Una revisión exhaustiva de las hojas de asistencia conduce al arresto de un segundo empleado de la Oficina del Sheriff del Condado de Santa Bárbara.
Santa María, California – Detectives de la Oficina del Sheriff del Condado de Santa Bárbara arrestaron al sargento de custodia Jeffrey Koeller tras una investigación criminal que reveló que participó en actividades fraudulentas relacionadas con las tarjetas de registro de horas trabajadas.
El 6 de agosto de 2026, Koeller se entregó a los detectives en la subestación de Santa María, ubicada en 812 W. Foster Road, en virtud de una orden de arresto. Posteriormente, fue ingresado en la cárcel del condado de San Luis Obispo acusado de malversación de fondos públicos (artículo 504 del Código Penal), hurto mayor (artículo 487(a) del Código Penal) y falsificación (artículo 470(d) del Código Penal). Su fianza se fijó en 100 000 dólares.
Esta investigación y una investigación administrativa paralela se derivan de una revisión exhaustiva de las prácticas de codificación de horas extras que la Oficina del Sheriff inició tras el arresto en enero de 2026 del ex sargento de custodia Segun Ogunleye, quien está acusado de obtener fraudulentamente más de 175.000 dólares en ganancias a través de tarjetas de registro de horas falsificadas.
Tras dicha detención, la Oficina del Sheriff llevó a cabo una revisión exhaustiva de 688 tarjetas de registro de horas extras. Dicha revisión identificó únicamente una tarjeta adicional con anomalías significativas, lo que motivó a los investigadores a abrir una segunda investigación penal que culminó con esta detención.
La investigación determinó que Koeller reclamó y recibió fraudulentamente más de 93 000 dólares en concepto de indemnización por tiempo no trabajado. En el momento de la presunta mala conducta, se desempeñaba como sargento de custodia asignado a la cárcel de la sucursal norte.
Además de concluir la investigación penal, la Oficina del Sheriff ha implementado controles internos de revisión y medidas de supervisión reforzadas, diseñadas para fortalecer la rendición de cuentas, mejorar los procesos de revisión de las hojas de asistencia por parte de los supervisores y ayudar a prevenir conductas indebidas similares. La investigación administrativa continúa y Koeller permanece con licencia administrativa.
“Las acciones de este empleado traicionaron la confianza pública y a nuestra agencia. No reflejan la integridad de nuestra Oficina del Sheriff ni el trabajo honesto que realizan a diario nuestros empleados”, declaró el Sheriff Bill Brown. “La gran mayoría de nuestro personal son servidores públicos dedicados, de intachable integridad, que sirven con honor y dentro del marco legal. Si alguno de los nuestros viola la confianza depositada en él, investigaremos a fondo y lo haremos responsable conforme a nuestras normas y a la ley. Además, identificaremos cualquier deficiencia o punto ciego en la supervisión y fortaleceremos nuestros sistemas para evitar que se repitan este tipo de conductas indebidas. Eso es precisamente lo que estamos haciendo en este caso”.









































