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Univision Noticias

Después de que la policía recibiera los chats, los fiscales precisaron que la mujer obtuvo y proporcionó dos píldoras abortivas a su hija de 17 años, a quien después ayudó a enterrar -hasta en dos ocasiones- a un feto de unas 23 semanas de gestación, según mostraron los documentos judiciales sobre el caso.

Una orden judicial obligó a Facebook a entregar los chats de una madre y su hija, como parte de una investigación sobre un aborto ilegal, iniciada en abril pasado, antes de que el Tribunal Supremo anulara el caso Roe contra Wade

Después de que la policía de Nebraska recibiera los chats, los fiscales precisaron que Jessica Burgess, de 41 años, obtuvo y proporcionó dos píldoras abortivas a su hija Celeste, de 17, a quien después ayudó a enterrar -hasta en dos ocasiones- al feto de unas 23 semanas de gestación, según mostraron los documentos judiciales sobre el caso.

Según la ley estatal, instaurada antes del fallo del Tribunal Supremo, en Nebraska es ilegal el aborto 20 semanas después de la fecundación del óvulo; Celeste tuvo un aborto espontáneo en la semana 21, después de lo que permite la legislación.

La policía de Norfolk comenzó las averiguaciones sobre lo ocurrido después de una mujer, quien dijo ser amiga de Celeste, aseguró haberla visto en abril tomarse una de las píldoras que le había dado su mamá.

Una declaración jurada del detective Ben McBride precisa que pudo acceder a la vida digital de las mujeres tras recibir en junio una orden judicial con la que pudo obligar a Facebook a entregar las conversaciones privadas entre ambas, así como incautarles seis móviles y siete computadoras portátiles.

En los chats que la red social entregó a las autoridades se puede leer cómo Jessica le da instrucciones a su hija para que tomara las dos pastillas con un día de diferencia, según aseveró NBC News.

McBride indicó que, por su formación y experiencias previas, sabía que “las personas implicadas en actividades delictivas mantienen con frecuencia conversaciones sobre sus actividades delictivas a través de diversos sitios de redes sociales, como Facebook».

La compañía, que almacena la mayor parte de la información de sus usuarios dentro de sus servidores, cumple de manera habitual con las solicitudes de las autoridades sobre entregar ese tipo de datos, siempre bajo una orden judicial.

Jessica Burgess está acusada de tres delitos graves y dos menores, mientras que su hija Celeste fue imputada con un cargo grave y dos menores; todas las acusaciones están relacionadas al aborto espontáneo que se presentó y sobre el haber ocultado un cadáver.

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