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Univision Noticias

La contracción que la economía de EEUU registró en el primer trimestre sorprendió al consenso de expertos y llevó a que algunos se pregunten cuán probable es que se desacelere de forma persistente o entre en una recesión. Te explicamos cuál es el estado actual de la economía y qué anticipan expertos para los próximos meses.

La economía de Estados Unidos se contrajo de forma sorpresiva en el primer trimestre de este año y esa mala noticia ha ocasionado que algunas personas se pregunten cuán probable es que se dé un frenazo económico persistente o se produzca una recesión.

La contracción del 1.4% que hubo entre enero y marzo se produjo principalmente porque las empresas recortaron fuertemente el ritmo al que estaban acumulando inventarios y porque las importaciones superaron las exportaciones de productos estadounidenses.

Otras cifras importantes para la salud de la economía, como el consumo o la inversión privada, permanecieron fuertes. El gasto de los consumidores es crucial para la economía pues ayuda a mover dos terceras partes de ella. Y esa cifra fue en el primer trimestre superior a la del periodo previo: el gasto creció 2.7% entre enero y marzo frente al 2.5% de octubre a diciembre del año pasado.

Eso sugiere que los consumidores están resistiendo la fuerte escalada de la inflación y que sigue en pie su confianza en la economía del país.

Entonces, ¿por qué el dato revelado este jueves preocupó tanto a algunas personas? Te explicamos cuándo se puede hablar de una recesión y cuáles son las previsiones hasta este momento.

¿CUÁNDO SE PRODUCE UNA RECESIÓN?

Los economistas suelen hablar de una recesión cuando se producen dos trimestres consecutivos de contracción del Producto Interno Bruto (PIB).

Sin embargo, existe un ente llamado National Bureau of Economic Research (NBER) que sirve como un barómetro al momento de decretar el inicio o fin de una contracción económica prolongada.

El NBER habitualmente toma en consideración otros indicadores –como por ejemplo la situación del mercado laboral– para determinar el inicio de una recesión.

La última vez que el NBER anunció una recesión fue en 2020, cuando dijo que la economía de Estados Unidos había entrado en febrero de ese año en una recesión «sin precedentes» por la pandemia del coronavirus, poniendo fin al período de crecimiento más largo de su historia.

Esa recesión fue breve, debido a que comenzó en febrero y culminó en abril de 2020, de acuerdo con el análisis del NBER.

¿QUÉ NÚMEROS TIENEN LOS ECONOMISTAS EN LA MIRA PARA ANTICIPAR UNA RECESIÓN? ¿CÓMO ESTÁN EN ESTE MOMENTO?

Para sus predicciones, los economistas usan cifras que van más allá del número asociado a la actividad económica o del Producto Interno Bruto (PIB).

Por ejemplo, los expertos del NBER definen una recesión como un periodo que «involucra un declive significativo de la actividad económica que se propaga a través de la economía y se prolonga más allá de unos pocos meses».

En los análisis del NBER específicamente se miran dos indicadores clave: los ingresos personales y la creación de nuevos puestos de trabajo (lo que se conoce como la cifra de las nóminas no agrícolas).

Otros expertos, como Mark Zandi, el economista en jefe de la consultora y analista de riesgo Moody’s Analytics, dijo recientemente que en su equipo también siguen muy de cerca el comportamiento de los mercados de valores y la confianza de los consumidores y las empresas para poder anticipar una posible recesión.

En este momento, algunos de esos indicadores siguen siendo robustos o no han tenido un deterioro que permita anticipar una recesión inminente o en el corto plazo en Estados Unidos.

Por ejemplo, el dato más reciente del Departamento de Trabajo mostró que la economía estadounidense creó 431,000 puestos de trabajo en marzo.

Y tan reciente como este 29 de abril, cifras oficiales mostraron que el gasto de los consumidores creció un sólido 1.1% en marzo. Recordemos que el gasto de los consumidores ayuda a mover dos terceras partes de la economía más grande del mundo.

Y ENTONCES, ¿QUIÉN ESTÁ HABLANDO DE UNA RECESIÓN Y POR QUÉ?

El porqué se ha hablado más en las últimas semanas de una posible recesión viene en parte debido a previsiones emitidas por grandes bancos.

Se ha comentado ampliamente un reporte en el que el Deutsche Bank advierte una recesión en Estados Unidos que será «peor a la esperada».

