación de los últimos 12 meses a 8.6%.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC), uno de los indicadores de referencia para medir la inflación, aumentó en el mes de mayo un 1%. Eso eleva la medición de inflación de los últimos 12 meses a 8.6%, el mayor registro de este índice desde diciembre de 1981.

Se trata de un notable incremento con respecto a la subida del 0.3% registrada en abril. Hasta ese mes, la medición de los últimos 12 meses se había situado en el 8.3%.

El aumento fue generalizado, siendo los índices de vivienda, gasolina y alimentos los que más contribuyeron a la subida del índice. Después de caer en abril, el índice de energía aumentó un 3.9% durante el último mes. El índice sobre precios de gasolina, dice el reporte, aumentó un 4.1%, uno de los que más está afectando el bolsillo de los consumidores.

Si bien «casi todos los componentes principales» del indicador aumentaron en mayo, alojamientos, tarifas aéreas, automóviles y camiones usados y vehículos nuevos mostraron notables aumentos. Los índices sobre precios en atención médica, mobiliario, la recreación y la indumentaria también aumentaron en mayo.

«El índice energético subió 34.6% en el último año; el índice de alimentos aumentó 10.1% en los 12 meses que terminaron en mayo», apunta el reporte.

El impacto de la inflación

La inflación más alta en cuatro décadas que afecta actualmente al país no dio respiro en mayo. La subida de precios en Estados Unidos está imponiendo severas presiones financieras a las familias, obligándolas a pagar más por artículos tales como alimentos, gasolina y alquiler.

Negros e hispanos de bajos ingresos, en particular, están viendo cómo una mayor proporción de sus ingresos se consume en artículos y servicios de primera necesidad.

La alta inflación también ha obligado a la Reserva Federal (Fed) a una agresiva subida en las tasas de interés. Al aumentar los costos de endeudamiento, la Fed espera enfriar el gasto y el crecimiento lo suficiente como para frenar y, eventualmente, hacer retroceder poco a poco la inflación, sin llevar a la economía a una recesión.

Se trata de un acto de equilibrio difícil para la Fed, en un contexto que a nivel mundial registra alta inflación.

Según las encuestas, los estadounidenses consideran que la alta inflación es el principal problema, y una mayoría desaprueba el manejo de la economía por parte del presidente Biden. Los republicanos del Congreso están aprovechando el tema para criticar a los demócratas ante la proximidad de las elecciones de mitad de período en otoño.

Los efectos de la pandemia y la guerra en Ucrania

La inflación se ha mantenido alta a pesar de que ha cambiado, al menos en parte, el ‘origen’ del alza de los precios.

Inicialmente, la demanda de bienes de los estadounidenses que estuvieron confinados durante meses por la pandemia del coronavirus provocó escasez y desajustes en la cadena de suministro, lo que elevó los precios de automóviles, muebles y electrodomésticos.

Ahora, a medida que la gente ha vuelto a gastar en servicios, viajes, entretenimiento y cenas, los costos de los boletos de avión, las habitaciones de hotel y las comidas en restaurantes se han disparado por mayor demanda.

Por otra parte, la invasión rusa a Ucrania ha acelerado aún más los precios del petróleo y el gas natural, debido a que Rusia es un importante ‘jugador’ mundial en el mercado de las energías.

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