Es la sentencia más dura dictada hasta ahora en el caso del ataque del 6 enero. El cubanoestadounidense usó sus talentos “para organizar y ejecutar la conspiración que buscó frenar a la fuerza la transición democrática y pacífica del poder”, aseguran los fiscales.
Por Daniel Barnes y Ryan J. Reilly – NBC News
Enrique Tarrio, exlíder del grupo de ultraderecha Proud Boys, recibió 22 años de prisión este martes tras ser declarado culpable de cargos de conspiración sediciosa por su papel en el asalto al Capitolio, el 6 de enero de 2021.
El cubanoestadounidense fue uno de los cuatro miembros de los Proud Boys declarados culpables en mayo. Los fiscales federales buscaban una sentencia de 33 años en prisión federal, aunque el juez de distrito, Timothy Kelly, dictó sentencias mucho menores que las solicitadas por los fiscales para los otros coacusados.
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Antes de que se anunciara su sentencia, Tarrio hizo una declaración en la que se mostró arrepentido y pidió disculpas a los miembros de las fuerzas del orden, a los residentes de Washington, D.C., a los legisladores y a su familia por los acontecimientos del 6 de enero y por sus acciones.
«A los hombres y mujeres de las fuerzas del orden que respondieron a la llamada aquel día, lo siento», dijo Tarrio.
«Siempre he tratado de mantenerme a un nivel más alto y he fallado», dijo. «He fracasado estrepitosamente. Me consideraba moralmente por encima de los demás y este juicio me ha hecho más humilde».
Durante su declaración, Tarrio trató de explicar sus acciones previas al 6 de enero, y dijo que sus pensamientos estuvieron inicialmente nublados por la rabia de que su candidato hubiera perdido las elecciones y por los medios de comunicación que consumía y que reforzaban esas creencias.
«Fui mi peor enemigo», explicó.
El juez dijo que lo más grave de las acciones de Tarrio y todos los que conspiraron y llevaron a cabo el ataque fue el daño irreparable a la democracia de Estados Unidos.
“Lo que ocurrió ese día perjudicó una importante costumbre estadounidense que ayuda a respaldar el Estado de derecho y la Constitución. Ese día rompió nuestra tradición ininterrumpida de la transferencia de poder pacífica”, dijo el juez Kelly, refiriéndose al esfuerzo por impedir que Joe Biden asumiera el poder tras ganar las elecciones.
«Se necesitará tiempo y esfuerzo para repararla… Es difícil expresar en palabras lo importante que es esa transferencia pacífica del poder», sentenció el juez. “Nuestro país fue fundado como un experimento de autogobierno por parte del pueblo. Pero no puede perdurar si la forma en que elegimos a nuestros líderes se ve amenazada por la fuerza y la violencia”.
Otras sentencias
La semana pasada, Joe Biggs fue sentenciado a 17 años; Zachary Rehl a 15 y Ethan Nordean a 18, la misma pena impuesta a Stewart Rhodes, fundador del grupo de ultraderecha Oath Keepers, quien hasta ahora ostenta la mayor condena a un acusado en el caso por el asalto al Capitolio.
Dominic Pezzola el quinto miembro de los Proud Boys acusado en el juicio por conspiración sediciosa, fue hallado no culpable de este cargo pero sí culpable de otros delitos por los que recibió una sentencia de 10 años.
De acuerdo a los fiscales federales, Tarrio es “un líder naturalmente carismático, un propagandista inteligente y el célebre presidente de la organización nacional de los Proud Boys”.
Tarrio, aseguraron, “influyó en incontables miembros (del grupo) que eran sus subordinados” y a quienes usó “para organizar y ejecutar la conspiración que buscaba frenar a la fuerza la transición democrática y pacífica del poder”.
Tarrio fue arrestado unas 48 horas antes del ataque al Capitolio por sus acciones en un evento previo en Washington D.C. a favor de Donald Trump.
El exlíder de los Proud Boys supo que había una orden de arresto en su contra gracias a un teniente de la policía de Washington D.C. también acusado y quien se ha declarado no culpable. Los fiscales afirman que la evidencia demuestra que Tarrio “calculó estratégicamente su arresto como una vía para inspirar una reacción de sus seguidores”.
Que él estuviera la mayor parte del 6 de enero en un hotel en Baltimore “no resta valor a la severidad de su conducta” porque “era más un general que un soldado”, alegaron los fiscales.
El exlíder de los Proud Boys es “inteligente, encantador y articulado, un talentoso comunicador que brilla al atraer seguidores” y quien “usó esos talentos para incendiar y radicalizar a un sinnúmero de seguidores, promoviendo la violencia política en general y orquestando las conspiraciones por las que se le acusa”, argumentaron los fiscales.
Los fiscales pidieron que la sentencia contra Tarrio fuera elevada, argumentando terrorismo y asegurando que sus acciones claramente querían influenciar al Gobierno.
“Para Tarrio, el 6 de enero era un acto de revolución”, escribieron los fiscales. Su defensa abogó por una reducción de la pena y entregó cartas de apoyo a la corte, entre ellas la de uno de sus primos, quien ha trabajado 16 años para la policía de Miami.
Al menos 1,100 personas han sido acusadas en conexión al asalto al Capitolio y más de 300 ya fueron sentenciadas a prisión. Cada semana ocurren nuevos arrestos, incluyendo el del primer asaltante grabado en video mientras rompía un túnel del edificio y el de otro hombre que, según el FBI, irrumpió en el Capitolio y grabó un video de TikTok en el que instó a otros a “tomar la Casa Blanca”.
