Publicidad

Telemundo noticias

La sonda Parker –la nave espacial creada por el hombre que más cerca ha estado del Sol– ha realizado sorprendentes hallazgos sobre el comportamiento del astro, que permitirán a los científicos comprender mejor los efectos del viento solar en las comunicaciones en la Tierra e incluso realizar mejores pronósticos de eventos meteorológicos.

“El Sol se está revelando con detalles dramáticos”, aseguró la NASA para explicar lo que ocurre en las capas más externas del astro, y que por primera vez es posible observar de cerca gracias a la sonda, lanzada hace más de un año en una misión para revelar los misterios de nuestra estrella.

En cuatro estudios publicados este miércoles por la revista Nature, científicos dan a conocer los primeros resultados de la misión lanzada en agosto de 2018 y que se ha acercado a 15 millones de millas del Sol. El objetivo de la sonda es llegar a los 3.8 millones de millas de distancia, y completar 24 órbitas al astro, de las cuales ya se han realizado 3.

El fin último de Parker en los seis años que durará su misión es responder a la gran pregunta: ¿qué es lo que calienta la corona solar?.

Los efectos del viento solar

Los estudios publicados esta semana revelan nuevos conocimientos sobre los procesos que impulsan el viento solar y cómo éste se combina con la rotación del astro. La sonda ha examinado el polvo presente en la corona del Sol y descubrió la aceleración de partículas tan pequeñas que son imposibles de detectar desde la Tierra.

«¡Descubrimos cosas que no esperábamos en absoluto!», indicó Matthieu Berthomier, del laboratorio francés de Física de los Plasmas y coautor del proyecto.

«Especialmente que la velocidad del viento solar no es en absoluto regular. Puede aumentar de manera muy impulsiva, a veces de 62/93 millas por segundo. Es muy extraño», afirmó a la agencia France Press.

El viento solar, que son partículas ionizadas que nacen en las altas capas de la atmósfera solar,  tiene un impacto directo en la Tierra, donde sus tormentas son susceptibles de perturbar el funcionamiento de la red eléctrica y provocar averías de satélites, afectando las comunicaciones.

«Las redes de comunicación y eléctrica en la Tierra son ahora muy complejas, por lo que las perturbaciones provocadas por el Sol podrían ser muy graves», según Stuart Bale, de la Universidad de Berkeley de California, coautor de los trabajos. 

Uno de los descubrimientos es que el viento no tendría una circulación laminar continua, “sino que en gran parte estaría constituido por pequeños chorros de materias caóticas, como pequeñas tormentas», explica Alexis Rouillard, investigador en el Instituto de Investigación en Astrofísica y Planetología de Francia, coautor de los trabajos.

Los científicos también se sorprendieron con el comportamiento del campo magnético, que seguramente desempeña un papel en el misterio del calentamiento de la corona. En concreto, descubrieron que este se invierte súbitamente de 180 grados para volver a girar unos segundos o unas horas después, según un comunicado de la Universidad de Berkeley.

Y eso no es todo: «El viento solar se desvía por momentos de manera muy significativa», puesto que la corona solar gira más rápido de lo previsto.

«Estas observaciones cambiarán fundamentalmente nuestra comprensión del Sol y del viento solar y por lo tanto nuestra capacidad de prever eventos meteorológicos espaciales«, juzga Justin Kasper, de la Universidad de Michigan y coautor de los trabajos.

La parte más externa de la atmósfera del Sol es curiosamente 200 veces más caliente que la superficie de la estrella. Este calor extremo de más de un millón de grados Kelvin no puede por lo tanto ser generado por el Sol puesto que según las leyes de la naturaleza, cuanto más lejos se está del centro, más baja la temperatura.

«La corona halla por lo tanto una manera de calentarse ella misma. Buscamos determinar los procesos físicos que lo permiten», explica Alexis Rouillard, investigador en el Instituto de Investigación en Astrofísica y Planetología de Francia, coautor de los trabajos.

Lanzada desde Cabo Cañaveral el 12 de agosto de 2018, Parker es una sonda considerada histórica, entre otras razones porque es el aparato de la NASA que más cerca estará del Sol, enfrentando condiciones de calor y radiación nunca antes experimentadas por ninguna nave espacial creada por el hombre.

La sonda, que es del tamaño de un automóvil, ostenta el récord de mayor velocidad por unidad de masa en el espacio. En su camino al Sol, se trasladará a unos 430,000 millas por hora, lo suficientemente rápido como para viajar de Filadelfia a Washington DC en apenas 1 segundo.

En su punto más cercano al sol, la nave enfrentará temperaturas cercanas a los 2,500 grados Fahrenheit. Cuando eso ocurra, Parker estará a unos 3.8 millones de millas del Sol, rompiendo el récord de Helios 2 que estuvo a 27 millones de millas de distancia en 1972.

Además del calor y la radiación, la misión de Parker ha debido enfrentar otros problemas, como el polvo solar provocado por la vaporización de cometas y asteroides. Uno de los 80 pequeños visores de un instrumento de la sonda fue perforado por un grano este año.

“No puedo decir que no estemos preocupados por la sonda. Es decir, la sonda está atravesando un ambiente que no habíamos estado nunca antes”, explicó Nicola Fox, de NASA, que de todas maneras espera que Parker pueda cumplir con su misión y enviar información hasta el año 2024.

Publicidad

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.