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Faby Navarrete/Tu Tiempo Digital

Hola a todos, con plenitud de gozo les saludo hoy deseando que el Señor derrame sobre ustedes su amor, su gracia y su paz para que sigan confiados sin importar el panorama que les rodee.

Es muy importante recordar lo que la Palabra de Dios nos dice acerca de olvidarnos de la persona que éramos antes y no volver a esos hábitos y comportamientos que sabemos que nos son buenos. Como dice un dicho coloquial “hacia atrás no hay que voltear pero ni para tomar impulso”.

En este mensaje que hoy estudiaremos y que se encuentra en el Libro de Colosenses Capítulo 3, nos dice que debemos sacar de nuestra vida la ira, el enojo, la malicia, la blasfemia y las palabras deshonestas que salen de nuestra boca. Continúa diciendo que no debemos mentirnos los unos a los otros y que nos revistamos de ese nuevo hombre o mujer que ahora somos, tratando siempre de respetar esa imagen de aquel que nos creó.

Debemos estar vestidos como los escogidos de Dios y ser misericordiosos, compasivos, benignos, humildes, mansos, pacientes, y soportarnos unos a otros. Así también debemos perdonarnos unos a otros, así como Cristo nos perdonó.

En Colosenses 3:14 dice: “Y sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo perfecto”. Como ya hemos dicho, el amor vence todo temor y doblega al corazón más duro. El amor ese es puente que nos permitirá abrir caminos que parecían imposibles de recorrer.

Después, en este mismo capítulo nos continúa hablando sobre la paz de Dios que es la que debe gobernar nuestros corazones. Ya sabemos que Dios derrama su paz sobre aquellos que constantemente le buscan y se deleitan en su Palabra. Así también nos recuerda que seamos agradecidos por todo aquello que Dios nos da. Dejemos de ver lo que no tenemos y veamos todo eso que sí tenemos. Al estar llenos del amor y la paz que Dios derrama sobre nosotros, nos será más fácil amar, tolerar y perdonar a los demás. 

Otro muy buen consejo que nos da este mensaje es que la Palabra de Dios debe morar en abundancia en nosotros para que así nos enseñe y nos exhorte. Es así como obtendremos sabiduría y estaremos siempre agradecidos por todo lo que Dios nos da y con alegría lo alabaremos.

Todas estas son las cosas que debemos hacer para que la nueva persona que somos ahora siga mejorando cada día y no vuelva atrás. Sé que las tentaciones están a la orden del día y que de repente nos regresa el carácter de antes o las reacciones viscerales, o los pensamientos negativos.

Entre más cerca estemos de Dios y cultivemos todas estas cualidades, tomando como ejemplo a  Jesús, más fortalecidos estaremos y no dejaremos que todo esto que hacíamos antes regrese a nuestra vida.

Termino con este versículo que se encuentra en Colosenses 3:17: “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él”.

Al hacer todo con amor, agradecimiento y dedicándolo siempre a Dios, lo único que recibiremos serán bendiciones sobre abundantes. No dejemos que las situaciones difíciles nos hagan regresar a ese lugar de donde Dios ya nos sacó. Sigamos moldeando nuestro carácter con la ayuda de Nuestro Padre Celestial para que así podamos también dar un buen ejemplo a todos aquellos que aún no le conocen. Somos nuevas criaturas en Cristo, lo pasado atrás quedó y Dios hace todo nuevo cada día. (2 Corintios 5:17).

Les amo, les abrazo y primero Dios los veo muy pronto.

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