Ábrego García se presentó este lunes a una cita ante ICE, como se le requirió el viernes cuando fue liberado. El último destino que ICE informó a sus abogados fue Uganda. Sin embargo, el abogado del salvadoreño informó este lunes de una nueva demanda para frenar la expulsión.
Univision
El gobierno de Donald Trump dijo este lunes que está «procesando la deportación» de Kilmar Ábrego García, quien fue detenido tras presentarse en una cita ante el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Baltimore. Sus abogados introdujeron una demanda que frena temporalmente su expulsión.
Ábrego García cumplió este lunes con su cita ante ICE y de inmediato, fue detenido. Los abogados del gobierno habían informado por correo a la defensa del salvadoreño sobre su intención de enviarlo a Uganda, luego de que él rechazara una oferta el jueves pasado para ser deportado a Costa Rica a cambio de permanecer en la cárcel hasta hoy y declararse culpable por los cargos de tráfico de personas.
«Hoy (lunes), agentes de ICE arrestaron a Kilmar Ábrego García y lo están procesando para deportarlo», escribió en X la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, sin precisar a qué país será expulsado.
Este inmigrante, dedicado a la construcción y residente de Maryland, se convirtió en el rostro de la dura campaña de Trump contra la inmigración cuando fue deportado por error en marzo a la cárcel de pandilleros de El Salvador. Fue devuelto a Estados Unidos en junio, pero bajo una acusación por cargos de tráfico humano, de los que Ábrego se declaró inocente y que sus abogados describen como una venganza.
El gobierno intenta deportarlo meses antes de la fecha prevista de su juicio criminal en Tennessee, alegando que el hombre de 30 años, casado y con hijos, es un peligro para la comunidad y miembro de la pandilla MS-13, catalogada como terrorista por la administración de Trump. Tanto él, como sus abogados y su familia han negado estas vinculaciones con la banda centroamericana.
Ábrego introdujo una nueva demanda
Simon Sandoval-Moshenberg, uno de los abogados de Ábrego, explicó este lunes que la cita de ICE era para una entrevista: «Eso obviamente fue mentira. Lo detuvieron inmediatamente que llegó al sexto piso», dijo en una conferencia de prensa a las afueras del edificio. Cuando preguntaron la razón de la detención o dónde lo mantendrían en custodia, explicó, no les contestaron. Tampoco le garantizaron que le entregarían los documentos con la información de su procesamiento.
Sandoval-Moshenberg señaló que Ábrego introdujo una nueva demanda para frenar cualquier deportación prevista por el gobierno, «sin que él tenga el derecho de un juicio ante un juez de inmigración y todos sus derechos de apelar».
El abogado recordó que en 2019 Ábrego se defendió de la deportación a su país en un juicio que duró dos días. En esa ocasión el juez le otorgó una protección que prohibía su expulsión a El Salvador. «Si lo quieren deportar a cualquier otro país, tiene el mismo derecho de un juicio completo ante un juez de inmigración».
En consonancia con una orden permanente emitida el 28 de mayo de 2025 por el juez principal de la Corte de Distrito de Maryland, George L. Russell III, Ábrego García debería tener un período de gracia antes de deportado nuevamente. La orden prohíbe que se remueva de Estados Unidos o altere el estatus legal de cualquier inmigrante que presente una petición de habeas corpus y esté localizado en el distrito de Maryland. Debe ser así hasta las 4:00 de la tarde del segundo día laboral desde que se presentó la petición, se lee en el documento judicial.
¿Uganda o Costa Rica?
El jueves pasado, un día antes de que se conociera la liberación de Ábrego, el Gobierno de Costa Rica a través de su ministro de gobernanza, policía y seguridad pública, Mario Zamora Cordero, accedió a la petición del gobierno de Trump para recibir al salvadoreño como deportado «una vez concluida cualquier condena penal que deba cumplir en Estados Unidos».
En la comunicación introducida en la corte, Costa Rica manifestó su intención de darle estatus de refugiado o residencia y le garantizaba que a su llegada al país no sería detenido.
Según documentos de corte introducidos por sus abogados el sábado, el salvadoreño rechazó una oferta del gobierno el jueves para ser deportado a Costa Rica a cambio de permanecer en la cárcel hasta el lunes y declararse culpable por los cargos de tráfico de personas.








































