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Univision noticias

Un hombre que se hacía llamar Dan Cooper se acercó en la tarde del 24 de noviembre de hace ahora justo 48 años a por un billete de aviónal mostrador de la compañía aérea Northwest Orient Airlines en la ciudad de Portland (Oregón). Compró, usando dinero en efectivo, un billete sólo de ida en el vuelo 305 con dirección a Seattle (Washington).

“Así comenzó uno de los mayores misterios sin resolver del FBI”, ha recordado este domingo la agencia federal.

Aquel hombre no tenía nada que le hiciera llamar la atención: aparentaba estar entre los 40 y 50 años de edad, era tranquilo y vestía un traje con corbata negra y camisa blanca.

Mientras esperaba que despegara su avión, pidió un bourbon con soda a la azafata. Luego, ya en el aire, le entregó una nota en la que indicaba que tenía una bomba en su maletín y quería que ella se sentara a su lado.

La azafata hizo lo que le pedía. El hombre entreabrió su maletín para mostrarle un remolino de cables de colores y le exigió que escribiera una nueva nota y se la entregara al capitán: quería cuatro paracaídas y 200,000 dólares en billetes de 20. Ahora ese dinero equivaldría aproximadamente a 1.2 millones de dólares.

Cuando el avión aterrizó en Seattle, el secuestrador dejó marchar a los 36 pasajeros a cambio del dinero y los paracaídas. Luego ordenó a la tripulación que despegara de nuevo, en esta ocasión con dirección a la Ciudad de México.

Cuando sobrevolaba una zona boscosa entre Seattle y Reno (Nevada), pasadas las ocho de la noche y en medio de una tormenta de lluvia, se lanzó en paracaídas con el dinero. Los pilotos aterrizaron el avión, pero el hombre nunca fue encontrado.

El FBI interrogó a cientos de personas y siguió pistas por todo el país. Contaba con una muestra de ADN obtenida de la corbata del hombre, que se quitó y dejó en el avión. Hubo hasta 800 sospechosos, que se quedaron en dos docenas.

El principal era Richard Floyd McCoy, que había sido arrestado por una robo similar sólo cinco  meses antes, pero su descripción no coincidía con la que dieron las azafatas, entre otras razones para descartarlo.

Se desconoce si el hombre sobrevivió a la caída. En 1980, un joven encontró un paquete medio podrido con 5,800 dólares en billetes de 20 que coincidía con el dinero robado. Pero nunca se halló rastro del ladrón.

En 2016, el FBI decidió dedicar sus esfuerzos para atrapar al hombre a otras investigaciones más prioritarias. Las pistas examinadas se archivaron por motivos históricos en su cuartel general de Washington DC. El caso quedó cerrado.

Hoy, en la fecha del aniversario de lo ocurrido en este mismo día pero de 1971, la agencia federal ha publicado de nuevo un resumen del caso en la red social Twitter.

Bromeando, el senador republicano Ted Cruzha dicho, también en Twitter, que fue él quién llevó a cabo este robo.

Cruz, que por entonces tenía sólo un año de edad, ya había sido antes acusado, también en broma, de ser el asesino del Zodiaco (no lo es: no había nacido cuando se registró la primera muerte).

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