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Telemundo Noticias
Anna Sorokin, una ciudadana rusa que estafó miles de dólares a amigos, hoteles y bancos fingiendo ser heredera de una gran fortuna, se unió a una demanda colectiva contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) por negarle la vacuna contra el coronavirus a reclusos bajo su custodia.
Sorokin, también conocida como Anna Delvey, y que ha inspirado la popular serie de Netflix Inventing Anna, asegura que se contagió de COVID-19 porque ICE rechazó sus múltiples solicitudes para recibir la dosis de refuerzo de la vacuna, según la denuncia presentada por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en inglés). La joven, de 31 años, es una de las cuatro demandantes nombradas en la demanda civil presentada el martes en Washington, D.C., contra ICE y su director en funciones, Tae Johnson; y contra el Departamento de Seguridad Nacional y su secretario, Alejandro Mayorkas.
Sorokin dijo que recibió una dosis de la vacuna de Johnson & Johnson en abril. «Hizo múltiples solicitudes para recibir una dosis de refuerzo», según la demanda pero «nunca recibió una respuesta». A mediados de enero dio positivo en la prueba de COVID-19, que le provocó «fiebre, tos persistente, náuseas, migrañas y dolores corporales», según dijeron sus abogados. Incluso después de salir de la cuarentena, el 29 de enero, «continuó experimentando efectos persistentes como fatiga, tos, niebla cerebral y falta de aliento», según la demanda civil.
Los abogados de la ACLU afirmaron que Sorokin, que se encuentra internada en el centro penitenciario del condado de Orange, en Goshen, Nueva York, «tiene varias afecciones médicas que la hacen vulnerable a enfermedades graves o a la muerte», entre ellas «una infección renal crónica, así como depresión, ansiedad y trastorno de estrés postraumático». Un representante del ICE declinó hacer comentarios sobre la demanda el jueves, pero dijo que la agencia sigue las directrices de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) sobre el COVID-19. Los CDC recomiendan las vacunas de refuerzo para los reclusos. Además de Sorokin, entre los demandantes se encuentran Ramón Domínguez González, de 32 años, que se está en el Centro de Detención Regional de Imperial en Calexico, California; Miguel Ángel Escalante, de 36 años, en el Centro Correccional de Florence en Arizona; y Kenet Jefet Hernández Herrera, de 24 años, que se encuentra en el Centro de Detención de Eloy también en Arizona.
Los denunciantes «son más propensos que otros a sufrir una enfermedad grave o la muerte por COVID-19» porque viven en un confinamiento estrecho sin refuerzos, escribieron sus abogados. En abril de 2019, un jurado de Nueva York declaró a Sorokin culpable de cuatro cargos de robo, tres cargos de hurto, y un cargo de intento de hurto. Fue condenada a entre cuatro y 12 años de prisión antes de ser liberada en febrero del año pasado y luego fue puesta bajo custodia federal para su posible deportación.
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