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Si Putin tomara represalias cortando el suministro de gas natural a Europa, el impacto sería global, dicen exfuncionarios. La Casa Blanca está analizando cómo amortiguar el impacto. Estas son claves de lo que está en juego para cada país, y sus residentes.

Estados Unidos amenaza con severas sanciones contra Rusia si lanza un ataque contra Ucrania, pero Moscú podría devolver el golpe a Occidente bloqueando el suministro de gas natural a Europa o provocando un aumento en los precios del petróleo, dicen expertos y exfuncionarios estadounidenses.

La administración de Joe Biden dice que está manteniendo conversaciones con las compañías de gas y los gobiernos europeos para prepararse para posibles intentos rusos de interrumpir el flujo de gas natural a Europa, pero no está claro si Washington y sus aliados podrían mermar las consecuencias de una represalia por parte de Rusia, dijeron exfuncionarios y expertos de la industria.

Estados Unidos amenaza con severas sanciones contra Rusia si lanza un ataque contra Ucrania, pero Moscú podría devolver el golpe a Occidente bloqueando el suministro de gas natural a Europa o provocando un aumento en los precios del petróleo, dicen expertos y exfuncionarios estadounidenses.

La administración de Joe Biden dice que está manteniendo conversaciones con las compañías de gas y los gobiernos europeos para prepararse para posibles intentos rusos de interrumpir el flujo de gas natural a Europa, pero no está claro si Washington y sus aliados podrían mermar las consecuencias de una represalia por parte de Rusia, dijeron exfuncionarios y expertos de la industria.

«Podría ser muy, muy difícil para las empresas o los países encontrar suficiente suministro para cerrar una brecha muy grande”, dijo Kevin Book, director gerente de ClearView Energy Partners.

“Rusia puede generar un agujero más grande en el suministro del que Occidente puede tapar”, dijo Book. “Eso es solo una cuestión de partículas y matemáticas”, señaló.

La potencial confrontación económica entre Moscú y Washington representa un territorio desconocido, ya que Estados Unidos nunca ha impuesto sanciones drásticas a una economía del tamaño e importancia de Rusia. Y si se enfrenta a sanciones sin precedentes, es probable que Rusia elija responder de una manera sin precedentes que podría tener un efecto dominó en la economía de EE. UU. y en todo el mundo, dijeron los expertos.

“Kremlin tiene una capacidad significativa para tomar represalias de peso”, dijo Adam Smith, quien fue un funcionario de primera línea en sanciones en la administración de Obama y ahora es socio de la firma de abogados Gibson Dunn.

Si Estados Unidos impone las amplias sanciones con las que ha amenazado, China estará observando de cerca. “Este caso de Rusia realmente pondrá a prueba la capacidad de las potencias occidentales para usar sanciones contra las grandes potencias”, dijo Smith.

Imponer sanciones a algunos de los principales bancos comerciales rusos o restringir el acceso de Rusia a los mercados de bonos (medidas que la administración está considerando) podría causar algunos daños colaterales a las empresas o inversores occidentales, y la Administración de Biden está analizando cómo crear excepciones para suavizar los efectos nocivos, dijeron exfuncionarios.

En respuesta a las sanciones de Estados Unidos, Rusia también podría orquestar una campaña de piratería cibernética y ataques de secuestro de datos que podrían perturbar los mercados e industrias occidentales, dicen los expertos.

Pero el retroceso más grave de un paquete de sanciones de EE.UU. contra Rusia seguramente se produciría en el sector energético, donde Rusia es un actor mundial con recursos que mueven los mercados, dijeron los expertos.

A pesar de los intentos para generar cambios de los gobiernos de Estados Unidos y Europa del Este a lo largo de los años, el continente europeo sigue dependiendo del gas ruso. Moscú es el principal proveedor de Europa y proporciona alrededor del 40% del gas que consume el continente. También proporciona más de la mitad del carbón de Europa y es un proveedor líder de petróleo crudo.

Alemania está en una situación aún más complicada: depende de Rusia para obtener más del 50% de su gas, y el gigante energético estatal de Rusia, Gazprom, posee muchos de los sitios de almacenamiento subterráneo de Alemania.

Los gobiernos europeos han tratado de cambiar a fuentes de energía más ecológicas y su propia producción de petróleo y gas ha disminuido.

Europa usa alrededor de 400,000 millones a 500,000 millones de metros cúbicos de gas al año, y Rusia proporciona alrededor de 130,000 millones a 170,000 millones de metros cúbicos a Europa anualmente, y un tercio de eso se mueve a través de tuberías en Ucrania.

