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Univision noticias

California, el estado con mayor población hispana del país, es uno de los 14 que votan este Supermartes. A menos de un año de las elecciones generales, los aspirantes a la presidencia deberán responder a los mayores problemas de los latinos en este estado: el reto de cómo pagar por la salud, las inclementes políticas migratorias y la destrucción del medio ambiente.

BAKERSFIELD, California.– Una noche hace unos 15 años, la hija de María Elena Martínez la despertó asustada. Estaba sangrando por la nariz y Yesenia no entendía qué le pasaba. Martínez le contuvo el sangrado inclinando su cabeza para atrás y presionando su tabique. “Parecía como si se le hubiera caído un diente”, recuerda.

El episodio se repitió varias veces. Los médicos le decían que eran alergias o resequedad y le daban antihistamínicos o cremas. Hoy, a sus 18 años, los sangrados continúan, aunque no tan seguidos. Pero ya Yesenia no le avisa. María Elena se entera cuando ve el papel higiénico ensangrentado en la basura del baño.

Irritación en los ojos, piel reseca, mareos como “borracheras” que “aunque no haya tomado nada”, dice María Elena, sientes como “que la casa te da muchas vueltas”. Mientras habla, su nieta tose adentro en la casa, donde está viendo televisión. “Ve, ¿sí la oye? Siempre ha estado con esa tos”. 

Es difícil saber, sin embargo, la causa. Conocer a ciencia si esto les pasa por los pesticidas, por los gases tóxicos en el aire, por el arsénico en el agua o por el pozo petrolero que opera de manera ilegal casi en el patio de su casa.

En el Valle Central, el área entre Sacramento y Bakersfield, dos horas al norte de Los Ángeles, “se cultiva 1/4 de la comida de la nación, incluyendo el 40% de las frutas, nueces y otros alimentos”, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. También se produce el 75% de todo el petróleo que sale de California.

Aquí también es donde una sequía histórica y temperaturas cada vez más altas han llevado a incendios de miles de hectáreas que por semanas hacen el aire irrespirable.

Por eso aquí están en juego los temas centrales en la elección presidencial y en la votación de este Supermartesun sistema de salud fallido, la crisis migratoria y la emergencia climática. Y los que más pierden, son los latinos.

Una comunidad marginada

Gran parte de la conversación electoral este año gira en torno a las críticas a un sistema migratorio ineficiente, arbitrario y muchas veces cruel, que cada vez criminaliza más el simple acto de migrar, en particular para latinos y pobres. Industrias como la agrícola y la petrolera aprovechan su estatus legal para explotarlos.

Nancy Oropeza, coordinadora para la fundación de los Trabajadores Agrícolas Unidos (United Farm Workers) dice que se unió a la organización en 2005 como estudiante de último año en la secundaria César Chávez cuando vio cómo los trabajadores agrícolas “recogían la uva hincados en sus rodillas en el piso”, dijo, sin carretillas. 

“Se me hizo como algo muy discriminante, muy duro, ver cómo todavía en los 2000 tienen personas trabajando en esas condiciones”, dijo Oropeza. 

Ha decidido seguir luchando por los derechos de los trabajadores, a pesar de que puede ser descorazonador, por casos de acoso sexual en los campos, “injusticias, esos maltratos, esas amenazas”. Mientras habla, una chica hispana de unos 16 años llega a la histórica sede de UFW en el pueblo de Delano preguntando cómo podía denunciar a su jefe por acoso sexual y por violar las leyes de descanso.

Oropeza cuenta cómo a un año de la toma de posesión de Trump, en 2018, Inmigración y Control de Aduanas (ICE) persiguió en su carro a una pareja de trabajadores del campo indocumentados, Santos y Marcelina García, a pesar de que la ley prohíbe esta práctica. La pareja se estrelló contra un poste y ambos perdieron la vida. Dejaron huérfanos a seis hijos, cinco de ellos menores de 18. Los agentes fueron puestos bajo investigación.

Marcelina y Santos eran trabajadores que solo querían mantener a su familia. Al igual que muchos otros inmigrantes, eran trabajadores agrícolas, personas que levantaron este país», le dijo en ese entonces Arturo Rodríguez, presidente de UFW al diario LA Times. “Queremos asegurarnos de que las muertes de Marcelina y Santos no sean en vano. Esta tragedia le ha demostrado a este país que la política inhumana de esta administración destruye a las familias».

Pero el impacto que ha tenido el presidente no se ha sentido solamente en la inmigración. También los ha afectado en el agua que beben y el aire que respiran. 

“Cambió la actitud de las compañías” al otro día de que ganara Trump, dijo Gustavo Aguirre Jr., director del programa en el condado de Kern para la Red de Justicia Ambiental del Centro de California (CCEJN, en inglés). “Ahora dicen: ‘No gastes tu energía o tiempo’. Como diciendo: ‘Nos vale madre’”.

“Muchos no quieren creer que vivimos así”

El Valle Central está en la intersección de las industrias que más destruyen el medioambiente y contribuyen a la crisis climática: la petrolera y la agrícola. Esto incluye los lácteos y la industria de trenes y camiones diesel que transportan esta carga pesada. 

Enormes compañías como Wonderful (conocida por sus Wonderful Pistachios y Pom Juice), o Bronco Wine Co. que cultivan uvas, Halo de las mandarinas, o Grimmway de las zanahorias, entre muchos otros, basan sus operaciones y sus campos de siembra aquí, donde rocían toneladas de pesticidas todos los días, año tras año.

Los trabajadores de estas industrias están expuestos a estos químicos de manera concentrada y prolongada y los efectos en su salud pueden ser devastadores, dice Aguirre. 

Entre los químicos que contienen estos pesticidas está el 1,2,3-tricloropropano, o TCP, clasificado por el Programa Nacional de Toxicología como «que se puede esperar razonablemente» que cause cáncer, de estómago, hígado y otros. La Oficina de Evaluación de Riesgos para la Salud Ambiental de California ha dicho que «no hay absolutamente ninguna duda de que es un carcinógeno genotóxico». La EPA dice que la exposición a largo plazo al TCP está relacionada con daño al hígado y los riñones.

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