Faby Navarrete/ Tu Tiempo Digital
Hola a todos, con gran confianza en que todo lo que hoy parece no estar muy bien en nuestra vida mejorará, les saludo hoy pidiendo siempre al Señor que sea Él mostrándonos el camino que debemos tomar en cada una de las áreas de nuestra vida.
Todos hemos pasado por etapas de prueba, de tribulación, o como también se le dice, por el desierto. Cada uno de nosotros ha enfrentado situaciones adversas en distintas áreas de nuestra vida. Hoy les digo a quienes están desesperados y sienten que los problemas que hoy enfrentan nunca se resolverán, que sí hay una salida y que todo mejorará. Sólo vayan a los brazos de Papá y dejen que él sea quien cargue con ese peso tan grande que llevan sobre sus hombros y que no los deja vivir en paz.
Si hoy sientes que tus pies se han cansado de andar, que tus lágrimas no paran de rodar por tus mejillas, que el dolor no se va de ti y que no se ve ninguna salida, yo hoy te digo que te comprendo porque ya he estado ahí. Me he sentido así en varias ocasiones pero ha sido Dios quien siempre me ha levantado. Cuando he sentido que estoy en pedazos, he visto como el Señor ha recogido cada una de mis piezas y me ha vuelto a armar.
Tenemos un Dios que es capaz de abrir el mar, de mover montañas, de sanar heridas físicas y emocionales y de dar vida a lo que se pensaba que ya estaba muerto. En esta ocasión recordaremos el mensaje que Dios nos dejó en Romanos Capítulo 5 donde nos recuerda que al pasar por momentos difíciles debemos mantener en alto nuestra Fe, ser pacientes y mantener nuestra Esperanza en Él.
Romanos 5: 3-4 “Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”.
Aquí Dios nos habla, a través del apóstol Pablo, sobre el gran regalo que recibimos por medio de la muerte de Jesús. Al morir por nuestros pecados, fuimos justificados y recibimos un regalo inmerecido llamado “gracia”. Este invaluable regalo nos fue dado sólo porque Dios nos ama de manera única.
Alguien que porta la gracia de Dios iluminará cualquier lugar a donde llegue y mostrará una manera de ser diferente que buscará siempre imitar a Jesús. Es así como esta persona logrará vivir de gloria en gloria. Vivir en gloria significa que sin importar el panorama que te rodee, tú estarás siempre agradeciendo al Señor por todo lo que tienes y tendrás la confianza plena de que todo, todo, absolutamente todo (incluidas las situaciones difíciles) serán de gran bendición en tu vida.
Al estar atravesando por una situación difícil, desarrollarás tu paciencia y ésta misma traerá prueba y la prueba te ayudará a tener esperanza. La esperanza es el estado de confianza plena de que todo estará bien. El que sabe esperar en Dios, espera con paciencia. Aquel que sabe que tiene un Padre Todopoderoso que buscará siempre darle lo mejor, tendrá esperanza siempre y nunca será defraudado.
Romanos 8:28 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”.
Es muy claro este versículo al decir “todas” las cosas, no dice “algunas” cosas. Lo que hoy te parece un panorama terrible, es el escenario que Dios usará para exaltarte y para que le des la Gloria a Él. Pero también viene muy claro en la segunda parte, que es para aquellos que han aceptado su Propósito. Quien ama a Dios con todo su ser y busca de Él constantemente, aceptará ese Propósito que Dios le ha dado y buscará cumplirlo en todo momento.
Así que sigue adelante, no dudes que Dios hará todo aquello que te prometió y te dará cosas aún mayores de aquellas que tú anhelas. Pasa por tu prueba de la mano de Dios, sé paciente y mantén firme tu Fe y tu Esperanza en Él.
Les amo, les abrazo y primero Dios los veo muy pronto.










