A ese reporte del Deutsche se ha sumado un análisis en el que el banco de inversiones Goldman Sachs elevó a un 35% su previsión de cuán probable es que la economía estadounidense entre en recesión en los próximos 24 meses.

Es importante resaltar que las previsiones de ambos bancos tienen un horizonte de largo plazo.

El Deutsche anticipa una «recesión significativa» hacia fines del 2023. Goldman Sachs da su previsión en un horizontes de 24 meses y su pronóstico de que Estados Unidos entre en una recesión en los próximos 12 meses es de apenas 15%.

Para entender por qué esos bancos y otros economistas han advertido una mayor probabilidad de una recesión es importante concentrarse en el contexto actual de una cifra: la inflación.

Los precios al consumidor han subido de una forma acelerada desde el año pasado. En marzo pasado, los precios al consumidor treparon 8.5% sobre una base anualizada, su nivel más alto en cuatro décadas y muy por encima del 2% con el que la Reserva Federal (Fed) suele sentirse ‘cómoda’.

Ese ritmo de inflación tan fuerte ha hecho que la Fed tenga como principal objetivo en este momento controlar el alza de los precios al consumidor.

Y para un grupo significativo de economistas, e incluso para la Fed misma, las maniobras para frenar la inflación subiendo las tasas de interés van con demora.

Por eso es que ya hablamos de una serie de alzas de la tasa de interés de referencia para la Fed agresiva. Es decir, se anticipan varias subidas de esa tasa referencial de medio punto porcentual en los próximos meses.

Recordemos que esa tasa de interés permaneció en un nivel cercano a cero durante la pandemia y que ya fue elevada en un cuarto de punto previamente este año.

Esa agresiva alza de la tasa de interés de referencia busca frenar la escalada de los precios, pero trae consigo un efecto colateral al ralentizar también la actividad de la economía.

Es por ello que expertos consideran que la fuerte alza de la tasa de interés puede ocasionar más adelante una desaceleración pronunciada de la economía o una recesión.

Uno de los expertos que comparte esa visión es el respetado economista Kenneth Rogoff, quien trabajó en el Fondo Monetario Internacional y enseña en la Universidad de Harvard.

Rogoff consideró en un escrito del 26 de abril que «el riesgo de una recesión en Estados Unidos se ha disparado» y que ahora la cuestión se centra más bien en cuándo se producirá y en cuán severa será.

«La perspectiva de que la inflación bajará significativamente por sí sola y de que la Fed, por ende, no tendrá que subir su tasa de interés demasiado se torna más dudosa con el paso de los días», escribió.

Rogoff destacó que los ahorros en muchos hogares de Estados Unidos aumentaron durante la pandemia y que por eso el consumo seguirá siendo fuerte. A ello se suman los persistentes problemas con las cadenas de suministros que han apuntalado la inflación en los últimos meses.

¿QUÉ DICE LA RESERVA FEDERAL?

Su presidente, Jerome Powell, ha dicho que buscará lo que se conoce como un «aterrizaje suave» de la economía, subiendo la tasa de interés de referencia de modo tal que se desacelere el consumo pero sin afectar fuertemente el crecimiento ni la salud del mercado laboral (donde la tasa de desempleo ha bajado al 3.6%).

Por ejemplo, Powell dijo recientemente en una audiencia en el Congreso que espera que tasas de interés más altas enfríen la compra de casas y autos. También que frenen el gasto con tarjetas de crédito.

«Las personas gastarán menos y esperamos llevar la economía a un nivel donde la demanda y los suministros estén en equilibrio», dijo citado por la agencia AP.

«Creo que es más probable que podamos alcanzar lo que llamamos un aterrizaje suave», acotó.

Sin embargo, funcionarios de la Fed como la presidenta de la Fed de San Francisco, Mary Daly, han reconocido la posibilidad de que Estados Unidos entre en una recesión, aunque por un periodo breve de contracción poco profunda.

«Pueden ser un par de trimestres con (una lectura) un poco por debajo de cero. Eso es muy diferente a lo que se vio en la crisis financiera o durante el periodo de reducción de la inflación de Volcker», dijo consultada por CNBC.

Daly se refería al lapso en el que Paul Volcker fue presidente de la Fed y puso en marcha una seguidilla de alzas para frenar la inflación que llevaron la tasa clave de interés a casi 20% y la tasa de desempleo al 11% en la década de 1980, como muestra este gráfico del banco central.

 

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