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Telemundo Noticias

Ed Buck decía a sus vecinos que el flujo constante de jóvenes negros que salían de su apartamento en West Hollywood se debía a su labor social. Lo que realmente sucedió a puertas cerradas, a las que él se refería como “las puertas del infierno”, era mucho más siniestro.
Esos hombres no necesitaban la ayuda de Buck: necesitaban que alguien los salvara de él, dijeron fiscales federales en Los Ángeles. Algunos apenas escaparon con vida.
Pero dos hombres no lo lograron. Buck, de 67 años, un acaudalado hombre homosexual blanco que donaba a causas del Partido Demócrata, defensor de la comunidad LGBTQ y de los derechos de los animales, fue sentenciado el jueves en una corte federal a 30 años de prisión por inyectarles a dos hombres dosis letales de metanfetaminas como parte de un fetiche que resultó fatal.
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