Si Rusia restringiera los suministros de gas, los países europeos podrían intentar compensar la diferencia en los envíos de gas natural licuado desde EE.UU. y Medio Oriente.

Los expertos dicen que si Rusia cortara por completo el suministro de gas, una medida drástica e improbable, no habría suficiente gas natural licuado disponible en el mercado mundial para compensar la diferencia.

Si Rusia cortara los aproximadamente 40,000 millones de metros cúbicos de gas que fluyen a través de Ucrania, sería un desafío compensar el déficit mediante envíos de gas natural licuado u otras fuentes de energía. Pero compensar el déficit también tendría consecuencias: los precios de la gasolina aumentarían aún más y los gobiernos tendrían que subsidiar el esfuerzo, dijeron los expertos.

Alrededor de dos tercios de la carga de gas natural licuado del mundo ya está bajo contrato, y los gobiernos podrían tener que cubrir el costo de la ruptura de los contratos de las empresas para desviarlo a Europa desde otros mercados, agregaron.

La capacidad de Europa para recibir los envíos de gas natural también es limitada, y sería difícil acomodar un aumento importante en las entregas dependiendo de la cantidad de gas que se necesite para compensar el déficit.

Funcionarios estadounidenses han mantenido conversaciones con Qatar, uno de los mayores exportadores de gas natural licuado del mundo, para ver si podría ayudar a amortiguar el golpe de la reducción de los suministros. Pero Qatar ya está produciendo a plena capacidad y la mayoría de sus envíos están en camino a Asia bajo contratos a largo plazo, informó Bloomberg News.

Rusia ha cortado el suministro de gas antes, pero solo brevemente durante las disputas con Ucrania. En 2009, el suministro de gas estuvo cerrado durante casi dos semanas en invierno, lo que obligó a Eslovaquia y algunos países balcánicos a racionar el gas y cortar el suministro eléctrico.

Si Rusia lleva a cabo un recorte importante en las entregas de gas, los países europeos tendrían que considerar el racionamiento y los gobiernos tendrían que decidir cuánto están dispuestos a compartir los recursos de gas y energía con sus vecinos.

Después de que Rusia invadió Ucrania en 2014 y se apoderó de la península de Crimea, la Administración de Barack Obama optó por evitar sanciones a gran escala contra Moscú, en parte debido a los temores de que Rusia pudiera emprender una guerra económica por su cuenta explotando vastas reservas de petróleo y gas, según exfuncionarios.

Pero los funcionarios de la Administración de Biden dicen que confían en que los productores de gas natural podrán aumentar la producción para ayudar a compensar cualquier intento ruso de reducir el suministro.

“Para asegurarnos de que Europa pueda pasar el invierno y la primavera, esperamos estar preparados para garantizar suministros alternativos que cubran una gran mayoría del posible déficit”, dijo un alto funcionario de la administración a los periodistas el martes.

El funcionario señaló que Rusia ya ha reducido a la mitad el nivel habitual de suministro de gas que fluye hacia Europa a través de Ucrania.

Los comentarios del funcionario son “una forma de enviar un mensaje a Putin: sabemos lo que podría hacer y estamos preparados para eso“, dijo Dan Fried, un exdiplomático de carrera que elaboró ​​la política de sanciones y ahora trabaja en el Atlantic Council, un instituto estadounidense abocado a los temas de política internacional.

Estados Unidos ha tenido que aceptar la dura realidad de que la introducción de sanciones financieras contundentes contra Rusia conlleva riesgos, pero se necesitan sacrificios para disuadir a Moscú, dijo Fried. “Tu tolerancia al riesgo tiene que aumentar cuando hablas de una guerra terrestre en Europa”, indicó.

Como uno de los mayores productores de petróleo del mundo, Rusia también podría ralentizar la producción de petróleo y provocar un aumento en los precios del petróleo, un paso que podría agravar la inflación en la economía mundial y aumentar los precios de la gasolina para los estadounidenses. El petróleo es la exportación más lucrativa de Rusia, y Moscú tendría que sopesar las consecuencias de cualquier recorte en la producción.

Los funcionarios estadounidenses argumentan que, aunque Europa depende en gran medida del gas ruso, Moscú también necesita los ingresos de las ventas de gas y que cortar los envíos de gas dañaría su propia posición financiera.

El alto funcionario de la administración dijo que “si Rusia decide armar su suministro de gas natural o petróleo crudo, no sería sin consecuencias para la economía rusa”.

“Recuerde, esta es una economía unidimensional, y eso significa que necesita los ingresos del petróleo y el gas al menos tanto como Europa necesita su suministro de energía”, dijo el funcionario.

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